- DisplayPort 1.4 y HDMI 2.1 rinden igual a misma resolución, Hz y HDR; la clave es compatibilidad y funciones.
- Para PC, prioriza DisplayPort; para consolas y TV, HDMI 2.1 con cable 48G certificado.
- DP 2.0/2.1 ofrece más ancho de banda y MST para varios monitores; HDMI 2.1 destaca con eARC y adopción en Smart TVs.
En el ecosistema gaming, elegir el cable y el puerto adecuados puede marcar la diferencia entre una experiencia fluida o una sesión llena de tirones y límites innecesarios. Aunque a menudo se habla sobre gráficos y potencia, la conexión vídeo importa y mucho: la duda suele ser si tirar de HDMI o de DisplayPort para jugar.
Tarjetas gráficas de PC, portátiles, monitores e incluso televisores integran uno u ambos estándares, y no siempre está claro cuál conviene en cada caso. La clave está en las versiones y en el uso real que vas a darle: el duelo más habitual hoy es DisplayPort 1.4 frente a HDMI 2.1, dos revisiones pensadas con el gaming moderno en mente.
DisplayPort 1.4 en el mundo del PC
DisplayPort lleva años siendo el favorito cuando se trata de conectar un PC gaming a un monitor, y con razón: DP 1.4 ofrece un ancho de banda bruto de 32,40 Gbps (25,92 Gbps efectivos para datos), suficiente para resoluciones y tasas de refresco altas en la mayoría de configuraciones actuales.
El conector es asimétrico y utiliza 20 pines; además, soporta color de 8 y 10 bits, compresión de flujo de vídeo DSC 1.2a y modos de transmisión HBR, HBR2 y HBR3 que facilitan esas cifras de rendimiento en pantallas exigentes.
En términos de resolución y frecuencia, DP 1.4 puede con 4K a 120 Hz, 5K a 60 Hz y 8K a 30 Hz. También hay soporte HDR y la posibilidad de manejar varias pantallas: hasta cuatro monitores mediante MST (Multi-Stream Transport), repartiendo el ancho de banda entre ellos.
Otra baza importante es su versatilidad de conexión: DisplayPort Alt Mode permite transportar DP a través de USB-C y Thunderbolt 4, algo especialmente útil en portátiles. VESA, además, anunció un etiquetado oficial para cables que ayuda a evitar confusiones de rendimiento.
HDMI 2.1 y sus ventajas prácticas
HDMI reina en televisores, cines en casa y consolas, y con su salto a la versión 2.1 se consolidó también como opción top para PC de alta gama. Su ancho de banda asciende a 48 Gbps (frente a los 18 Gbps de HDMI 2.0), algo posible gracias a materiales de cable mejorados y a la codificación 16b/18b.
Con esa base, HDMI 2.1 permite 4K a 120 Hz en consolas y hasta 4K a 144 Hz en PC con gráficas potentes. También contempla 5K a 60 Hz y 8K a 30 Hz, junto con funciones orientadas a reducir latencia y mantener la fluidez que tanto buscan los jugadores.
La compresión DSC 2.1 empuja todavía más el listón: es viable alcanzar 8K a 120 Hz con HDR en escenarios muy concretos. Además, el estándar añade Dynamic HDR para ajustar el rango dinámico escena a escena y eARC para el retorno de audio mejorado (7.1, Dolby Atmos, DTS:X) hacia barras o receptores AV.
En la práctica, si tu tarjeta de vídeo y tu monitor/TV son compatibles con HDMI 2.1 y el cable es el adecuado, no notarás diferencias visuales frente a DisplayPort a la misma resolución, profundidad de color y tasa de refresco. La elección, entonces, depende del dispositivo y del ecosistema que quieras montar.
Versiones y tipos de conectores: qué hay detrás de cada nombre
HDMI tiene varias formas de conector: tipo A (estándar), tipo C (mini) y tipo D (micro). Televisores, consolas y equipos de tamaño medio suelen usar tipo A; mini y micro aparecen en cámaras y dispositivos compactos. A la hora de comprar un cable, fíjate en los conectores de ambos extremos para evitar sorpresas.
En versiones, el recorrido de HDMI va desde la 1.0 (2002) hasta la 2.1: HDMI 1.0 ya unía vídeo digital y audio en un único enlace; 1.3 trajo 2560×1440 a 60 Hz y Dolby TrueHD/DTS-HD MA; 1.4 añadió 4K a 24 Hz, 3D y Ethernet; 2.0 subió a 4K 60 Hz y mejoró audio y HDR; y 2.1 elevó el ancho de banda a 48 Gbps, con el salto a 8K alto y 4K a altas tasas de refresco. En el mercado se ven referencias a 2.1a, una revisión con mejoras de claridad en funciones como QMS. Si te topas con menciones comerciales a «HDMI 2.2», ten presente que la rama oficial vigente es 2.1/2.1a.
DisplayPort también ha evolucionado: DP 1.0 arrancó con 10,8 Gb/s y soporte para 2560×1440 a 60 Hz. Con DP 1.2 llegaron 21,6 Gb/s (HBR2), audio multicanal, 3D y la posibilidad de dos o cuatro monitores en cadena con resoluciones acordes. DP 1.3 se plantó en 32,4 Gbps y habilitó 4K a 120 Hz, 5K a 60 Hz y 8K a 30 Hz.
DP 1.4 mantuvo los 32,4 Gbps pero sumó capacidades como 8K a 60 Hz con compresión, HDR y audio de 8 canales, y consolidó el soporte para 1080p a 144 Hz en toda la línea. A nivel de protección anticopia, DPCP (AES 128-bit) y compatibilidad con HDCP están presentes, y el conector, de 20 pines, puede incorporar mecanismos antidesconexión.
Con DP 2.0 y 2.1 el salto fue de interoperabilidad más que de física del conector: DP 2.0 eleva el ancho de banda a 77,4 Gbps y permite 8K con HDR a 60 Hz, 4K con HDR a 144 Hz y configuraciones duales de 5K a 60 Hz. DP 2.1, presentado en 2022, se centra en robustecer DisplayPort sobre USB-C (Alt Mode) y USB4, gestionando mejor el ancho de banda y exigiendo compatibilidad con DSC y Panel Replay; además, impone que los cables DP40 y DP80 mantengan su capacidad total a partir de 2 m y 1 m respectivamente.
Qué priorizar para gaming: frecuencia de actualización por delante
Si compras un monitor gaming de alto refresco (por ejemplo, 240 Hz), lo primero es asegurar que tanto el puerto como el cable permiten exprimir esa frecuencia. Un cable mediocre o la entrada equivocada pueden limitarte a menos Hz o provocar artefactos.
En un PC de sobremesa, la regla general es clara: usa DisplayPort 1.4 para tu pantalla principal si lo tienes disponible, ya que en monitores de PC suele ser la vía más directa para alcanzar la combinación de resolución nativa, Hz altos y HDR sin recortes.
Si tu monitor admite HDMI 2.1 y tu GPU tiene salida 2.1, también es una opción de primer nivel. Asegúrate de usar un cable certificado 48G, porque con uno antiguo o de calidad dudosa algunas funciones pueden quedar capadas o inestables.
En calidad de imagen pura, a igual resolución, profundidad de color, HDR y tasa de refresco, no hay diferencias visuales apreciables entre DP 1.4 y HDMI 2.1. La elección tiene más que ver con compatibilidad, ecosistema y necesidades concretas (audio, eARC, cadenas de monitores, etc.).
PC, portátil y consolas: casos de uso reales
- PC gaming (sobremesa): si tu gráfica y tu monitor tienen DisplayPort, es normalmente la primera elección. Si conectas varios monitores mediante DP y MST, recuerda que el ancho de banda se reparte, así que cada pantalla puede ver limitado su máximo; si solo usas uno, irás más desahogado.
- Consolas (PS5 y Xbox Series X|S): sus salidas de vídeo son HDMI, y para disfrutar de 4K a 120 Hz o VRR necesitas HDMI 2.1 también en el monitor/TV. Se puede usar HDMI 2.0, pero quedarás limitado a 1080p a 120 Hz o 4K a 60 Hz. No olvides el cable: debe ser 2.1.
- Nintendo Switch: es una consola más antigua y no aprovecha las funciones de HDMI 2.1; usar un cable 2.1 no aportará mejoras prácticas más allá de una posible ligera estabilidad de señal. Centra el esfuerzo en un buen monitor/TV y en una configuración correcta.
Comparativa técnica rápida: similitudes y diferencias clave
En forma física, DP es asimétrico y HDMI es simétrico en su conector estándar. Esto ayuda a distinguirlos de un vistazo y evita inserciones erróneas entre puertos distintos.
En adopción, HDMI está mucho más extendido en televisores y cine en casa, mientras que DisplayPort se enfoca a la relación ordenador–monitor. Por eso verás HDMI en consolas y Smart TVs y DP en pantallas de PC y GPUs.
En potencia bruta de las versiones más populares para jugar, HDMI 2.1 suma 48 Gbps, frente a DP 2.0 con 77,4 Gbps. En la práctica, ambos cubren sobradamente la mayoría de monitores actuales, pero DP 2.0/2.1 abre la puerta a resoluciones extremas y a varios monitores de alta resolución mediante MST.
En resoluciones y Hz comparables: HDMI 2.1 ofrece 4K a 120 Hz (hasta 144 Hz en PC de gama alta), 5K a 60 Hz y 8K a 30 Hz, pudiendo escalar a 8K a 120 Hz con DSC 2.1 y HDR. DP 1.4 cubre 4K a 120 Hz, 5K a 60 Hz y 8K a 30 Hz, y DP 2.0 sube a 8K HDR a 60 Hz y 4K HDR a 144 Hz, incluso 16K SDR a 60 Hz.
En audio, HDMI 2.1 incorpora eARC con soporte para Dolby Atmos y DTS:X, una ventaja clara para cine en casa. DP también transporta audio multicanal, pero el ecosistema de retorno y control de audio en televisores es terreno de HDMI.
En retrocompatibilidad, ambos estándares son compatibles con versiones anteriores, y existen adaptadores para pantallas DVI o VGA en ciertos escenarios. DP puede interoperar con HDMI mediante conversores activos o Alt Mode en USB-C.
Cables, etiquetado y compatibilidad: detalles que importan
VESA ha estandarizado el etiquetado de cables DisplayPort para que sepas qué rendimiento esperar (DP40, DP80, etc.). Además, DP 2.1 exige que los cables mantengan su capacidad total a partir de ciertas longitudes (más de 2 m en DP40 y más de 1 m en DP80), reduciendo problemas de caída de señal.
En HDMI, busca cables certificados «Ultra High Speed» (48G) si pretendes 4K120, VRR o 8K. Un cable antiguo (High Speed o Premium) puede funcionar en 4K60, pero no está diseñado para los requisitos de 2.1, y podrías sufrir cortes o limitaciones silenciosas.
En portátiles modernos, USB-C con DisplayPort Alt Mode es un comodín: un solo cable puede llevar vídeo de alto refresco y, en algunos equipos, alimentación. Ojo: que sea USB-C no garantiza vídeo; debe soportar Alt Mode o Thunderbolt.
Si vas a conectar una consola y un PC al mismo monitor, tiene sentido usar DisplayPort para el PC y dejar HDMI para la consola. Así evitas cuellos de botella y aprovechas cada estándar donde brilla más.
En televisores con HDMI 2.1, conviene revisar la letra pequeña: no todos los puertos pueden ser 2.1 o tener todas las funciones activas (VRR, ALLM, 4K120, eARC, etc.). Comprueba las especificaciones del fabricante para saber qué entrada usar.