Cómo reparar un disco duro dañado

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Si nuestro disco duro está comenzando a dar problemas, quizás comencemos a notar algunas pistas que ya nos están avisando de que algo va mal, como ciertos archivos corruptos, fallos en la lectura o escritura, ruidos metálicos a la hora de usar nuestro disco duro, etc. Los discos duros con soporte S.M.A.R.T. también nos pueden aportar información muy valiosa para prevenir problemas inminentes y poder hacer copias de seguridad o backups antes de que el disco quede totalmente inutilizable…

En esta guía vamos a ver todo lo que necesitas saber sobre cómo detectar los problemas que puedes encontrar con tu disco duro y, por supuesto, las soluciones que puedes aplicar para intentar repararlo. Para ello, vamos a crear unos apartados según los fallos sean de tipo lógico o de tipo físico, es decir, si se pueden solucionar mediante software o si implican una reparación física de nuestro medio de almacenamiento.

*Nota: los síntomas están numerados y dicha numeración se corresponderá con el número de la solución que puedes dar para ese síntoma. Por tanto, puedes usar la numeración como un índice para localizar la posible solución en el apartado de soluciones.

Problemas lógicos:

particionador de Windows

Los problemas lógicos pueden ser de lo más variado, desde problemas con algún controlador de la interfaz que utilice nuestro disco duro, como SATA, hasta algún conflicto en nuestro sistema operativo e incluso problemas en la tabla de particiones o en el sistema de archivos o FS que estemos usando.

Síntomas:

  1. Mi disco duro se ha llenado, no tengo espacio en la memoria suficiente.
  2. Noto que los tiempos de acceso se han incrementado, es decir, mi disco duro se ha vuelto más lento a la hora de leer o escribir datos.
  3. Los datos se corrompen con facilidad, o he detectado algún tipo de virus que ha infectado mi equipo y no me deja ver algunos archivos o cuando los abro son irreconocibles por el software o aparecen símbolos raros. O tal vez tu disco duro ha sido cifrado y necesitas un password o contraseña para acceder a tus datos…
  4. El BIOS/UEFI emite unos pitidos o muestra un mensaje de error al comprobar el disco duro o de que no detecta sistema operativo.
  5. La tabla de particiones, el formato o FS del disco duro o MBR/GPT tiene algún tipo de problema por los tipos de síntomas o errores que estoy recibiendo.
  6. Por un problema de corte de luz, por cualquier error humano del usuario o hemos eliminado algún dato que no queramos eliminar y no podemos recuperarlo.
  7. Recibo un mensaje de error por algún sector defectuoso al arrancar o durante el funcionamiento de mi sistema operativo.

Soluciones:

  1. Intenta eliminar algunos archivos de tu equipo que no necesites. Especialmente grandes son los de vídeos de alta calidad, imágenes ISO de sistemas operativos, etc. Antes de hacerlo, asegurate de hacer una copia de seguridad en algún medio externo para no perder los datos.
  2. Puede que sea un problema con la fragmentación, especialmente si usas Windows como sistema operativo. Si es ese el caso, puedes probar a desfragmentar el sistema con las herramientas que aporta el propio Windows para ello.
  3. Usa una buena herramienta antimalware o antivirus para poder eliminar dicho malware. En caso de que sigan corruptos tras eliminar el malware, quizás no puedas volver a recuperarlos. Por eso es bueno tener siempre copias de seguridad o backups en un medio aparte, más aún cuando están proliferando los programas de ransomware que cifran nuestros discos duros.
  4. En ese caso, puede que la tabla de particiones esté corrupta o haya quedado dañada y no se detecta un formato o FS válido. Otra alternativa es que no haya un sistema operativo en el disco duro o que por algún problema no lo haya detectado durante el proceso de POST. Puedes probar a formatear y volver a instalar el sistema operativo de nuevo.
  5. Hazte con un LiveCD de algún software de reparación. Una buena opción es GParted, un Live basado en Linux que te permite reparar la tabla de particiones, volverla a crear, diagnosticar problemas del disco duro, formatear de nuevo una unidad, particionar, e incluso redimensionar.
  6. Usa alguna herramienta forense para intentar recuperar los datos de la unidad afectada, como es el caso de Recuva, EasUS Recovery, Wise Data Recovery, DDRescue, Foremost, Scalpel, etc. Una muy buena herramienta que permite recuperar datos incluso cuando hemos formateado una unidad es PhotoRec que está disponible para Windows y Linux.
  7. En Windows es un problema más serio, ya que deberíamos sustituir el disco. Pero en Linux, podríamos hacer que ignore completamente los sectores defectuosos y que el disco duro que en una unidad con Windows sería para desechar, en Linux puede funcionar perféctamente y tener una segunda oportunidad. Prueba lo siguiente:
    1. En Windows: para reparar sectores problemáticos, ve a Mi Equipo, haz clic con el botón derecho del ratón sobre la unidad C: o la que tengas el problema. Ve a Propiedades y desde allí selecciona la pestaña Herramientas y luego Comprobar. Nos pedirá que confirmemos y se reiniciará, y durante el inicio se pondrá en marcha el comprobador de disco o chkdisk. También puedes ejecutar desde el Símbolo del Sistema el comando “chkdisk C: /F /R” sin comillas para tratar de detectar fallos en C: e intentar recuperarlos. Tras eso, si ha surtido efecto, todo estará OK de nuevo.
    2. En Linux: en el caso de que tengas Linux, puedes probar las propias opciones de GParted u otras herramientas basadas en GUI para trabajar con los discos. Pero una forma muy potente de tratar de detectar y aislar los sectores defectuosos que incluso sirve cuando en Windows ya no habría remédio con los pasos descritos anteriormente, sería usar fdisk para saber el nombre de la unidad o partición afectada y luego con badblocks  y el nombre de dicha unidad para identificarlos y que sean ignorados (perdiendo parte de la memoria del disco duro que está dañada, pero pudiendo aprovechar el resto del disco duro sin problema):
      1. sudo fdisk -l
      2. Una vez sabemos el medio que falla, desmontalo si está montado y pasa a usar el siguiente comando…
      3. sudo badblocks -s -v -n -f /dev/sda
      4. Si hiciste un backup y no tienes nada que perder, podrías usar un método más agresivo que el anterior para intentar recuperar los sectores dañados y no solo ignorarlos, ya que se podría intentar forzar a que se recuperen. Para ello, ejecutas el siguiente comando en vez del anterior:
      5. sudo badblocks -wvs /dev/sda
      6. Tardará mucho rato, paciencia, pero al final tendremos el disco duro listo para seguir usándolo.
      7. Otra opción sería usar el siguiente comando, que también se aplica sobre la unidad desmontada. En este caso solo usaremos fsck en vez de badblocks:
      8. sudo fsck -cfvr /dev/sda
      9. En este caso, será un modo interactivo, es decir, durante el proceso nos va a ir haciendo una serie de preguntas sobre lo que queremos hacer cuando detecte algo raro… De igual modo, tardará bastante rato.
    3. Otros: existe algun software de terceros que sirven para ayudar a detectar y reparar este tipo de problemas, como Stellar Phoenix Data Recovery. Uno de ellos es GParted como he dicho antes, Hiren’s Boot del que ya hemos hablado también es otra opción con herramientas para reparar el disco duro.

Problemas físicos:

con un destornillador sobre un disco duro

Los problemas físicos implican daños a nivel electrónico, mecánico y/o de los platos magnéticos.

*ATENCIÓN, IMPORTANTE: como mucho puedes operar con el circuito externo del disco duro o revisando las conexiones, pero en ningún momento debes abrir el precinto y retirar los tornillos que sellan los platos del HDD, ya que si lo haces quedará totalmente inservible. Para abrir estos discos se tiene que hacer por expertos en entornos preparados para ello, es decir, en salas blancas o salas límpias donde el aire no contiene tantas partículas en suspensión como las de nuestros hogares, contaminando el interior y produciendo problemas…

Síntomas:

  1. Al encender el equipo, el BIOS/UEFI muestra un error o emite unos pitidos y parece que no indica que no encuentra un disco duro instalado. Además, el disco duro no hace ningún ruido (en caso de ser HDD, si es SSD no te preocupes, es normal…).
  2. Igual que el caso anterior, pero el disco duro sí que hace ruído cuando está conectado y/o el LED de actividad de éste no parece mostrar actividad.
  3. El disco duro no es detectado por el sistema operativo o no deja arrancar con algún mensaje de error sobre el disco duro, pero el BIOS/UEFI sí que detecta el disco duro.
  4. El disco duro aparentemente está funcionando pero hace un ruído metálico (solo válido para los HDD) o “cla cla cla”.
  5. Cuando el disco duro se calienta demasiado, deja de funcionar o se detiene totalmente.
  6. Mi disco duro hace ruídos raros al realizar algún cambio de posición de mi equipo portátil o al haberlo situado verticalmente…
  7. El disco duro no funciona, no tenemos actividad en el LED del disco duro, ni ruído en un HDD o actividad aparente en un SSD.
  8. He dado un golpe a mi equipo justo donde estaba estaba situado el HDD o SSD, o mi equipo se ha caído o sufrido un impacto fuerte de cualquier tipo, se ha sometido a intentas vibraciones y ha dejado de funcionar…

Soluciones:

  1. Comprueba las conexiones del disco duro, tanto el molex de alimentación o conector SATA de alimentación como el cable de datos en su extremo que va a la placa base y en el extremo que conecta con la unidad SSD o HDD. Si está bien conectado, difícilmente es el cable en sí, pero también podrías probar con otro cable de datos para ver si funciona o comprobar con un polímetro los voltajes del cable de alimentación. En caso de ser un SSD con una interfaz algo más exótica como la M.2 o PCIe, comprobar que esté bien insertado y que no haya suciedad en las conexiones…
  2. Una vez comprobado lo anterior, intenta sustituir la PCB del disco duro por otra del mismo modelo que sea compatible. Puede que se trata de algún problema de la placa electrónica. Esto podría ocurrir tanto en los HDD como en los SSD. Otra solución casera y poco recomendable, pero que como último recurso a veces funciona, es dar pequeños golpecitos con la palma de la mano al disco para que si es un HDD y los cabezales o el motor se ha quedado encajado por algún motivo, se libere y pueda seguir funcionando.
  3. En ese caso, es muy probable que sea un defecto de la board o PCB del disco duro. Pero en la mayor parte de los casos, no toda ella estará dañada, solo alguna parte. No obstante, diagnosticar dónde está el fallo sin los medios adecuados es complicado, además de que trabajar con los elementos electrónicos de montaje superficial es también complicado y poco recomendable para hacerlo en casa por aficionados. Pero si el problema, con suerte, es del supresor de transistorios de voltaje o TVS, es probable que sea uno de los motivos por los que el disco no enciende. Sustituyendo la placa por otra nueva se solucionaría.
  4. Se trata de un problema aún más grave, ya que los cabezales están impactando contra el plato. Puede deberse a un problema de los propios cabezales y no podremos hacer mucho. Casi trae más cuenta sustituir el disco duro sin más, y en el caso de tener datos extremadamente importantes que no queramos perder, llevarlo a un experto que pueda recuperarlos y reparar el disco duro, aunque no será barato.
  5. Suelen ser problemas de sobrecalentamiento grave, lo que produce una dilatación o deformación de los platos y cabezales que evita que puedan girar o moverse adecuadamente, deteniendo el giro o movimiento. Como solución casera, en algunos portales te dicen que podríamos meter el disco duro en un recipiente que conserve estanqueidad (hermético totalmente) e introducir el disco duro en el congelador (unas 12 horas). Así bajaremos la temperatura hasta un límite tan bajo, que nos permitirá usarlo de inmediato durante un mayor tiempo hasta que llegue a coger la temperatura a la que comienza a fallar. Con un poco de suerte, durante ese tiempo podremos hacer backups antes de sustituir el disco duro, y evitando que perdamos los datos. Pero eso no es una opción segura y podrías dañar aún más el disco duro. Yo intentaría probar algo antes de llegar a ese recurso tan extremo, y es usar un ventilador potente soplando hacia el disco duro para evitar que suba tan rápidamente su temperatura y nos de tiempo a salvar los datos.
  6. Si has hecho un cambio de posición de tu disco duro HDD, no todos se sienten “cómodos” cuando los ponemos en una postura diferente para la que fueron diseñados para funcionar. Por ejemplo, no todos los discos les “agrada” trabajar de forma vertical (aunque es raro). Vuelve a colocarlo en la posición plana y listo. En caso de ser un SSD, la posición no importa, por lo que si dejara de funcionar al mover el equipo podría estar indicando que el cable o conector está fallando al moverse (deja de hacer contacto), por tanto, revísalo.
  7. Si nada de lo anterior sirve, sustituye el disco duro o envíalo a un especialista a reparar. Como dije, no pretendas abrir un HDD ni tampoco manipular los chips de memoria de un SSD, y en cualquier caso, asegúrate de usar una pulsera antiestática.
  8. En el caso de ser un HDD, especialmente de mayor tamaño, debes saber que son especialmente sensibles a golpes. Más aún si se encontraba encendido y funcionando cuando se produjo el impacto, ya que el cabezal ha impactado contra el cabezal y probablemente se ha roto. En caso de que el golpe se haya producido con el disco apagado, cruza los dedos y con suerte probablemente no ha ocurrido nada. Los SSD no son invulnerables a golpes, solo que el golpe que deben surfrir para que ser rompan tiene que ser muchísimo más grande (al no tener partes móviles). En cualquier caso, solo te queda sustituir el disco duro.

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