Guía de refrigeración para CPU

Guía de refrigeración para CPU
5 (100%) 1 vote

La refrigeración es muy importante para el correcto funcionamiento y durabilidad de nuestro ordenador, principalmente de aquellos componentes que tienden a trabajar a altas temperaturas como el procesador y las tarjetas gráficas. En este caso hablaremos en específico de la refrigeración de dichos componentes, si aún no leíste nuestra guía de Refrigeración para cajas, te recomendamos pasar por allí y leer lo básico antes de continuar. Si ya has visitado la guía o buscas solo los detalles específicos vamos allá sin perder tiempo.

Aquellos componentes que tienden a tener altas frecuencias de funcionamiento y se ven bajo exigencia y estrés constante cuando exigimos a nuestro ordenador alcanzan temperaturas elevadas que pueden poner en riesgo su salud y su funcionamiento. Hay diversas formas de mantener estos componentes refrigerados que dependen en muchos casos del fabricante y en otros tantos de nuestras propias elecciones y configuraciones al momento de armar nuestro ordenador.

Hablemos primero de los tipos de refrigeración que nos encontraremos, a grandes rasgos tenemos dos ramas, la refrigeración pasiva y la refrigeración activa.

Con refrigeración pasiva nos referimos a aquellos sistemas estáticos en el que el calor se disipa por medio del contacto con cualquier elemento o medio conductor que esté a menor temperatura, ya sea un metal o el propio aire en el ambiente.  Este sistema se preocupa exclusivamente de alejar el calor de las partes vitales del componente para disiparlo, pero si dependiésemos exclusivamente de este sistema y nuestra torre no tuviese una buena circulación de aire; los disipadores simplemente calentarían el aire dentro de la caja y ese aire no se disiparía con la suficiente rapidez, por lo que la temperatura de los componentes iría aumentando progresivamente dada la incapacidad de liberar el calor.

Casi todos los componentes de nuestro ordenador que puedan alcanzar temperaturas que afecten su salud contarán con algún tipo de disipador de calor incorporado, y en el caso de la gran mayoría de tarjetas gráficas modernas traerán también un ventilador para una mejor refrigeración.

Cuando hablamos de la inclusión de ventiladores ya nos estaremos refiriendo a refrigeración activa, sistemas en los cuales se considera la circulación y el movimiento del medio refrigerante como por ejemplo el aire o algunos líquidos especiales para dicha tarea.

Actualmente nos encontraremos también con los tubos de calor o “heatpipes” tanto en disipadores para CPU como en los disipadores integrados de muchas tarjetas gráficas. Estos tubos funcionan de manera mucho más efectiva que la simple transmisión de calor por contacto de un disipador; se tratan de tubos generalmente de cobre o aluminio con pequeños canales en su interior que alojan líquido refrigerante (generalmente agua destilada con varios aditivos). Estos tubos conectan la base en contacto con los procesadores y las zonas más calientes con las aletas de metal del disipador, una vez estos tubos se calientan el líquido en su interior se evapora y absorbe la energía térmica de las paredes, luego gracias a la diferencia de presión se desplaza a través del mismo y al alcanzar la zona más fría se condensa transmitiendo la energía térmica a las aletas del disipador; una vez más en estado líquido vuelve a circular y se repite el proceso. Esto permite extraer la energía térmica de las partes vitales de manera mucho más rápida hacia las aletas, para que luego los ventiladores se encarguen de disipar el calor más fácilmente.

El aire ofrece un buen rendimiento para enfriar nuestro sistema siempre y cuando lo mantengamos en circulación, ya que su conductividad térmica es inmensamente menor que la de algunos metales como el aluminio o el cobre pero tiene la ventaja de ser mucho más abundante y permitir un flujo constante de aire nuevo y a menor temperatura.

Ya que las memorias RAM traerán su propio sistema de refrigeración integrado y ya sabiendo lo necesario sobre cómo generar una buena circulación de aire en nuestra caja, pasemos a hablar en detalle sobre la refrigeración de nuestro CPU, el cerebro detrás de nuestro ordenador y aquel componente que por encima de cualquier otro siempre querremos mantener a una temperatura segura.        

Refrigeración para CPU

Existen muchos modelos distintos en lo que se refiere a la refrigeración de nuestro procesador. Las principales diferencias las encontraremos en primer lugar en los disipadores (tamaño, orientación, materiales y tubos de calor) y luego en los ventiladores (cantidad, dimensiones, velocidad).

Tengamos en cuenta que la eficiencia para mantener nuestro procesador a una temperatura segura dependerá del conjunto de componentes y especificaciones de cada disipador, en primer lugar lo evidente como la calidad de los materiales y de los ventiladores, pero también aspectos como la superficie del disipador, ya que a mayor superficie sobre la cual se reparta el calor, más fácil resultará para los ventiladores y para el aire absorber la energía térmica y disiparla.

Características y dimensiones

Lo primero a tener en cuenta si buscamos comprar un disipador de calidad serán los materiales. Como los ventiladores vienen por lo general en ciertas medidas estandarizadas, es un elemento que puede fácilmente intercambiarse o mejorarse dentro de un disipador de aire para CPU, sin embargo los materiales con los que esté hecho y su diseño nos darán diferencias de rendimiento bastante significativas entre los de gama baja y aquellos de mejor calidad.

Los materiales por excelencia en todos los disipadores serán el aluminio y el cobre, ambos excelentes conductores térmicos. La conductividad térmica se mide en vatios por metro kelvin (W/(m·K)), y para daros una idea general, el aire tiene un coeficiente de conductividad térmica de 0,024, el acero de alrededor de 50, el aluminio se eleva a un valor de 209 y el cobre tiene aproximadamente 380. Claramente el cobre tiene casi el doble de rendimiento que el aluminio, sin embargo hacer los disipadores completamente de cobre sería algo más costoso y el aluminio realmente hace muy bien su trabajo, de hecho como al final siempre terminaremos usando la conductividad del aire para sacar el calor del interior de nuestro sistema, no habría una gran diferencia en hacer las aletas del disipador en cobre si realmente el aire no logra enfriarlas tan rápidamente como para aprovechar la mejora.

Tabla conductividad térmica

Teniendo en cuenta esto, lo usual será que todo disipador de calidad cuente con una base de cobre para extraer el calor de la manera más efectiva posible y heatpipes o tubos de calor también de cobre para la transmisión del mismo hacia el disipador en si mismo con aletas en casi todos los casos de aluminio.

¿Disipadores para el procesador hechos completamente en cobre? Pues realmente haber los han habido y los hay actualmente, la marca Cryorig anunció en Mayo de este año la línea de disipadores Cryorig Cu completamente hechos en cobre. Si buscas los rendimientos más extremos y tu presupuesto está lo suficientemente holgado tal vez te interese echarles un vistazo, de lo contrario te aseguramos que las aletas de aluminio harán muy bien su trabajo, ya que su trabajo es absorber el calor y aumentar el volumen en el cual se reparte la energía térmica.

Es raro que los disipadores que se encuentran en el mercado no utilicen estos materiales, pero es importante tenerlo en cuenta si nuestro presupuesto es recortado y optaremos por un disipador de gama baja. Lo mejor es optar por marcas confiables para asegurarnos la calidad de los materiales y la eficiencia en la refrigeración

Detalles a tener en cuenta

  • Algunas marcas utilizan coberturas de níquel u otros metales con fines puramente estéticos más allá de que el componentes principal sea de aluminio o cobre, por lo que no en todos los casos nos podemos dejar llevar solo por la apariencia o tono del metal, siempre debemos fijarnos en las especificaciones del fabricante.
  • Hay disipadores de gama baja que no cuentan con tubos de calor, de hecho el ventilador que viene de fábrica al comprar algunos procesadores de Intel por ejemplo (aquellos que no vengan desbloqueados para overclocking), consta de una base con disipador y un ventilador. Estos disipadores hacen bien su trabajo y si no piensas exigir demasiado a tu procesador realmente pueden llegar a ser una buena manera de ahorrarte algo de dinero. Pero si planeas hacer overclocking o exigir bastante a tu ordenador tal vez prefieras ir por algo un poco más eficiente.

tamaños de ventiladores

Dimensiones

Pasemos a hablar de las dimensiones y la configuración. Al buscar en las tiendas te encontrarás con disipadores de bajo o alto perfil. La mayoría de los disipadores modernos ocupan un espacio significativo en nuestra torre, por lo que los  de bajo perfil tratan de optimizar dicho espacio y son ideales para cajas mini-ATX o micro-ATX. Una característica común será que estos disipadores normalmente se instalen de modo que el ventilador quede en paralelo a la placa base.

Existen disipadores de perfil bajo de muy buena calidad, la diferencia real de rendimiento en la gama media con el resto de disipadores será como máximo de unos pocos grados por lo que pueden ser una muy buena opción también para cajas estándar ATX como una elección estética. El único inconveniente con alguno de estos disipadores puede aparecer en aquellos cuyo disipador se extiende a los lados ocupando el espacio de las ranuras de memoria RAM, esto puede impedirnos utilizar memorias RAM con disipadores de perfil alto, pero también puede provocar que una vez instalado el disipador del CPU no tengamos acceso a la primer ranura de memoria, por lo que si quisiéramos agregar allí un módulo o cambiar uno existente tendríamos que pasar por todo el proceso de desinstalar y volver a instalar el disipador, lo cual puede ser bastante tedioso y provocar algo de pánico a aquellos que dan sus primeros pasos en el armado de ordenadores.

Este mismo inconveniente puede verse también con algunos disipadores de perfil alto, aunque normalmente en estos últimos tenemos más variantes de configuración y en general la superficie que ocupa la base es mucho menor ya que el resto del volumen se extiende perpendicularmente a la placa base. Por supuesto siempre tendremos excepciones, como algunos con dos disipadores independientes y capacidad hasta tres ventiladores, así que recuerda siempre tener en cuenta tanto el tamaño de tu placa base como el de tu caja.

Por último haremos una pequeña mención a las formas de configuración, sacando aquellos de perfil bajo, casi todos los disipadores hoy en día se adaptan a los distintos socket existentes (aunque nunca debemos dar nada por hecho y es otro punto a chequear al elegir), a su vez pueden instalarse de forma horizontal (con los ventiladores generando un canal de aire horizontal hacia la parte trasera de la caja) o vertical (con los ventiladores empujando o extrayendo el aire caliente hacia la parte superior). Ambas configuraciones funcionan bien y la diferencia de temperatura y rendimiento será mínima, por lo que la elección dependerá más que nada de cómo planees la circulación de aire dentro de tu torre, donde tienes colocados los ventiladores de salida de la caja y que el disipador no interfiera con tus módulos de memoria RAM ni con la refrigeración de tu tarjeta gráfica.

disipador de aire

Ventiladores

Dependiendo del tamaño y modelo de tu disipador éste podrá tener de uno a tres ventiladores. Los ventiladores pueden marcar una diferencia importante en el rendimiento si tenemos en cuenta que no importa qué tan rápido se absorba el calor del procesador ni qué tanta superficie tenga el disipador si no se cuenta con un buen flujo de aire para efectivamente disiparlo.

Los ventiladores se ajustan a los lados del disipador para hacer circular el aire a través de las aletas y así absorber el calor y posteriormente eliminarlo del sistema mediante el flujo de aire de la caja. Si bien todo disipador vendrá con sus propios ventiladores, en general la forma de montarlos es bastante sencilla y permite el intercambio de los mismos o la adición de algunos extra.

ventiladores para componentes

Si se trata de un disipador único, podrá tener hasta dos ventiladores, uno a cada lado, mientras que los disipadores duales permiten el uso de hasta tres ventiladores. Al momento de comprarlos lo más común será que vengan con un único ventilador.

disipador dual y normal

Existen mucha discusiones sobre la mejor forma de configurar los ventiladores, dependiendo de la orientación que demos a cada uno de ellos podrán tanto empujar aire fresco dentro del disipador como extraer el aire caliente del mismo. Si vamos a los números, la diferencia con un ventilador único será solo de unos pocos grados y los resultados pueden variar dependiendo del tipo y calidad de cada ventilador así que por el momento no nos es imprescindible determinar cuál es la mejor, ambas funcionan y donde realmente podemos llegar a ver una mejora es al utilizar un segundo ventilador, uno empujando aire a través del disipador y otro extrayendo aire del lado opuesto para generar un flujo más dinámico y constante.

Al igual que en la caja éstos vienen en medidas estándar, las más comunes para los disipadores de CPU son 120mm y 140mm y en caso de que tengamos la intención de agregar un segundo o tercer ventilador siempre debemos prestar atención a las especificaciones del fabricante y buscar un ventilador de las mismas características, no queremos acabar con un disipador enorme y ventiladores sin la potencia necesaria para hacer circular el aire efectivamente a través del mismo.

Pasta térmica

La pasta térmica sirve como intermediario entre el procesador y la base del disipador. No porque realmente haga falta un elemento que transmita el calor mejor de lo que lo haría el contacto directo, sino porque al colocar superficie contra superficie quedan una serie de ranuras y pequeños espacios con aire que disminuyen la capacidad de transmisión del calor. La pasta térmica se encarga de rellenar todos esos espacios.

 

Hay muchas marcas o tipos de pasta térmica, algunos disipadores ya vienen con pasta térmica aplicada y otros traen consigo una pequeña jeringa o pomo para aplicarla. A mejor conductividad térmica de la pasta mejor funciona, pero las diferencias no son significativas por lo que la pasta que venga con los disipadores en caso de ser de calidad siempre tendrá un buen rendimiento, así como las de gama media que consigamos en el mercado.

Detalles a recordar:

  • La calidad de los materiales y componentes como ventiladores y cantidad de tubos de calor puede tener una diferencia notoria en el rendimiento y la capacidad de disipación.
  • Cuanto mayor la superficie del disipador, más fácil es para el flujo de aire disipar el calor acumulado y por lo tanto mejor resultado térmico.
  • Para ordenadores sin overclocking que se utilicen para videojuegos o tareas específicas no hace falta excedernos, hay una gran cantidad de disipadores de gama media que harán el trabajo perfectamente sin necesidad de inflar demasiado nuestro presupuesto.

aplicación de la pasta térmica

Refrigeración líquida

La refrigeración líquida se ha popularizado cada vez más en los últimos años y es en la actualidad una alternativa confiable y accesible para la refrigeración de ciertos componentes, principalmente el procesador, aunque sigue siendo una opción más costosa.

Se trata de utilizar líquidos refrigerante para extraer el calor de los componentes, haciéndolo circular a través de tubos hasta un radiador con ventiladores que refrigeren el líquido para así continuar el ciclo.

refrigeración líquida all in one

Para CPU

En el caso de los kit de refrigeración líquida para procesadores, los mismos constarán de tres componentes básicos.

  1. La bomba: El elemento que hace circular el líquido a través de los tubos y lo mantiene en movimiento. Cuanto mayor sea el flujo de líquido que genere mejor será la bomba.
  2. El radiador: Cumple la misma función que las aletas en el disipador, la energía térmica absorbida por el líquido se reparte a través de la superficie del radiador para permitir una liberación más eficiente del mismo al contacto con el flujo de aire.
  3. Ventiladores: Como en los disipadores, se encargan de disipar el calor y refrigerar el líquido dentro del radiador para que todo continúe funcionando de manera óptima.

La manera de asegurar estos kit al procesador es similar a la de los disipadores de aire. Se trata de una base que se ajusta sobre el socket del procesador con tornillos o seguros, el calor se transmite por contacto a una placa metálica la cual entra en contacto con el líquido refrigerante posteriormente. El líquido absorbe la temperatura y circula por los tubos impulsado por la bomba, al llegar al radiador la energía térmica se transfiere a una superficie mucho más amplia para que sea disipada más fácilmente por los ventiladores y el líquido refrigerado vuelve a iniciar su recorrido.

Los principios que determinan la eficiencia del sistema son similares a los disipadores de aire y la diferencia entre un radiador más grande y la inclusión de más ventiladores se hará notar. Si optas por un kit de refrigeración líquida querrás asegurarte que su rendimiento sea superior al de un disipador de aire estándar, por lo que siempre debes considerar el volumen del radiador y la posible inclusión de dos o tres ventiladores para disipar el calor del mismo (dependiendo del espacio que dispongas). Allí es donde verás realmente una mejora y un rendimiento que haga valer la pena la diferencia de precio entre un sistema y otro.

Compatibilidad

Actualmente la mayoría de las cajas de gama media o alta son compatibles con sistemas de refrigeración líquida. Pero el mayor inconveniente será el espacio, si bien prácticamente todas las torres de formato ATX tendrán el suficiente espacio para utilizar grandes disipadores de aire, la refrigeración líquida y en espacial con grandes radiadores puede reducir un poco nuestras posibilidades. Los radiadores más pequeños con un solo ventilador pueden fácilmente montarse en la parte trasera de la caja donde iría normalmente el ventilador con el que casi todas las cajas cuentan y cumpliría su función. Pero si nuestro radiador tiene dos o tres ventiladores la compatibilidad dependerá de las capacidades de cada torre individualmente, los disipadores grandes suelen colocarse en la parte superior de la caja, debemos estar atentos a las medidas de nuestro kit de refrigeración líquida y de la caja para asegurarnos que todo tenga su lugar y no impida el uso de otros componentes.

Si bien hay por ejemplo algunos kit de refrigeración líquida pensados para formatos más pequeños, la variedad de productos se reduce significativamente, sin mencionar que siempre debemos tener en cuenta el espacio que ocuparán los tubos por el que circula el líquido refrigerante. Está la opción en algunos casos de colocar el disipador por fuera de la caja, pero de nuevo, esto requerirá un estudio más personal de cada una de las opciones.

Otros componentes

Hoy en día podemos encontrar tarjetas gráficas tanto con refrigeración líquida integrada (claramente por un precio mayor a las normales) como tarjetas preparadas para la refrigeración líquida personalizada o custom.

La refrigeración custom se trata de generar un sistema de refrigeración líquida completo y en muchos casos personalizado, lo cual implica un coste mucho mayor en este caso así como un conocimiento específico de lo que se está haciendo. La idea es generar un sistema de tuberías conectadas a diversos componentes como el procesador, la tarjeta gráfica e incluso la memoria RAM para mantener todo el sistema funcionando con refrigeración líquida. En estos casos se integra además de la bomba y el radiador un contenedor con líquido refrigerante que sirve para mantener los niveles adecuados y reemplazar el líquido de manera más fácil sin tener que desarmar siempre todo el sistema.

El resultado es superior en cuanto a rendimiento y sin duda tiene una estética extremadamente atractiva, pero siempre se corren riesgos de pérdidas por lo que se debe ser muy cuidadoso y solo trabajar con estos sistemas si realmente se tiene la seguridad de lo que se está haciendo (además del dinero).

refrigeración líquida a medida

En el caso por ejemplo de las tarjetas gráficas con un sistema de refrigeración líquida independiente tenemos que considerar que es un radiador y ventilador más a colocar dentro de nuestra caja, por lo que puede ser algo molesto en algunos casos.

Conclusión

 ¿Qué es mejor para mi CPU, refrigeración líquida o disipador de aire?: Realmente depende del gusto y las posibilidades de cada quien, ambas opciones son realmente buenas y tienen una gama de productos bastante variada, sin embargo al comparar ambos sistemas recordemos los siguientes puntos:

  • Precio:  La refrigeración líquida siempre será más costosa, si bien hay disipadores de aire enormes y a precios elevados, al comparar franjas de rendimiento la refrigeración líquida siempre será algo más costosa. Teniendo en cuanto que estas opciones son por lo general orientadas a entusiastas que planeen hacer overclocking o exigir sus procesadores al máximo, el precio puede ser un factor importante a la hora de lograr un rendimiento que nos asegure temperaturas adecuadas para nuestro procesador y aún así nos permita ahorrar algo de dinero que podamos dedicar por ejemplo en una mejor tarjeta gráfica.
    Si no planeamos realizar overclocking o nuestro presupuesto es limitad, directamente recomendamos ir por un disipador de aire de gama media, hay muchos seguros y confiables en el mercado como el conocido Hyper evo 212, que tiene un relación calidad precio muy buena.
  • Ruido:  Ambas opciones lidian con este problema, de hecho cualquier componente con partes móviles siempre generará cierto nivel de ruido que dependerá de la cantidad, tamaño y calidad de dichas partes.
    En el caso de los disipadores de aire, la calidad y cantidad de ventiladores así como la velocidad a la que giran determinará el nivel de ruido del componente. Todos los disipadores modernos pueden ser configurados mediante software para crear una curva de funcionamiento, de modo que el ventilador gire a mayor potencia solo cuando la temperatura del procesador se eleve lo suficiente como para necesitarlo. Pero aquí es donde la inclusión de más ventiladores o de mayor tamaño y calidad marca una diferencia, si contamos con dos ventiladores de 140mm  (uno empujando y otro extrayendo el aire a cada lado del disipador), los mismos necesitarán un esfuerzo mucho menor para alcanzar la misma temperatura que un ventilador único de 120mm. Si el ruido es un inconveniente para ti querrás tener en cuenta estos detalles. Por otra parte, la refrigeración líquida no solo cuenta con los ventiladores, sino que la bomba también tiene componentes móviles que producirán ruido e incluso el movimiento del líquido puede llegar a ser audible en algunos sistemas. Obviamente esto depende de la calidad del producto, de los ventiladores y del sistema en general, los ventiladores en la refrigeración líquida también pueden ajustarse mediante software permitiendo sistemas con muy poco ruido, pero comparando rasgos generales, los disipadores de aire tienen mayores ventajas cuando se trata de ser silenciosos.
  • Durabilidad y mantenimiento: Si bien los sistemas son cada vez más modernos y seguros, la refrigeración líquida requiere un nivel de mantenimiento mayor. La bomba puede fallar y dejar toda la unidad inutilizable o puede darse en algún caso pequeñas pérdidas de líquido refrigerante, mientras que en los sistemas de refrigeración por aire nuestro mayor enemigo será el polvo siendo recomendable una limpieza periódica cada cierto tiempo. El líquido refrigerante también puede evaporarse a lo largo del tiempo y bajar el rendimiento y eficiencia de la refrigeración (este proceso puede darse a lo largo de los años, no será un impacto inmediato). De todos modos debemos aclarar que esto no significa que la refrigeración líquida sea una opción ridícula teniendo en cuenta sus riesgos  y necesidades en comparación a los disipadores de aire, si bien es cierto que requiere un mayor mantenimiento, las pérdidas y daños en la bomba son casos que pueden llegar a darse, pero no se trata de algo común que suceda todo el tiempo. Sin embargo si recalcamos que en el caso de los disipadores de aire, el ventilador es realmente lo único que puede llegar a dañarse y pueden ser reemplazados fácilmente.
  • Refrigeración: Si esperamos una diferencia abismal a favor de la refrigeración líquida, estaremos algo alejados de la realidad. En los casos en los que realmente habrá una diferencia notoria y significativa es en la refrigeración líquida personalizada en la que todo el sistema está pensado especialmente para maximizar su rendimiento. Pero cuando hablamos de componentes específicos de refrigeración para nuestro procesador las diferencias son más sutiles. Encontraremos disipadores de aire de gama alta con un rendimiento muy por encima de la refrigeración líquida más económica y capaces de competir con la de gama alta, aunque algunos grados por debajo ciertamente. Recordemos que estas diferencias solo son realmente notorias cuando hablamos de sistemas desbloqueados para overclocking y con temperaturas de funcionamiento bastante elevadas.

Si tu presupuesto te lo permite y buscas un equipo estandar que te permita jugar y trabajar sin problemas, tanto la refrigeración líquida como la de aire te darán excelentes resultados dentro de la gama media.

Como hemos visto, los disipadores de aire tienen varias ventajas, el ruido puede ser más fácilmente controlable, cuesta menos y es mucho más fácil su instalación. Lo cierto es que a fin de cuentas todo dependerá de lo que busquemos de nuestro ordenador, de nuestro presupuesto y de otro factor que tampoco debemos ignorar: La estética. Lo cierto es que la refrigeración líquida tiene una apariencia limpia y elegante que puede llegar a ser muy atractiva brindando a su vez un rendimiento muy bueno en la refrigeración de nuestro procesador.

Si eres nuevo en el armado de ordenadores pero tienes ganas de ir a lo grande y tu presupuesto te lo permite, un kit de refrigeración líquida para tu CPU le dará un toque elegante y sabrás que tu procesador está seguro.

Si por otra parte el presupuesto es algo que manejas con cuidado, siempre es una buena idea ahorrar algunos euros o invertirlos en una mejor tarjeta gráfica, RAM, etc. Los disipadores de aire son la mejor opción en este caso y si el que venga de fábrica con tu procesador no te convence, puedes tener una mejora notoria en el rendimiento comprando uno a tu gusto sin que realmente tu presupuesto se vaya por las nubes.

Ya seas un entusiasta del overclocking o un iniciado armando tu primer ordenador, lo mejor es buscar el equilibrio entre el rendimiento, la estética y el precio; así mantendrás tu procesador fresco, tu ordenador atractivo y tu bolsillo aliviado.