Windows 11 26H2: todo lo que necesitas saber de la próxima gran actualización

Última actualización: 18 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Windows 11 26H2 será una actualización H2 basada en Germanium para la mayoría de PCs x86/x64, con despliegue escalonado previsto para otoño.
  • La versión 26H1 se reserva a nuevos dispositivos ARM con plataforma Bromine, mientras 26H2 refuerza Copilot y pequeños cambios de interfaz.
  • 26H2 llegará como enablement package: instalación rápida, foco en estabilidad, corrección de errores y mejora de la calidad del software.
  • Los requisitos serán los mismos de Windows 11 actual (x64, TPM 2.0, Secure Boot), con posibilidad de probar antes las novedades desde el programa Insider.

Windows 11 26H2

Windows 11 26H2 apunta a ser la gran actualización de características que marcará la segunda mitad del ciclo actual de Windows 11. No es una simple acumulación de parches, sino una pieza clave en la estrategia de Microsoft para consolidar su plataforma, reforzar la integración de Copilot y mejorar la estabilidad tras unos años movidos.

Aunque Microsoft todavía no la ha presentado a bombo y platillo, las pistas en las compilaciones del programa Insider, las referencias a paquetes de habilitación y los cambios que ya se están probando dejan bastante claro el tipo de versión que se avecina: mucha inteligencia artificial, pequeños ajustes de interfaz, foco en rendimiento y una clara separación entre la rama para ARM (26H1) y la que usaremos la mayoría (26H2).

Qué es Windows 11 26H2 y por qué está generando tanta atención

Windows 11 26H2 es la actualización de características orientada a la mayoría de ordenadores con procesadores Intel y AMD de 64 bits, es decir, a los equipos x86/x64 que hoy dominan el mercado doméstico y profesional. No estamos ante un Windows nuevo, sino ante una evolución sobre la misma base que ya usan Windows 11 24H2 y 25H2.

La clave técnica está en la plataforma interna Germanium, que es el cimiento común en el que se apoyan 24H2, 25H2 y, ahora, 26H2. Esto significa que la actualización no reemplazará el sistema desde cero, sino que se limitará a activar funcionalidades, pulir componentes y ajustar comportamientos sobre algo que ya está instalado y sobradamente probado.

La forma en que se ha descubierto 26H2 sigue el patrón clásico de las grandes versiones de Windows 11: primero se ven builds con numeración nueva en el programa Insider, después aparecen nombres internos y, finalmente, se detectan los paquetes de habilitación en Windows Update. En este caso, todo el rastro apunta a la rama 26300, donde ya se mencionan explícitamente referencias vinculadas a Windows 11 26H2.

Para los usuarios de a pie, esto se traduce en una actualización “ligera” a nivel de instalación, pero importante en impacto: menos tiempo con el PC bloqueado, menos riesgo de que algo salga mal durante la actualización y una sensación más cercana a instalar un gran parche que a migrar a un sistema operativo nuevo.

Novedades Windows 11 26H2

Diferencias entre Windows 11 26H2 y 26H1: dos ramas, dos objetivos

Aquí es donde empieza la confusión: 26H1 y 26H2 existen, pero no están pensadas para el mismo público. Mientras que 26H2 será la actualización general que veremos en la mayoría de PCs, 26H1 va por un camino distinto y muy específico.

Windows 11 26H1 estará reservada a la nueva generación de equipos ARM, especialmente a dispositivos con chips Snapdragon X2 y otros SoC diseñados para esta arquitectura. Internamente se apoya en una base distinta llamada Bromine, optimizada para exprimir al máximo estos procesadores y ofrecer una experiencia más propia de móvil o tablet, pero dentro del ecosistema Windows.

Para el usuario medio, la versión que importa realmente es 26H2. Si tu PC monta un procesador Intel o AMD convencional (x86/x64), lo que verás aparecer en Windows Update será 26H2, no 26H1. De hecho, Microsoft ha sido muy clara en la documentación: son ramas diferentes, con objetivos distintos y pensadas para hardware separado.

Esta doble estrategia abre un escenario curioso: dos “familias” de Windows 11 conviviendo al mismo tiempo. Por un lado, la línea Germanium (24H2, 25H2, 26H2) para el parque actual de ordenadores; por otro, la rama Bromine (26H1) para los nuevos PCs ARM que llegarán al mercado en 2026. El reto de Microsoft será que esta fragmentación interna no se convierta en un quebradero de cabeza para usuarios y administradores de sistemas.

Mientras tanto, Windows 11 25H2 sigue siendo la versión de referencia en el canal estable. Es la edición que aún está recibiendo nuevas funciones de forma generalizada, a la espera de que 26H2 se considere suficientemente madura como para empezar su despliegue masivo.

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Copilot en Windows 11 26H2

Fecha de lanzamiento y forma en que llegará la actualización

Aunque no hay anuncio oficial con día y hora, todas las señales apuntan a la recta final del año. Históricamente, las actualizaciones H2 de Windows 11 han aterrizado entre septiembre y noviembre, y las referencias internas señalan un objetivo similar para 26H2, con especial foco en octubre si no se tuerce el calendario.

Esto quiere decir que quienes estén usando Windows 11 24H2 o 25H2 verán la opción de actualizar a 26H2 directamente desde Windows Update, como una actualización de características que aparecerá cuando el sistema considere que el equipo cumple los requisitos y no hay incompatibilidades conocidas.

La distribución no será simultánea para todos. Microsoft acostumbra a activar la actualización de manera escalonada, empezando por los dispositivos más nuevos y considerados de “bajo riesgo”, y ampliando el despliegue a más modelos según se comprueba que no aparecen errores graves. En caso de detectar un problema gordo, puede pausar o ralentizar la expansión.

Para el usuario final, la operación será bastante similar a instalar un parche grande: se descargará un paquete relativamente pequeño, se aplicará el enablement package y, tras uno o varios reinicios, el sistema se identificará ya como Windows 11 26H2. La duración de este proceso debería ser menor que la de las viejas actualizaciones “tocho” que cambiaban media estructura interna.

En cuanto al coste, no hay cambios respecto a otras versiones de características. La actualización a Windows 11 26H2 será gratuita para quienes ya tengan una licencia válida de Windows 11 y un equipo compatible; no habrá que pagar nada adicional.

Copilot y la inteligencia artificial: el eje de Windows 11 26H2

Inteligencia artificial en Windows 11 26H2

Si hay un protagonista claro en 26H2, ese es Copilot. Microsoft lleva tiempo empujando su asistente de inteligencia artificial por todo el ecosistema, pero con esta actualización la integración se vuelve todavía más profunda, hasta el punto de colarse en rincones del sistema que llevaban años prácticamente inalterados.

La novedad más llamativa es la llegada de Copilot al Explorador de archivos. En las builds Insider ya se está probando un panel lateral desde el que se puede interactuar con el asistente mientras se navega por carpetas y documentos. La idea es que Copilot entienda qué archivo tienes seleccionado o qué carpeta estás consultando para ofrecerte resúmenes, búsquedas más inteligentes o ayuda para ordenar y localizar ficheros sin tener que abrir cada uno.

Otro frente clave es la transformación de la búsqueda en la barra de tareas en “Ask Copilot” o “Preguntar a Copilot”. En lugar de limitarse a un cuadro de búsqueda tradicional, el sistema combinará el índice local de Windows con la capacidad de la IA para entender peticiones en lenguaje natural, mezclar contenido del PC con información online y, además, ejecutar acciones como cambiar ajustes del sistema.

En paralelo, Microsoft habla ya de funciones de IA agéntica, un concepto que va un paso más allá del asistente clásico. La idea es que Copilot pueda encargarse por su cuenta de ciertas tareas rutinarias: reorganizar archivos, ayudarnos a planificar reuniones o automatizar pequeños flujos de trabajo. Eso sí, todo apunta a que estas capacidades avanzadas llegarán desactivadas por defecto y habrá que habilitarlas manualmente.

El objetivo final es que la IA deje de ser un “extra” y se convierta en una capa transversal de la experiencia Windows, presente en la búsqueda, en el Explorador, en el Centro de notificaciones y, en general, en los puntos donde los usuarios más interactúan con el sistema.

Cambios visuales y de interfaz: pequeños retoques con mucha carga simbólica

Interfaz Windows 11 26H2

Más allá de la IA, 26H2 trae un puñado de cambios estéticos y de usabilidad que muchos llevaban tiempo pidiendo. No es un rediseño total del sistema, pero sí una suma de detalles que buscan modernizar componentes muy veteranos y recuperar funciones que se echaron de menos en Windows 11.

Uno de los regresos más celebrados es el de la vista de Agenda al pulsar sobre el reloj. Esta función, muy utilizada en Windows 10, desapareció con el salto a Windows 11, y muchos usuarios no han dejado de reclamarla. Con 26H2, el Centro de notificaciones vuelve a ofrecer una vista de calendario enlazada con Outlook, permitiendo consultar eventos y citas sin abrir la aplicación completa.

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La letra pequeña técnica es que esta nueva Agenda se renderiza mediante WebView2, es decir, utilizando tecnología web integrada en el sistema. Esto aporta flexibilidad y facilita la unificación de interfaces, pero también implica un posible aumento de consumo de memoria y recursos frente a la implementación clásica de Windows 10.

El cuadro de diálogo Ejecutar (Win + R), uno de los viejos rockeros del sistema, también recibe un lavado de cara. En las pruebas se ve un diseño actualizado con WinUI y efecto Mica, alineado con la estética moderna de Windows 11: bordes redondeados, transparencias suaves y una interfaz más coherente con el resto del escritorio.

No se descarta que, además del cambio estético, se sumen pequeñas mejoras funcionales, como un historial más visual de comandos utilizados o sugerencias inteligentes basadas en el uso, aunque por ahora lo más visible es el salto visual tras casi tres décadas con un aspecto prácticamente inmutable.

Por último, las consolas portátiles y los PCs de salón también tendrán su guiño con una experiencia de pantalla completa basada en la app de Xbox. Esta interfaz imita el panel de control de una consola, pensada para manejar el PC con un mando en lugar de ratón y teclado, y podría ganar peso en equipos orientados al juego o al streaming en el salón.

Una versión marcada por la “operación Enjambre” y la búsqueda de estabilidad

Si hay algo que ha dañado la imagen de Windows 11 en los últimos meses, han sido las actualizaciones problemáticas. Reinicios inesperados, regresiones de rendimiento, fallos en el Explorador, drivers que dejan de funcionar… muchos usuarios han aprendido a tener respeto, cuando no miedo, a cada gran update.

Microsoft es consciente de este desgaste de confianza y ha reaccionado internamente con lo que denomina operación Enjambre (swarming). Básicamente, se trata de una reorganización temporal de recursos en la que equipos de ingeniería de distintas áreas se concentran casi en exclusiva en resolver bugs críticos, pulir la plataforma y mejorar la calidad de las builds.

En este contexto, Windows 11 26H2 se plantea menos como una exhibición de grandeza y más como un examen de fiabilidad. El propio responsable de Windows, Pavan Davuluri, ha insistido en priorizar la estabilidad por encima de las novedades llamativas, especialmente en lo que respecta a funciones basadas en IA que podrían introducir complejidad adicional.

El uso del enablement package refuerza esa apuesta por una evolución controlada. En vez de sustituir bloques enteros del sistema, 26H2 se limita a activar componentes ya desplegados, afinar servicios web como los basados en WebView2 y ajustar el comportamiento de Copilot y otros elementos clave. Menos cambios estructurales significa, en teoría, menos posibilidades de romper algo importante.

El gran objetivo es sencillo de decir y difícil de conseguir: que la actualización “simplemente funcione”, sin sustos, sin errores masivos y sin obligar a los usuarios a deshacer lo que la propia actualización ha estropeado.

Requisitos para actualizar a Windows 11 26H2 y aspectos a tener en cuenta

En lo relativo a requisitos, no se esperan sorpresas: 26H2 heredará las mismas condiciones de Windows 11 actual. Si tu equipo es oficialmente compatible con Windows 11 hoy, en principio estará también en disposición de recibir esta nueva versión cuando llegue el momento.

Esto implica, como mínimo, un procesador de 64 bits soportado, TPM 2.0, arranque seguro (Secure Boot) activado en la mayoría de casos, una cantidad razonable de memoria RAM y espacio libre en disco suficiente para aplicar la actualización. Los viejos procesadores de 32 bits se quedan fuera del juego, igual que ocurría ya con la versión inicial de Windows 11.

Para comprobar si el sistema cumple, se puede revisar la sección Acerca de en Configuración > Sistema o utilizar la herramienta de Información del sistema. También es recomendable echar un vistazo a la página oficial de especificaciones de Windows 11 y a las webs de los fabricantes, que suelen publicar listados de modelos compatibles.

Forzar la instalación de Windows 11 en equipos no soportados sigue siendo una práctica desaconsejada. Microsoft advierte que en esos casos no garantiza la recepción de actualizaciones ni ofrece soporte, y con 26H2 la situación será la misma: si el hardware no cumple, los atajos pueden salir caros a medio plazo.

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Otro detalle menos comentado pero relevante es el idioma. El instalador espera que el idioma actual del sistema coincida con el de la actualización, así que conviene revisar la configuración en Hora e idioma > Idioma y región, o en el apartado Región del Panel de control, para evitar errores durante el proceso.

Cómo preparar un medio de instalación para 26H2

Aunque la inmensa mayoría actualizará a 26H2 mediante Windows Update, siempre es buena idea tener a mano un medio de instalación. Sirve tanto para instalaciones limpias como para recuperar un sistema que haya quedado inestable o que necesite un “borrón y cuenta nueva”.

La vía clásica es utilizar la herramienta de creación de medios de Windows 11, que permite generar un USB de arranque o un archivo ISO para grabar en DVD. Esta utilidad solo crea instaladores para arquitectura x64, de modo que los equipos ARM dependen normalmente de medios proporcionados por sus fabricantes o del propio Windows Update.

Antes de lanzarse a crear el medio, conviene asegurarse de disponer de buena conexión a Internet y espacio suficiente, tanto en el disco donde se descargará la ISO como en la unidad USB elegida (mínimo 8 GB y vacía, porque se borrará todo durante el proceso). Si se opta por DVD, debe ser de doble capa si el archivo no cabe en un disco estándar.

Una vez descargada la herramienta, habrá que ejecutarla como administrador, aceptar la licencia y seleccionar la opción “Crear un medio de instalación para otro PC”. Desde ahí se elige el idioma, la edición de Windows 11, la arquitectura de 64 bits y, finalmente, el tipo de soporte (USB o ISO para grabar más tarde).

Con el medio preparado, se puede arrancar desde él ajustando el orden de arranque en la BIOS o UEFI. Si el PC ignora el USB y arranca siempre desde el disco interno, puede que haya que desactivar temporalmente Secure Boot o asegurarse de que el equipo se apaga del todo antes de intentar el arranque desde el medio externo.

Probar Windows 11 26H2 hoy mismo con el programa Insider

Quien no quiera esperar al lanzamiento oficial puede empezar a trastear con las novedades de 26H2 mediante el programa Windows Insider. Eso sí, con la advertencia habitual: se trata de software en desarrollo, con fallos, comportamientos raros y riesgo real de que algo se rompa en el día a día.

Para apuntarse basta con abrir Configuración > Windows Update y entrar en el apartado Programa Windows Insider. Desde ahí se vincula la cuenta de Microsoft y se elige el canal al que nos queremos unir, algo importante porque cada canal recibe funciones y cambios a un ritmo distinto.

Si el objetivo es estar en la vanguardia absoluta de las novedades de Windows 11, el canal a elegir es el Canary. Es el más agresivo: el primero en recibir las nuevas funciones ligadas a 26H2, las integraciones experimentales de Copilot y los cambios de plataforma. A cambio, es también el menos estable y el menos recomendable para un PC de trabajo.

En las compilaciones más recientes del programa Insider ya se ven referencias claras al paquete de habilitación de 26H2 y a la rama 26300. Todavía hay detalles que no se muestran de forma visible, como el identificador de versión completo en la herramienta winver, pero todo apunta a que se irán activando a medida que se acerque la fecha de lanzamiento.

Antes de lanzarse a instalar estas builds, es fundamental hacer copias de seguridad y, si es posible, utilizar un equipo secundario. De lo contrario, un fallo grave podría dejar el sistema inservible en el peor momento, y revertir una build problemática no siempre es tan sencillo como pulsar un botón.

Al final, Windows 11 26H2 se perfila como una actualización continuista pero muy relevante: refuerza la apuesta por Copilot, diferencia claramente las ramas x86/x64 y ARM, intenta corregir el rumbo en estabilidad y mantiene viva la plataforma mientras Microsoft decide cuál será el siguiente gran paso. Si consigue llegar sin sobresaltos y con una sensación real de solidez, puede convertirse en la versión de Windows 11 que muchos usuarios llevaban tiempo esperando sin tener que cruzar los dedos cada vez que tocan actualizar.