- Super Mario es la serie de plataformas principal de Nintendo, con juegos en 2D y 3D que han marcado la evolución del diseño de niveles y power-ups.
- La saga combina entregas de mundo abierto como Super Mario 64 u Odyssey con títulos más lineales como Galaxy o la línea New Super Mario Bros.
- Sus objetos icónicos (champiñones, flores, estrellas, trajes y tuberías) definen gran parte de la jugabilidad y se reinventan en cada generación.
- Con cientos de millones de copias vendidas y notas altísimas, Super Mario es una de las franquicias más exitosas e influyentes de la historia del videojuego.
Si hay un nombre que cualquier persona asocia al mundo de los videojuegos, ese es Super Mario. Desde los tiempos de la NES hasta la actualidad en Nintendo Switch, el fontanero de gorra roja ha marcado a varias generaciones de jugadores y ha redefinido una y otra vez lo que entendemos por un buen juego de plataformas.
Más allá de ser simplemente una colección de títulos, la saga principal de Super Mario es una especie de enciclopedia interactiva de cómo ha evolucionado el diseño de niveles, los controles, los power-ups y hasta la forma de contar historias en los videojuegos. Vamos a repasar en detalle su origen, todas sus entregas principales en 2D y 3D, sus objetos más icónicos, las ventas, las notas de la crítica y algunas curiosidades que ayudan a entender por qué Mario sigue reinando en el género.
Qué es Super Mario y por qué es tan importante
La serie Super Mario es la columna vertebral de la enorme franquicia Mario de Nintendo. Se trata de juegos de plataformas, en 2D y 3D, protagonizados por Mario y a menudo por su hermano Luigi, que normalmente se desarrollan en el famoso Reino Champiñón, aunque también visitan otros mundos, galaxias e incluso ciudades realistas como Nueva Donk City.
En la mayoría de entregas, la trama es bastante directa: Bowser secuestra a la princesa Peach (también llamada Princesa Toadstool en los inicios) y Mario debe abrirse paso por una serie de niveles para rescatarla. Aun así, algunos juegos introducen variantes, como antagonistas distintos (Wart, Tatanga, Wario o Bowser Jr.), mundos de ensueño como Subcon o estructuras de mundo abierto donde la historia se va desarrollando a base de explorar.
Una constante en casi todos los títulos es el uso de power-ups y objetos especiales que cambian las habilidades del personaje: champiñones que aumentan el tamaño, flores que permiten disparar fuego o hielo, estrellas de invencibilidad, trajes de animal que dan capacidades de vuelo o nuevas formas de moverse… Estas mecánicas han ido ampliándose juego tras juego, convirtiendo la saga en un laboratorio de ideas jugables.
Con más de 400 millones de copias vendidas de la serie principal, Super Mario es una de las sagas de videojuegos más exitosas de la historia, solo comparable en cifras globales con gigantes como Tetris, Pokémon, Grand Theft Auto o Call of Duty. Dentro del género de plataformas, la distancia respecto a otros nombres conocidos, como Sonic the Hedgehog, es abismal.
Los orígenes: de Super Mario Bros. a Super Mario World

El despegue real de la serie llegó en 1985 con Super Mario Bros. para NES. Fue el primer gran plataformas 2D de desplazamiento lateral de la saga y el que fijó casi todos los elementos básicos: moverse hacia la derecha, saltar sobre enemigos, usar tuberías, recolectar monedas y bloques, y completar mundos formados por varios niveles, con un castillo final donde espera Bowser o uno de sus secuaces.
Este juego recogía ideas de entregas anteriores donde Mario ya había aparecido, como Donkey Kong, Mario Bros. o Wrecking Crew. De ahí heredó mecánicas como alcanzar una meta para terminar el nivel, saltar plataformas, usar tuberías, romper bloques o el sistema de dos jugadores, donde el segundo maneja a Luigi. Con ocho mundos y cuatro niveles por mundo (32 fases en total), no solo fue uno de los videojuegos más vendidos de la historia, sino que popularizó el modelo de plataformas de scroll lateral.
La primera secuela directa fue Super Mario Bros.: The Lost Levels, publicada originalmente en Japón en 1986 bajo el nombre de Super Mario Bros. 2. Usaba el mismo motor gráfico que el juego original, pero con niveles mucho más complejos y una dificultad muy elevada, con elementos como clima, nuevos patrones de enemigos y diseños de escenarios pensados para frustrar incluso a jugadores experimentados. Por esa dureza, Nintendo of America decidió no lanzarlo en Occidente en su momento y el juego no salió fuera de Japón hasta 1993, dentro del recopilatorio Super Mario All-Stars de Super Nintendo.
Para el mercado occidental, Nintendo optó por adaptar el juego japonés Yume Kōjō: Doki Doki Panic, sustituyendo personajes y elementos por otros del universo Mario, dando lugar al Super Mario Bros. 2 que conocemos en Europa y América. En este título, Mario, Luigi, Peach y Toad viajan a la tierra onírica de Subcon para enfrentarse al villano Wart, y se introduce la mecánica de arrancar verduras y otros objetos del suelo para lanzarlos a los enemigos. También fue el primer juego en incluir una barra de vida y en permitir controlar a varios personajes con habilidades diferenciadas, algo que marcó el camino para futuros spin-offs como Super Princess Peach.
En 1988 llegó Super Mario Bros. 3, considerado por muchos como la culminación de la era de 8 bits. Aquí se introducen los mapas de mundo (overworld) con recorridos no lineales, niveles opcionales y etapas de bonificación, además de las famosas naves voladoras (airships) con scroll automático y combates finales contra los Koopalings, los hijos de Bowser. El juego estrenó una gran cantidad de nuevos power-ups, entre los que destacan la Super Hoja, que convierte a Mario en Mario Mapache, y el Traje Tanooki, que dan capacidades de vuelo y nuevas formas de atacar.
En paralelo, Nintendo exploró el terreno portátil con Super Mario Land para Game Boy. Este título trasladaba la fórmula de plataformas lateral a una pantalla monocromo, situando la acción en el reino de Sarasaland y presentando a un nuevo personaje, la princesa Daisy, que debía ser rescatada del extraterrestre Tatanga. Con 12 niveles repartidos en cuatro mundos y controles algo más toscos por las limitaciones de la consola, fue aun así un éxito enorme y abrió la puerta a una sub-serie propia.
La secuela, Super Mario Land 2: 6 Golden Coins, dio un salto importante respecto a su predecesor, acercándose mucho más a la experiencia de las entregas de sobremesa. Incluía un mapa de mundo no lineal, 32 niveles y varios mundos temáticos, cada uno con su propio jefe. Se introdujo el personaje de Wario como antagonista principal, que le roba el castillo a Mario y lo obliga a reunir seis monedas de oro. Además del Superchampiñón, la Flor de Fuego y la Estrella, apareció el power-up de la zanahoria, que otorga orejas de conejo y permite planear durante la caída.
El cierre de esta trilogía portátil fue Wario Land: Super Mario Land 3, ya centrado en Wario como protagonista y considerado el origen de la saga derivada Wario Land. Ese mismo 1994 también vio el lanzamiento de un nuevo Donkey Kong para Game Boy, un plataformas donde Mario podía realizar movimientos avanzados como el salto hacia atrás o el pino, que influirían de manera notable en las animaciones y habilidades posteriores del personaje.
El salto a los 16 bits se consolidó con Super Mario World en Super Nintendo. Este título, subtitulado Super Mario Bros. 4 en Japón, ofrecía un enorme mapa lleno de caminos alternativos, 72 niveles con salidas secretas y un nuevo aliado: Yoshi, el dinosaurio verde capaz de comer enemigos, tragarlos o escupirlos como proyectiles. Entre los nuevos power-ups destaca la Pluma, que permite a Mario y Luigi volar con una capa, ampliando muchísimo las posibilidades de exploración de los escenarios.
Cerrando la etapa clásica en 2D, Super Mario World 2: Yoshi’s Island situó a Yoshi como protagonista y a Bebé Mario como pasajero que debe proteger durante todo el nivel. El juego introdujo el lanzamiento de huevos, pequeñas transformaciones en vehículos y una estética tipo dibujo infantil que lo hizo inconfundible. Retroactivamente se considera el arranque de la saga derivada de Yoshi, con títulos como Yoshi’s Story, Yoshi’s Woolly World o Yoshi’s Crafted World.
La revolución 3D: de Super Mario 64 a Sunshine y Galaxy
Con la Nintendo 64, Mario dio el salto decisivo a las tres dimensiones con Super Mario 64, uno de los juegos más influyentes de todos los tiempos. Aquí el castillo de Peach funciona como un hub desde el que se accede a distintos mundos a través de cuadros y otras puertas interdimensionales. El objetivo es recolectar hasta 120 estrellas de poder completando misiones variadas: vencer jefes, conseguir un número determinado de monedas, ganar carreras, etc.
Super Mario 64 apostó por niveles de mundo abierto con movimiento totalmente libre y sin límite de tiempo, donde el jugador decide en qué orden consigue las estrellas. Se introdujo el stick analógico como pieza clave para controlar la fuerza y dirección de los movimientos, y un repertorio amplísimo de acciones: triple salto, salto largo, puñetazos, patadas, salto lateral… Los power-ups tradicionales se sustituyeron por tres tipos de gorras especiales: la Gorra Alada para volar, la Gorra Metálica para volverse pesado e invulnerable y la Gorra de Invisibilidad para atravesar ciertos obstáculos. Además, fue el primer juego en el que Charles Martinet puso voz a Mario.
En 2004 se lanzó Super Mario 64 DS, una versión ampliada para Nintendo DS que añadía a Yoshi, Luigi y Wario como personajes jugables, con movimientos propios, nuevos niveles y 30 estrellas adicionales. Este remake permitía experimentar la aventura original desde otras perspectivas y aprovechaba la doble pantalla para algunos mini-juegos.
Ya en GameCube, Nintendo apostó por un enfoque veraniego con Super Mario Sunshine. En este juego, Mario y Peach viajan a Isla Delfino para unas vacaciones que se tuercen cuando aparece un falso Mario que ensucia toda la isla. El verdadero Mario es acusado y obligado a limpiar el desastre usando un dispositivo de agua a presión llamado F.L.U.D.D. Este aparato permite flotar, impulsarse, limpiar la suciedad y resolver puzles, añadiendo una capa de complejidad al movimiento.
Sunshine hereda muchas bases de Super Mario 64 (estrellas sustituidas aquí por soles brillantes, estructuras de niveles abiertos, misiones dentro de un mismo escenario), pero añade elementos propios como los niveles “secretos” sin F.L.U.D.D. centrados en plataformas muy precisas. Introduce además a Bowser Jr. como antagonista y trae de vuelta a Yoshi para secciones concretas. Aunque fue aclamado por muchos por sus entornos coloridos y mecánicas originales, otros críticos señalaron que el juego se sentía algo menos pulido en algunas partes.
El siguiente gran salto llegó en Wii con Super Mario Galaxy, que trasladó al personaje al espacio exterior. Bowser secuestra a Peach y la lleva a un imperio galáctico; Mario termina en el observatorio de Rosalina, desde donde viaja a diferentes galaxias para reunir Estrellas de Poder que permiten avanzar el observatorio hacia el centro del universo. La gran novedad fue un sistema de gravedad muy avanzado: cada planeta o planetoide ejerce su propia fuerza gravitatoria, permitiendo caminar boca abajo, correr alrededor de esferas y jugar con perspectivas imposibles.
Super Mario Galaxy combinaba fases más lineales con momentos de exploración limitada, pero siempre con un fuerte énfasis en el diseño de niveles y la variedad de ideas. Fue el primer plataformas 3D de la saga en recuperar la Flor de Fuego como power-up, e introdujo además transformaciones como Mario Abeja o Mario Resorte. El título fue recibido como una obra maestra casi unánime, con notas altísimas tanto en Metacritic como en GameRankings.
Su secuela, Super Mario Galaxy 2, empezó concebida como una expansión pero terminó convertida en juego completo. Conserva el concepto general, pero da todavía más peso al reto plataformero, añadiendo nuevas transformaciones como la Flor Nube (para crear plataformas temporales) y el Champiñón Roca (que convierte a Mario en una bola que arrasa con todo). Además, Yoshi tiene un rol mucho más protagonista y puede usar habilidades especiales ligadas a distintos tipos de frutas. A nivel de crítica, Galaxy 2 se situó al mismo nivel o incluso por encima del primero, con puntuaciones que rozan la perfección.
El regreso al 2D y la mezcla 2.5D
Aunque el foco mediático se lo llevaban los juegos 3D, Nintendo nunca dejó de lado las experiencias de desplazamiento lateral. Con New Super Mario Bros. para Nintendo DS, la compañía volvió a las raíces 2D, pero usando modelos y escenarios en 3D sobre un plano bidimensional (lo que suele llamarse 2.5D). Este título presentaba ocho mundos con rutas en mapa, retomaba clásicos como el Superchampiñón, la Flor de Fuego y la Estrella, e introducía nuevos power-ups como el Mega Champiñón (Mario gigante que destruye el escenario), el Caparazón Azul (protección y deslizamiento) y el Champiñón Pequeño (Mario diminuto que puede colarse por huecos y tuberías minúsculas).
En Wii apareció New Super Mario Bros. Wii, que mantenía la base 2D pero añadía multijugador cooperativo para hasta cuatro jugadores (Mario, Luigi y dos Toads). Se incorporaron power-ups como el Champihélice, la Flor de Hielo y el Traje Pingüino, que mejoraba la movilidad en hielo y agua, además de la posibilidad de montar a Yoshi en ciertas fases. Cada nivel escondía tres monedas estrella, utilizables para desbloquear contenido adicional.
La saga continuó en 3DS con New Super Mario Bros. 2, que apostó fuertemente por la recolección de monedas. Gran parte del diseño gira en torno a acumular cantidades gigantescas de monedas, con objetos como la Flor Dorada que convierte bloques y enemigos en dinero. De nuevo se mezclan rutas alternativas en el mapa y niveles con desafíos opcionales.
En Wii U llegó New Super Mario Bros. U, que retomaba la fórmula cooperativa y añadía el traje de Ardilla Voladora, permitiendo un planeo prolongado y ascensos rápidos. Se introdujo un modo en el que un jugador con el GamePad colocaba plataformas temporales en pantalla, cambiando la dinámica de los niveles. Más tarde, este juego recibiría la expansión New Super Luigi U, con niveles más cortos y difíciles, centrados en el hermano verde.
La adaptación para Nintendo Switch, New Super Mario Bros. U Deluxe, reunió el juego base y la expansión de Luigi, e incorporó nuevos personajes jugables como Caco Gazapo y Toadette, ajustando la experiencia para diferentes tipos de jugadores. Fue hasta cinco jugadores en Wii U y hasta cuatro en la versión de Switch, lo que lo convirtió en una opción muy potente para jugar en grupo.
La línea 3D “compacta”: 3D Land y 3D World
Además de los Mario 3D de mundo abierto (64, Sunshine, Odyssey) y de los Galaxy con estructura más dirigida, Nintendo creó una tercera vía con Super Mario 3D Land y Super Mario 3D World, pensada para mezclar lo mejor de los juegos 2D y 3D.
Super Mario 3D Land, para Nintendo 3DS, fue el primer Mario 3D original para una portátil. Su objetivo era trasladar la precisión de los niveles 2D clásicos a un entorno tridimensional, con niveles más lineales y control simplificado. Volvió la Super Hoja (con el traje de mapache) y muchos elementos nostálgicos de Super Mario Bros. 3, junto con retos adaptados a la pantalla 3D de la consola.
Super Mario 3D World, estrenado en Wii U y posteriormente relanzado en Nintendo Switch, amplió la fórmula con cooperativo local y una gran variedad de mundos. Introdujo la Supercampana, que convierte a los personajes en felinos capaces de escalar paredes y atacar con zarpazos; la Campana de la Suerte, una variante con aspecto de gato de la fortuna, y la Duplicereza, que genera clones del personaje para resolver puzles y combatir enemigos. Peach y Toad se integran como personajes totalmente jugables, y Rosalina se desbloquea más adelante como extra.
En 2021, la versión de Switch añadió el contenido adicional Bowser’s Fury, una campaña independiente con estructura de mundo abierto. En esta expansión, Mario explora un archipiélago junto a Bowser Jr., recogiendo Cat Shines mientras un Bowser gigante y furioso aparece periódicamente para transformar el entorno y lanzar ataques masivos. Mario puede usar la Giga Campana para transformarse y enfrentarse directamente a este Bowser colosal, combinando mecánicas de 3D World con un diseño de mundo más cercano a Odyssey.
Mario creador, móvil y mundo abierto: Maker, Run y Odyssey
En Wii U, la saga dio un giro creativo con Super Mario Maker, un juego-herramienta que permite a los usuarios diseñar sus propios niveles utilizando bloques, enemigos y power-ups de Super Mario Bros., Super Mario Bros. 3, Super Mario World y New Super Mario Bros. U. Los niveles se pueden compartir en línea, y el juego introdujo combinaciones y elementos que no aparecen exactamente así en los títulos originales. También hubo una versión para 3DS, con niveles preinstalados y sin opción de compartir online de la misma forma.
Super Mario Maker 2, ya en Nintendo Switch, amplió la propuesta con más herramientas, un modo historia con niveles creados por Nintendo, la posibilidad de construir mapas de mundo al estilo Super Mario World y nuevas piezas de jugabilidad, incluyendo un estilo inspirado en Super Mario 3D World. Además, añadió modos cooperativos y competitivos en línea, así como nuevos power-ups inéditos hasta entonces en la saga de creación.
En el terreno de los móviles, Nintendo lanzó Super Mario Run, un juego de tipo runner en el que Mario corre automáticamente y el jugador solo tiene que controlar la sincronización de los saltos. A través de distintos modos (World Tour, Toad Rally, Remix 10 y Kingdom Builder), el juego busca ofrecer una experiencia de Mario accesible con una sola mano, pero manteniendo el toque de precisión y coleccionismo de monedas. El título se puede descargar gratis con acceso limitado, y desbloquearse completo mediante un único pago, lo que lo diferencia de muchos free to play con micropagos constantes.
Por último, la gran reinvención reciente en 3D es Super Mario Odyssey para Nintendo Switch. Este juego retoma la filosofía de mundo abierto de Super Mario 64 y Sunshine, pero con tecnología actual y una libertad enorme. Mario recorre diferentes reinos usando una nave llamada Odyssey, y cada escenario está repleto de Lunas de Energía que se pueden obtener en casi cualquier orden. La gran novedad jugable es Cappy, un espíritu que posee la gorra de Mario y que le permite capturar enemigos y objetos para controlar sus habilidades: desde Goombas y Chain Chomps hasta taxis o incluso un T-Rex.
Odyssey fue recibido como uno de los mejores juegos de la historia, con puntuaciones cercanas al 100 % en agregadores como GameRankings y un 10/10 en medios como IGN. A nivel de ventas, se ha convertido en el Mario 3D más exitoso, superando los 29 millones de copias, y sigue siendo uno de los títulos estrella del catálogo de Switch.
La nueva era 2D: Super Mario Bros. Wonder
Tras varios años sin un nuevo Mario 2D tradicional (el último había sido New Super Mario Bros. U en 2012), en 2023 llegó Super Mario Bros. Wonder para Nintendo Switch. Este juego abandona el estilo visual “New” y propone una estética más expresiva, animaciones muy cuidadas y un fuerte componente de sorpresa en cada nivel.
La gran característica de Wonder son las Flores Maravilla, objetos que, al tocarlos, transforman radicalmente el nivel: tuberías que se mueven como gusanos, oleadas de enemigos, cambios de perspectiva, o fases en las que Mario adopta formas inesperadas. Aunque se mantiene la estructura de avance lateral habitual, cada fase incluye giros de diseño que rompen las expectativas.
El juego recupera la idea de tener varios personajes jugables, introduce nuevos power-ups y ofrece cooperativo tanto local como en línea. Las ventas iniciales superaron los 4,3 millones de unidades en las dos primeras semanas, lo que lo convirtió en el Mario que más rápido se ha vendido hasta la fecha, y la crítica lo ha situado entre las mejores entregas 2D de toda la serie.
Mecánicas de juego: 2D, 3D exploración y 3D lineal
Una de las claves del éxito de Super Mario es que, a pesar de tantos juegos, siempre resulta reconocible. En los títulos 2D tradicionales, el objetivo es avanzar hacia la derecha, saltando sobre plataformas y enemigos, esquivando peligros y llegando a una única salida dentro de un límite de tiempo. A partir de Super Mario Bros. 3 se incorporan mapas de mundo con recorridos alternativos, y en Super Mario World aparecen niveles con varias salidas que desbloquean rutas secretas.
En los juegos 3D se pueden distinguir dos grandes enfoques. Por un lado, los de mundo abierto y exploración, como Super Mario 64, Sunshine u Odyssey, en los que cada nivel es una zona relativamente amplia donde se pueden conseguir varias estrellas, soles o lunas sin seguir un orden fijo. A medida que se acumulan estos coleccionables, se desbloquean nuevos mundos y se avanza en la historia.
Por otro lado están los juegos 3D más lineales, como la duología Galaxy o la pareja 3D Land / 3D World. En ellos, aunque el movimiento es tridimensional, los niveles tienen un camino mucho más marcado y objetivos concretos, con cámaras más controladas y menos énfasis en perderse explorando. Esta variedad de estilos permite que casi cualquier tipo de jugador encuentre un Mario que encaje con lo que busca.
Objetos, power-ups y coleccionables emblemáticos
Gran parte de la personalidad de Super Mario se debe a sus objetos. Los bloques y monedas son quizás los elementos más básicos: al golpear bloques desde abajo, Mario consigue monedas, power-ups u otros ítems. Las monedas suelen dar vidas extra al llegar a cierto número (50 o 100, según el juego), y existen variantes como las monedas rojas, púrpuras o especiales de dragón o estrella.
El Superchampiñón es el power-up más icónico: aumenta el tamaño de Mario a su forma “Super” y le permite romper ciertos bloques, además de aguantar un golpe extra antes de perder una vida. Su diseño recuerda a la Amanita muscaria, con sombrero rojo y puntos blancos. Según Shigeru Miyamoto, surgió porque en las pruebas iniciales Mario era demasiado grande para algunos escenarios, y usar un champiñón para hacerlo crecer o encoger resultó ser la solución ideal.
Junto a él aparecen variantes como el champiñón venenoso, que daña al tocarlo en lugar de ayudar, el Mini Champiñón, que reduce a Mario a tamaño minúsculo permitiéndole acceder a lugares especiales pero haciéndolo más frágil, o el Mega Champiñón, que lo convierte en un gigante invulnerable capaz de arrasar con bloques, enemigos y partes del escenario.
Las Flores de poder permiten lanzar proyectiles. La Flor de Fuego, presente desde Super Mario Bros., transforma a Mario en una versión capaz de tirar bolas de fuego a distancia. La Flor de Hielo añade la posibilidad de congelar enemigos en bloques que luego se usan como plataformas o proyectiles. En entregas como New Super Mario Bros. Wii y U, esta flor se combina con otras mecánicas (como deslizarse sobre hielo). La Flor Dorada de New Super Mario Bros. 2 convierte ladrillos en monedas y recompensa aún más la recolección.
La invencibilidad clásica viene de la Estrella (llamada Hombre Estrella, Super Estrella o Estrella Arcoíris según el juego), un ítem que hace a Mario inmune a casi todo daño durante unos segundos. Al recogerla, suena una música muy reconocible y el personaje parpadea con colores variados. Esta mecánica se ha reinterpretado en algunas entregas 3D, donde se vincula a transformaciones como la Gorra Metálica o los estados gigantes del Mega Champiñón.
El vuelo es otro tema recurrente. Comenzó con alfombras voladoras en Super Mario Bros. 2 internacional y se consolidó con la Super Hoja y el Traje Tanooki en Super Mario Bros. 3, que dan cola y orejas de mapache o tanuki para planear y volar. En Super Mario World, la capa permite ganar altura tras una carrera y mantener un planeo largo. A lo largo de la saga aparecen otras formas de volar o flotar, como los globos, las alas de Yoshi, la Gorra Alada de 64, el traje de ardilla voladora de New Super Mario Bros. U, o transformaciones en Galaxy como Mario Volador.
Los trajes especiales son una categoría aparte. Además del Mapache y el Tanooki (que en algunos casos permiten convertirse temporalmente en estatua invulnerable), existen el Traje de Rana para mejorar el control bajo el agua, el Traje Pingüino, el Traje de Abeja, el Traje de Gato, el Hammer Suit que concede martillos al estilo de los Hermanos Martillo, o el Boomerang Suit de 3D Land. Cada uno introduce pequeños matices jugables que obligan a replantear los niveles.
Las tuberías son el sistema de transporte por excelencia en la serie. Normalmente verdes pero con variantes de otros colores, conectan zonas, esconden áreas secretas y a menudo albergan Plantas Piraña enemigas. En juegos antiguos existían Zonas de Tuberías que permitían saltar varios mundos; en la serie New Super Mario Bros., cañones con forma de tubería cumplen una función similar, desbloqueándose mediante salidas secretas. En Super Mario 3D World se introdujeron tuberías transparentes largas que permiten ver el interior y añaden secciones muy originales.
Otro compañero inseparable es Yoshi, que debutó como montura en Super Mario World y desde entonces ha aparecido de muchas formas: como personaje jugable (Yoshi’s Island, Super Mario 64 DS), como aliado puntual en entregas 3D, e incluso como “capturable” mediante Cappy en Super Mario Odyssey. Sus habilidades habituales incluyen comer enemigos, planear brevemente tras un salto y, en algunas variantes, escupir fuego o ganar alas.
Recepción crítica y ventas de la saga Super Mario
A lo largo de sus casi cuatro décadas de historia, la serie principal Super Mario ha acumulado unas valoraciones espectaculares. Medios y agregadores de notas como Metacritic o GameRankings suelen situar muchas de sus entregas por encima del 90 sobre 100. Juegos como Super Mario Galaxy, Super Mario Galaxy 2 y Super Mario Odyssey se encuentran entre los títulos mejor puntuados de todos los tiempos, con medias cercanas al sobresaliente absoluto.
En rankings históricos, la saga ha recibido reconocimientos como “mejor franquicia de videojuegos” por parte de IGN en 2006. Super Mario Bros. y Super Mario 64 suelen aparecer en listas de los mejores juegos de todos los tiempos, y publicaciones como Electronic Gaming Monthly, Next Generation o Nintendo Power han colocado estos títulos en posiciones muy altas en sus recopilatorios.
En cuanto a ventas, los números son igual de impresionantes en la lista de consolas más vendidas de la historia. Super Mario Bros. ha vendido más de 40 millones de copias, siendo el título más vendido de la saga y uno de los más vendidos de la historia. En NES, sus secuelas Super Mario Bros. 3 (17,28 millones) y Super Mario Bros. 2 (7,46 millones) también se sitúan entre los juegos más exitosos de la consola.
En Super Nintendo, Super Mario World superó los 20 millones de unidades, convirtiéndose en el juego más vendido de la máquina y uno de los más vendidos de siempre. En Nintendo 64, Super Mario 64 alcanzó casi 12 millones de copias, situándose como el título más popular del sistema. En GameCube, Super Mario Sunshine rozó los 6 millones y se colocó entre los más vendidos de la generación.
En Wii, New Super Mario Bros. Wii y Super Mario Galaxy destacan con cifras de más de 30 y 12 millones respectivamente, mientras que Galaxy 2 ronda los 7 millones. En Wii U, Super Mario 3D World y New Super Mario Bros. U se reparten el segundo y tercer puesto de juegos más vendidos de la consola, en un contexto de base instalada más modesta.
En Nintendo Switch, Super Mario Odyssey ha superado los 29 millones de copias y es el Mario 3D más vendido hasta la fecha, colocándose también entre los cinco juegos más vendidos de la consola. New Super Mario Bros. U Deluxe supera los 18 millones, mientras que Super Mario 3D World + Bowser’s Fury y Super Mario Bros. Wonder han tenido también recorridos comerciales muy fuertes, con más de 13 y 15 millones de unidades respectivamente.
En portátiles clásicas, Super Mario Land vendió más de 18 millones en Game Boy y su secuela Super Mario Land 2 superó los 11 millones. En Nintendo DS, New Super Mario Bros. alcanzó la espectacular cifra de más de 30 millones de unidades, siendo el juego más vendido de la consola y la entrega portátil más exitosa de la serie. En 3DS, New Super Mario Bros. 2 y Super Mario 3D Land se han colocado también entre los títulos más vendidos del sistema.
Con todo este recorrido, la serie Super Mario se ha consolidado como un referente absoluto, tanto en números como en prestigio crítico. A lo largo de los años ha demostrado que se puede innovar constantemente sin perder la esencia: un control preciso, niveles bien diseñados y power-ups memorables que siguen enganchando tanto a veteranos como a nuevos jugadores.
Mirando todo este viaje, desde el primer Super Mario Bros. hasta las aventuras más recientes como Odyssey, 3D World + Bowser’s Fury o Wonder, se entiende por qué, cada vez que Nintendo anuncia un nuevo juego del fontanero, el mundo entero presta atención: la saga ha creado un estándar de calidad tan alto que se ha convertido en sinónimo de plataformas bien hechos y de diversión casi garantizada.