- La RTX 5090 ronda los 575 W y requiere PSU de 1.000 W o más según la CPU.
- Usa conector 12V-2x6 (600 W); mejor nativo desde la fuente ATX 3.0+.
- Ejemplos reales: 810 W con 7800X3D; 935 W con i9-14900K en carga.
- Opciones sólidas: HX1200i/HX1500i y RM1200x SHIFT por eficiencia y cableado.
La llegada de la serie GeForce RTX 50 trae bajo el brazo una tarjeta gráfica que va a marcar un antes y un después en consumo: la RTX 5090. No es una GPU para tomársela a la ligera en materia de energía, y conviene tener claro qué fuente de alimentación y qué conector necesitas para moverla con garantías.
A lo largo de estas líneas vamos a condensar todo lo que ya se conoce en torno a su energía: cifra de consumo realista, recomendación de vatios según tu CPU, tipo de conector (12V-2×6), requisitos del sistema y modelos de PSU que encajan bien, además de detalles prácticos de montaje, espacio y refrigeración.
Requisitos de energía y diferencias frente a la generación anterior
La RTX 5090 se sitúa en lo más alto del catálogo de NVIDIA y, en consecuencia, su demanda eléctrica también lo está. La cifra que se maneja es de 575 W para su versión de referencia, un salto de unos 125 W respecto a la RTX 4090 (450 W). Es un incremento notable, pero dentro de lo asumible si eliges bien la fuente y el resto de componentes.
La tarjeta emplea el nuevo conector de alimentación para GPUs de alto rendimiento: 12V-2×6 (16 pines). Este conector, evolución del 12VHPWR, puede suministrar hasta 600 W, y en el caso de la 5090 se va a aprovechar más que en generaciones previas, acercándose a su techo técnico en escenarios de carga intensa.
Esto tiene dos implicaciones prácticas: por un lado, la calidad de la fuente pasa de importante a esencial; por otro, un cableado adecuado y correctamente insertado es innegociable. En general, cuanto más nativo sea el soporte de tu PSU para 12V-2×6, mejor.
Para ponerlo en contexto, la propia NVIDIA ha confirmado los detalles fundamentales de la 5090 y su posición como tope de gama. Si esta GPU va a ser el centro de tu equipo, planifica el conjunto con cabeza: vatios de la fuente, conector correcto, caja con espacio y un flujo de aire bien resuelto.
Requisitos del sistema y conexiones necesarias
Antes de entrar a cálculo de vatios, conviene repasar lo básico que deberías tener en tu PC para montarla con tranquilidad. Son requisitos simples, pero críticos si no quieres perder rendimiento ni complicarte el cableado:
- Ranura PCIe 4.0 x16 para garantizar el mejor rendimiento.
- Fuente de alimentación de 1.000 W o superior como punto de partida razonable para la 5090.
- PSU con conector nativo 12V-2×6 o, en su defecto, dos conectores PCIe de 8 pines libres y el cable/adaptador adecuado de 8 pines a 16 pines.
Aunque puedes recurrir a cables que convierten desde conectores de 8 pines, lo ideal es un conector 12V-2×6 directo desde la fuente capaz de suministrar 600 W. Así evitas puntos intermedios y minimizas riesgos de calentamiento por mal contacto o dobleces.
¿Cuántos vatios de PSU necesitas realmente?
La recomendación general para la RTX 5090 es clara: apunta a 1.000 W de fuente. Ahora bien, el consumo del equipo completo depende de tu CPU, almacenamiento, ventiladores y refrigeración. Con procesadores eficientes, puedes bajar ligeramente; con chips tragones, te convendrá subir el listón.
Ejemplo 1 (configuración eficiente): con un Ryzen 7 7800X3D, 32 GB DDR5 en dos módulos, un SSD M.2 NVMe, seis ventiladores, refrigeración líquida y una RTX 5090, el consumo en carga ronda los 810 W. Aquí una fuente de 900 W podría ser viable, pero 1.000 W te da margen tranquilizador para picos y futura ampliación.
Ejemplo 2 (configuración de alto consumo): cambiando a un Intel Core i9-14900K, el equipo anterior asciende a unos 935 W bajo carga. Con 1.000 W irías muy justo; lo aconsejable es dar el salto a 1.100 W para no estrangular la fuente ni acercarte al límite de forma continuada.
Lo más importante: no vale cualquier fuente de 1.000+ W. Prioriza modelos de marcas de confianza, con buena eficiencia certificada y diseño interno solvente. A esos niveles de demanda, el control de tensiones, la respuesta a transitorios y el sistema de protecciones son claves.
12V-2×6 frente a 12VHPWR y qué debes saber del cable
Con la generación anterior se estrenó el conector 12VHPWR para GPUs de alto rendimiento; en 2023 recibió una puesta al día que dio lugar al 12V-2×6. En la práctica, hablamos del conector de 16 pines que verás hoy en la 5090, preparado para suministrar hasta 600 W con mayor robustez.
Si ya tienes una fuente con certificación ATX 3.0 (o superior) y cable 12VHPWR/12V-2×6, estás en buena posición: enchufar y listo. Aun así, revisa que el cable entre a fondo, sin holguras, y evita curvarlo en exceso justo a la salida del conector para no comprometer el contacto.
En caso de necesitarlo, existen cables en ángulo de 90°, compatibles con fuentes CORSAIR y de otros fabricantes, que ayudan en cajas estrechas o con tapas muy pegadas a la GPU. Son especialmente cómodos si el espacio lateral es limitado.
Y si tu PSU no trae 12V-2×6 nativo, puedes recurrir a cables de 2×8 pines a 16 pines. Funciona, pero el mejor escenario sigue siendo una conexión directa 12V-2×6 desde la fuente, evitando adaptadores siempre que sea posible.
Espacio en la caja, CPU a la altura y refrigeración
La versión Founders Edition de la 5090 se presenta como una tarjeta de doble ranura (2 slots), más compacta de lo que podría esperarse viendo su potencia, aunque bastante larga: alrededor de 30,4 cm de largo y 13,7 cm de ancho. Comprueba la compatibilidad de tu chasis con más de 30 cm disponibles.
La 5090 apunta a ser entre un 30% y un 40% más rápida que una 4090 en juegos, por lo que necesita una CPU de gama alta para que no haya cuello de botella. Como referencia, no bajes de un Ryzen 7 7800X3D o un Intel Core i9-14900K para acompañarla en gaming exigente.
Ojo con DLSS Super Resolution: al reducir la resolución nativa para reescalar, aumenta el peso del procesador en el rendimiento. Un juego a 4K con DLSS en modo rendimiento puede hacer que el impacto de la CPU se parezca al de jugar a 1080p, lo que exige más al procesador.
Y no olvides el entorno térmico: flujo de aire adecuado y buena refrigeración son vitales si tu GPU y CPU disipan mucho calor. Una caja bien ventilada y una curva de ventiladores razonable evitan thermal throttling y ruido innecesario.
Consejos prácticos para el cableado de la RTX 5090
El conector 12V-2×6 es robusto, pero hay mínimos que conviene respetar. Un buen montaje de cableado evita problemas y asegura que la PSU entrega la potencia sin contratiempos.
- Inserta el 12V-2×6 hasta oír el clic, sin holguras, y comprueba visualmente que está paralelo al socket.
- Evita doblar el cable justo a la salida del conector; si el espacio aprieta, valora un cable de 90°.
- Prefiere conexión nativa 12V-2×6 desde la PSU; si usas 2×8 pines a 16 pines, que sea de calidad contrastada.
- Si tu fuente es ATX 3.0 o superior, aprovecha su cableado moderno para simplificar y reducir puntos de fallo.
¿Y si pienso en una RTX 5080?
Aunque el foco está en la 5090, hay referencias útiles si valoras la 5080. Su consumo objetivo se sitúa sobre 360 W, unos 40 W más que la generación previa en ese rango. Para ella, una fuente de al menos 700 W suele bastar si el resto del equipo no es especialmente tragón.
Siguiendo el ejemplo del 7800X3D con 32 GB DDR5, SSD NVMe y RL de 360 mm, con una 5080 el conjunto ronda los 593 W. Con un i9-14900K sube alrededor de 715 W, por lo que una fuente de 800 W es una elección sensata para ir sobrado sin excesos.
Quien esté pensando seriamente en la 5090 debe valorar su plataforma como un todo: fuente de 1.000 W o más según CPU, conector 12V-2×6 capaz de 600 W, caja con más de 30 cm libres, y una refrigeración a la altura de una GPU y una CPU de gama alta. Con esa base, la experiencia será redonda y sin sustos.