- Euro-Office y Nextcloud Workspace lideran la creación de una suite ofimática europea abierta, compatible con Microsoft Office y gestionada bajo soberanía europea.
- El ecosistema se apoya en Nextcloud, IONOS y socios como Eurostack, XWiki, OpenProject o Soverin, combinando colaboración, correo, gestión de proyectos y conocimiento.
- La apuesta por software libre y estándares abiertos reduce el vendor lock-in, mejora la interoperabilidad y facilita migraciones desde Microsoft 365.
- Gobiernos y organizaciones europeas ya migran hacia estas soluciones para reforzar su soberanía digital, cumplimiento del RGPD y resiliencia geopolítica.
La conversación sobre reducir la dependencia europea de Microsoft 365 y Google Workspace ya no es cosa de nicho: está en titulares, en foros de profesionales y en las agendas de gobiernos. Cada vez más organizaciones se preguntan si tiene sentido seguir dejando sus datos más sensibles en manos de grandes tecnológicas estadounidenses sometidas a regulaciones y giros políticos fuera del control europeo.
En este contexto han aparecido varias iniciativas que apuntan a un “Microsoft Office europeo” sobre tecnologías como Nextcloud y otras soluciones abiertas. Desde proyectos concretos como Euro-Office o Nextcloud Workspace, hasta estrategias públicas de soberanía digital en países como Dinamarca o Alemania, el tablero se está moviendo rápido y merece la pena entender quién es quién, qué ofrecen y qué problemas intentan resolver.
Por qué Europa busca una alternativa a Microsoft Office y Microsoft 365
En los últimos años se ha puesto en cuestión la dependencia tecnológica de Europa en todos los niveles: desde el hardware hasta el software que se usa a diario en administraciones, empresas y centros educativos. Sistemas operativos, redes sociales, plataformas de mensajería y, cómo no, suites ofimáticas como Microsoft Office o servicios en la nube como Microsoft 365 y Google Workspace, están mayoritariamente en manos de proveedores estadounidenses.
Esta realidad genera un problema estratégico: los datos y las herramientas críticas de gobiernos y empresas europeas quedan sometidos a decisiones políticas y legales de terceros países. Casos como las sanciones estadounidenses al Tribunal Penal Internacional de La Haya o al Amsterdam Trade Bank —donde Microsoft llegó a cortar servicios en la nube, contribuyendo al colapso del banco— se citan cada vez más como ejemplos muy concretos de lo que puede ocurrir cuando la infraestructura digital clave no está bajo control propio.
Al mismo tiempo, muchas organizaciones detectan que la supuesta interoperabilidad de las soluciones de Microsoft viene acompañada de un fuerte bloqueo de proveedor. Migrar datos, integrarse con herramientas competidoras o escapar del ecosistema se vuelve complicado, caro y, a menudo, técnicamente limitado por diseño. Todo esto hace que la idea de un ecosistema de productividad europeo, apoyado en software libre y estándares abiertos, gane mucha fuerza.
Euro-Office: una suite ofimática soberana basada en tecnología europea

Uno de los proyectos que más ruido está generando es Euro-Office, una suite ofimática abierta impulsada por un consorcio de empresas europeas. Se presentó públicamente en marzo en Berlín, en un evento organizado por IONOS y Nextcloud, y se plantea como respuesta directa a la falta de una alternativa realmente soberana a Microsoft Office.
Euro-Office nace como una solución para editar documentos, hojas de cálculo y presentaciones con alta compatibilidad con los formatos de Microsoft, pero gestionada bajo un modelo de gobernanza abierto y comunitario. La idea no es crear otra suite más, sino coordinar en un solo proyecto tecnologías y actores europeos que ya existían pero estaban dispersos. Desde el inicio se ha publicado una versión técnica preliminar accesible en GitHub, con una primera versión estable prevista para verano.
Lo llamativo del proyecto es que está respaldado por grandes nombres del ecosistema open source europeo: IONOS, Nextcloud, Eurostack, XWiki, OpenProject, Soverin, Abilian, BTactic y otros actores que representan desde proveedores cloud hasta especialistas en colaboración, gestión documental, correo electrónico o proyectos. Todos ellos se han comprometido a aportar recursos reales y a construir un ecosistema sostenible alrededor de la suite.
Necesidad de una suite ofimática soberana y 100% compatible con Microsoft Office
Detrás de Euro-Office hay una constatación clara: las alternativas existentes a Microsoft Office obligan a menudo a renunciar a algo. O sacrificas compatibilidad total con los formatos DOCX, XLSX o PPTX, o aceptas interfaces poco familiares para los usuarios, o entras en entornos donde la gobernanza del proyecto no es transparente, o dependes de marcas y licencias que generan riesgos legales.
Para administraciones públicas, empresas que manejan información sensible o instituciones educativas, esa combinación de falta de compatibilidad perfecta, opacidad y posibles conflictos legales se convierte en un riesgo estructural. No es solo una cuestión de comodidad; es un tema de continuidad operativa, costes de migración y exposición jurídica.
Euro-Office intenta rellenar ese hueco ofreciendo tres pilares claros: compatibilidad plena con los formatos habituales de Microsoft, una interfaz muy similar a la que ya conocen los usuarios y una base de código completamente abierta, sin restricciones de marca y con un proceso de desarrollo público, auditable y abierto a contribuciones externas.
Como explican los impulsores de la iniciativa, Europa llevaba años con los ladrillos técnicos encima de la mesa, pero faltaba una coordinación seria y estable para construir una suite ofimática completa bajo liderazgo europeo. Euro-Office no parte de cero, sino que se apoya en componentes maduros y los articula bajo una gobernanza común que busca garantizar durabilidad, transparencia y resiliencia estratégica.
Quién está detrás de Euro-Office y cómo se organiza la iniciativa
El proyecto se presenta como una iniciativa comunitaria europea en la que colaboran empresas comerciales de software libre, desarrolladores independientes y organizaciones de la sociedad civil. El objetivo no es lanzar un producto cerrado, sino levantar un marco de gobernanza compartido que dé cabida a nuevos participantes y evite que la suite dependa del capricho de una sola compañía.
Entre los actores principales destacan nombres muy relevantes en el panorama open source europeo. IONOS, por ejemplo, es uno de los mayores proveedores de hosting y cloud para pymes de Europa, con más de 6 millones de clientes y presencia en 17 mercados. Su experiencia va desde dominios y alojamiento web hasta soluciones de productividad y cloud empresarial, todo ello con un fuerte foco en el mercado europeo.
Nextcloud, por su parte, se ha convertido en la plataforma de colaboración y nube privada de referencia para quienes priorizan la privacidad y el control de datos. Decenas de miles de organizaciones y millones de usuarios individuales utilizan su software para compartir y editar documentos, chatear, hacer videollamadas o gestionar correo y calendarios. Su arquitectura modular, extensible con cientos de apps, y el hecho de que la empresa sea propiedad de sus empleados, la convierten en uno de los pilares naturales de este “stack” europeo.
El papel de Eurostack, OpenProject, XWiki y otros socios del ecosistema
Más allá de IONOS y Nextcloud, Euro-Office se integra en una visión más amplia de infraestructura digital europea coordinada, donde entra en juego EuroStack: una iniciativa de política industrial que combina tecnología, gobernanza y financiación pensadas específicamente para soluciones enfocadas a Europa, desde la conectividad hasta la nube, la IA o las plataformas digitales.
En el terreno de la gestión de proyectos, OpenProject aporta una solución de código abierto capaz de cubrir metodologías clásicas, ágiles e híbridas, con planificación, seguimiento de tareas, gestión de tiempos y costes o coordinación de reuniones. Disponible en la nube o on‑premises, está diseñada con un enfoque explícito en seguridad, privacidad y soberanía de los datos, encajando perfectamente en esa ambición de una pila de productividad controlada localmente.
Para la parte de conocimiento interno, documentación y wikis corporativas, XWiki suma una plataforma altamente extensible para intranets, bases de conocimiento y documentación técnica. Empresas de todo el mundo, desde ONGs hasta grandes corporaciones, la utilizan precisamente por esa combinación de flexibilidad y control sobre los datos, que cuadra con la filosofía de soberanía digital del proyecto.
Otros socios como Soverin —plataforma europea de correo electrónico centrada en la privacidad—, bTactic —especializada en soluciones de colaboración cloud basadas en software libre con fuerte énfasis en RGPD— o Abilian —proveedor francés enfocado en colaboración y gestión de la información empresarial con criterios éticos y de sostenibilidad— completan un ecosistema heterogéneo pero alineado en un objetivo común: evitar el “lock‑in” de proveedores no europeos.
Euro-Office y su relación con OnlyOffice: compatibilidad, bifurcación y debate legal
Euro-Office se construye sobre la tecnología de OnlyOffice, una suite de productividad con sede en Letonia que ya ofrecía procesador de textos, hojas de cálculo, presentaciones y edición de PDF con alta compatibilidad con los formatos de Microsoft Office. Gracias a esa base, Euro-Office promete abrir, editar y guardar DOCX, XLSX y otros formatos sin perder diseño ni funcionalidades clave.
Sin embargo, la decisión de crear una bifurcación de OnlyOffice en lugar de contribuir directamente al proyecto original ha generado polémica. Desde OnlyOffice se ha cuestionado la legalidad de la nueva iniciativa, argumentando que el código está bajo la licencia AGPLv3 con condiciones adicionales en la sección 7 que, según su interpretación, no pueden separarse de la licencia principal. Los impulsores de Euro-Office discrepan y sostienen que su enfoque respeta el marco del software libre.
Además del debate jurídico, hay motivos políticos y prácticos sobre la mesa. Parte del equipo de desarrollo de OnlyOffice se encuentra en Rusia, algo que para los promotores de Euro-Office resta soberanía europea en un contexto geopolítico inestable. La idea de que componentes críticos de una suite “soberana” dependan de países sometidos a tensiones o sanciones genera desconfianza entre administraciones y empresas europeas.
También se señala que colaborar en el upstream de OnlyOffice se habría vuelto muy complejo: se habla de instrucciones de compilación poco fiables o desfasadas y de que, en la práctica, contribuir de forma efectiva al proyecto sería “imposible o totalmente desaconsejado”. De ahí que el consorcio haya optado por una bifurcación para poder fijar su propia hoja de ruta y gobernanza.
Modelo de licencia, apertura del código y objetivos de Euro-Office
Uno de los puntos distintivos de Euro-Office es que todo el código se publica bajo licencias abiertas, sin trabas de marcas registradas ni restricciones opacas. La intención es que el desarrollo sea totalmente transparente, con decisiones discutidas en público, revisiones abiertas y una comunidad que no dependa de una única empresa para su evolución.
Los impulsores subrayan que esto no va de crear “el Office europeo” como simple eslogan, sino de asegurar que las organizaciones cuenten con una suite que puedan auditar, adaptar, mantener y migrar cuando lo necesiten. El objetivo final es que Euro-Office sea gratuito, libre y que ofrezca una alternativa real a las licencias propietarias, especialmente a Microsoft Office, siempre manteniendo los datos y la infraestructura bajo control europeo.
Para facilitar la adopción, el equipo ha publicado una versión preliminar técnica en GitHub que permite probar la compatibilidad y el rendimiento antes de la llegada de la primera versión estable, prevista hacia finales de verano. De esta forma, tanto organizaciones como usuarios individuales pueden ir evaluando si la suite encaja en sus necesidades.
Aunque las disputas con OnlyOffice siguen abiertas, el consorcio confía en que, con el avance del desarrollo y el respaldo de actores públicos y privados, Euro-Office pueda consolidarse como una alternativa creíble para quienes buscan dejar atrás la dependencia de suites propietarias no europeas.
Nextcloud Workspace: respuesta europea integral a Microsoft 365
En paralelo a Euro-Office, Nextcloud e IONOS han anunciado Nextcloud Workspace, una plataforma de colaboración completa diseñada como alternativa directa a Microsoft 365. La colaboración, presentada en el Nextcloud Summit, prevé el lanzamiento de la solución en 2025 y se apoya en la larga relación entre ambas empresas.
La idea de Nextcloud Workspace es ofrecer un entorno “todo en uno” con almacenamiento y compartición de archivos, edición colaborativa de documentos, correo electrónico, calendarios, videoconferencia, chat y funciones de productividad asistidas por IA. Todo ello, por supuesto, con cumplimiento estricto del RGPD y alojamiento exclusivo en centros de datos europeos, gestionados por IONOS y, en particular, en infraestructuras de Alemania.
Frente al enfoque de Microsoft, donde el control lo marca el proveedor, la apuesta de Nextcloud Workspace pasa por un entorno auditable, seguro y 100% soberano. La combinación de la plataforma privada de Nextcloud —que ya es la base de nubes internas en muchas organizaciones— con la experiencia de IONOS en servicios cloud y hosting a gran escala, dibuja un stack europeo capaz de competir con los gigantes estadounidenses en el terreno de la colaboración empresarial.
En un contexto de tensiones geopolíticas y dudas sobre el marco de privacidad de datos entre la UE y EE. UU., este tipo de propuestas se posicionan como “la vía europea” para las empresas y administraciones que no quieren depender de servicios sometidos a la Cloud Act o a cambios bruscos de política en otros países.
Nextcloud Workspace como plataforma soberana y centrada en el RGPD
Más allá del marketing, Nextcloud Workspace se concibe como un espacio de trabajo online donde todos los datos se almacenan únicamente en centros de datos europeos sujetos a las normas de protección más estrictas. Esto significa que no hay acceso posible por parte de autoridades de terceros países amparándose en leyes extraterritoriales, un punto especialmente sensible para administraciones públicas y sectores regulados.
La plataforma integra en un único entorno herramientas esenciales: correo, calendario, chat, videoconferencia y edición colaborativa de documentos en tiempo real. Un asistente de inteligencia artificial incorporado ayuda a automatizar tareas frecuentes, mejorar la productividad y facilitar el trabajo diario sin que esos datos acaben entrenando modelos opacos en manos de terceros.
La filosofía de diseño sigue la línea tradicional de Nextcloud: software modular, extensible y ejecutable tanto on‑premises como en un cloud confiable. De este modo, las organizaciones pueden decidir si quieren mantener todo en su propio CPD, confiar en IONOS u otros proveedores europeos, o combinar ambos enfoques en despliegues híbridos.
Sobre esta base, Nextcloud Workspace aspira a convertirse en la pieza central del “Microsoft Office europeo” cuando se combina con suites ofimáticas compatibles como Euro-Office u otras integraciones, ofreciendo así no solo almacenamiento y comunicación, sino también edición de contenidos totalmente integrada.
Interoperabilidad: Nextcloud frente a Microsoft y el problema del vendor lock-in
Una de las grandes diferencias entre el enfoque europeo y el de Microsoft está en cómo entienden la interoperabilidad y el control del ecosistema. Sobre el papel, Microsoft presume de APIs y de una enorme tienda de aplicaciones, pero en la práctica la compañía utiliza sus interfaces y licencias para mantener a los clientes dentro de su “jaula dorada”.
Muchas de las APIs de Microsoft 365, expuestas a través de Graph o de la Power Platform, están limitadas por licencias concretas, tarifas por uso o directamente carecen de ciertas capacidades cuando su uso podría facilitar migrar fuera del ecosistema. Hay términos de uso que prohíben expresamente emplear las APIs para sacar a los usuarios de los servicios de Microsoft o para ingeniería inversa de datos, y la empresa se reserva el derecho de cambiar o retirar APIs en cualquier momento.
Nextcloud adopta la postura contraria: el código es abierto, se apoyan estándares como WebDAV, CalDAV, CardDAV, ActivityPub u OpenAPI y los datos se almacenan en formatos y bases estandarizadas. Esto hace que sea mucho más sencillo migrar información entre proveedores, integrar servicios de terceros o incluso sustituir componentes completos de la plataforma por alternativas más ajustadas a cada caso.
Como resultado, el ecosistema de Nextcloud funciona más como un mercado abierto en el que cualquiera puede desarrollar, integrar o bifurcar aplicaciones. Si un componente no convence a una masa crítica de usuarios, hay espacio para que surja otro que lo sustituya. Y si una administración quiere ajustar al máximo una app a su flujo de trabajo, puede modificar el código sin depender de que una multinacional priorice su petición.
Ecosistema de apps, integraciones y estándares abiertos
En términos de catálogo, Microsoft 365 ofrece un enorme marketplace con miles de integraciones para productividad, RR. HH., CRM, finanzas y más. Es fácil conectar herramientas de terceros como Trello, Zoom, GitHub, Jira o Adobe Sign, siempre dentro de los límites que el propio Microsoft va marcando. Es un ecosistema grande, pero muy controlado, donde el proveedor tiene la última palabra.
El ecosistema de Nextcloud puede ser menos deslumbrante en cifras, pero ofrece mucha más libertad para crear entornos a medida. Por ejemplo, si se busca un equivalente a OneNote se puede integrar Saber; para correo, se pueden combinar servidores como Dovecot o Stalwart; para wikis, XWiki; para gestión de proyectos, OpenProject; y así con muchas otras piezas que se van acoplando a la plataforma.
Todo esto se apoya en estándares como WebDAV para montar el almacenamiento como un disco de red, CalDAV y CardDAV para gestionar calendarios y contactos, o ActivityPub para federar notificaciones y contenidos con otras instancias y redes sociales descentralizadas. Además, Nextcloud publica definiciones OpenAPI y APIs REST que facilitan integrar automatizaciones con herramientas como n8n o similares.
En la práctica, esto significa que las organizaciones que apuestan por Nextcloud pueden montar un “stack” europeo completamente interoperable, conectando servicios internos y externos sin depender de APIs cerradas ni cambios unilaterales en las condiciones de uso de un único proveedor.
Gestión de usuarios e identidad: Azure AD frente a enfoque abierto
Otro frente clave en la comparación entre el mundo Microsoft y el modelo que propone Nextcloud está en la gestión de usuarios y directorios de identidad. En Microsoft 365 todo gira alrededor de Azure Active Directory, que centraliza el alta de usuarios y su vinculación con las licencias. El acceso de invitados suele exigir la creación de cuentas de Microsoft vinculadas, sin mucha flexibilidad para identidades externas.
Nextcloud, en cambio, parte de la idea de no reinventar la rueda: no define un directorio propio cerrado, sino que se integra con LDAP, Active Directory clásico, Azure AD, SSO, SAML, OIDC y otros proveedores, incluidos servicios como Google o GitHub si el caso de uso lo requiere. Esto hace que la plataforma sea mucho más portátil entre infraestructuras y que pueda encajar en entornos heterogéneos.
Además, el sistema permite compartir recursos entre instancias de Nextcloud federadas, de modo que un usuario puede trabajar con su misma cuenta en servidores distintos conectados mediante la API de compartición federada. La exportación, migración o sincronización de usuarios y sus metadatos se realiza a través de protocolos abiertos, lo que refuerza la soberanía de quienes despliegan la solución.
Esta diferencia de enfoque tiene implicaciones profundas: mientras en el ecosistema Microsoft la identidad está fuertemente amarrada al proveedor, en el entorno de Nextcloud y sus socios europeos es la organización la que conserva el control sobre quién es quién y cómo se autentica, reduciendo los riesgos de dependencia a largo plazo.
Motivos actuales para migrar de Microsoft 365 a soluciones abiertas europeas
Todo este movimiento hacia un “Office europeo” no se queda en teoría. En 2025 se están viendo migraciones reales de administraciones y grandes organizaciones que deciden abandonar Microsoft 365. El caso del gobierno federal danés, que trabaja para dejar de usar software y servicios cloud de Microsoft, o la estrategia de Schleswig-Holstein en Alemania para lograr independencia digital, son dos ejemplos muy citados.
Las razones que identifican muchas de estas organizaciones se repiten. La primera es el riesgo geopolítico y la dependencia digital: en un escenario de sanciones o decisiones presidenciales en EE. UU., el cierre de servicios cloud estadounidenses podría paralizar operaciones y generar costes enormes. Con un clima político cambiante, ese riesgo ya no se percibe como ciencia ficción.
La segunda razón es el coste y el modelo de negocio: la estrategia de “vendor lock‑in” permite subidas de precios bruscas y cambios constantes en la cartera de productos. Aumentos cercanos al 40% en algunas licencias de Microsoft 365, reempaquetados de funcionalidades y reestructuraciones del portfolio son síntomas de un control de mercado que deja a los clientes con poco margen de maniobra.
En tercer lugar, está la preocupación por la protección de datos y el cumplimiento global. Con el retorno de administraciones más enfrentadas políticamente a la UE y regulaciones como la Cloud Act que permiten acceso a datos controlados por compañías estadounidenses incluso fuera de sus fronteras, muchos consideran que seguir alojando información sensible en estos entornos es un riesgo regulatorio y de confidencialidad.
Ventajas de apostar por software libre y soluciones abiertas como base del “Office europeo”
Ante este panorama, cada vez más voces defienden que la única forma de romper el círculo de dependencia es apostar decididamente por software libre y estándares abiertos. Si el proveedor de una solución se retira, cambia de estrategia o incluso quiebra, otro desarrollador, empresa u organización usuaria puede retomar el código y seguir evolucionándolo.
Este modelo significa que las herramientas críticas, como la suite ofimática, no dependen de la buena voluntad o la salud financiera de un único actor privado. La comunidad, los gobiernos o consorcios como el de Euro-Office pueden garantizar su continuidad, corregir fallos de seguridad o adaptarlas a nuevos requisitos normativos sin esperar a que una multinacional priorice esos cambios.
Eso no quiere decir que todas las soluciones abiertas sean iguales. Existen más de un centenar de licencias aprobadas por la Open Source Initiative, con distintos grados de libertad para modificar, redistribuir o combinar el código, y cada proyecto tiene su propia comunidad y ritmo de desarrollo. Por eso, muchas guías recomiendan evaluar con calma la salud del proyecto, el tamaño de la base de contribuyentes y su modelo de gobernanza antes de comprometer una migración de gran calado.
Aun así, el rumbo está claro: la combinación de software libre, proveedores europeos y estrategias públicas de soberanía digital —como la de Schleswig-Holstein, la iniciativa EuroStack o los servicios de IONOS— está creando terreno fértil para que nazca y se consolide ese “Microsoft Office europeo” del que tanto se habla.
Nextcloud Hub y la integración con Office Online Server
Dentro de este ecosistema, Nextcloud Hub se ha consolidado como la plataforma de colaboración y nube privada más popular entre quienes buscan control absoluto sobre sus datos. Ofrece compartición y edición de documentos, chat, videollamadas, correo, calendarios, gestión de proyectos y muchas otras funciones mediante un conjunto de apps modulares que se pueden activar o desactivar según las necesidades.
Un movimiento especialmente interesante de Nextcloud ha sido el lanzamiento de la aplicación de Integración con Office Online Server, que permite a las empresas desplegar un servidor propio de Microsoft Office Online en sus instalaciones y usarlo directamente desde la interfaz de Nextcloud. De este modo se combinan la familiaridad total de Word, Excel, PowerPoint y OneNote con un entorno de almacenamiento y colaboración completamente bajo control local.
Office Online Server, tal y como lo describe Microsoft, es un producto de servidor que ofrece servicios de visualización y edición de archivos de Office desde el navegador, compatible con el protocolo WOPI. Puede ejecutarse en servidores dedicados o máquinas virtuales, encajando perfectamente en despliegues on‑premises donde Nextcloud hace de capa de acceso y colaboración.
La integración está bien resuelta: los usuarios pueden abrir y editar documentos sin salir de Nextcloud, aprovechar la barra lateral para comentar, ver versiones, compartir o incluso chatear con otros mientras editan. También es posible arrastrar un documento de Office a una sala de Nextcloud Talk y editarlo de forma colaborativa durante una videollamada, mezclando así comunicación y productividad en un único flujo.
Experiencias, retos y viabilidad de un ecosistema competitivo europeo
En foros y comunidades técnicas de países como Países Bajos se detecta un interés creciente por explorar alternativas europeas a Microsoft 365 y Google Workspace. Muchos emprendedores y responsables TIC se preguntan si es realista cambiar a corto plazo y qué hace falta para que un ecosistema europeo compita de tú a tú con los gigantes estadounidenses.
Las experiencias compartidas suelen ser mixtas: se reconoce que Nextcloud es probablemente la alternativa más sólida hoy en día, pero también se señalan áreas de mejora, desde la experiencia de usuario comparada con las suites más pulidas hasta desafíos de escalado en despliegues muy grandes o la falta de “paquetes llave en mano” para ciertas organizaciones que no tienen grandes equipos técnicos.
No obstante, cada vez más casos de éxito —como las migraciones en Dinamarca, Schleswig-Holstein o ciudades como Lyon— demuestran que el cambio es viable si hay voluntad política, inversión y un plan serio a medio plazo. La clave está en combinar herramientas como Nextcloud Hub, Euro-Office y servicios de proveedores europeos con soporte profesional, en lugar de pretender montar todo desde cero y en solitario.
La sensación general en estos debates es que Europa ya no puede permitirse mirar hacia otro lado mientras sus datos críticos y sus procesos clave siguen dependiendo de decisiones tomadas en despachos a miles de kilómetros. Con las iniciativas actuales, la base tecnológica existe; ahora el reto está en escalar, profesionalizar y coordinar todos estos esfuerzos para que cualquier organización, grande o pequeña, pueda desplegar “su propio Microsoft 365 europeo” sin volverse loca en el intento.
Todo apunta a que el futuro de la ofimática y la colaboración en Europa pasará por un conjunto de soluciones abiertas y soberanas como Nextcloud, Euro-Office y los servicios de proveedores cloud europeos, donde la prioridad ya no será solo tener más funciones o más almacenamiento, sino mantener el control efectivo sobre los datos y evitar quedar a merced de movimientos políticos y comerciales ajenos.