- Ubuntu Pro amplía el soporte de seguridad de las versiones LTS hasta 10 años y cubre decenas de miles de paquetes adicionales.
- La suscripción es gratuita para uso personal en hasta cinco dispositivos, y de pago para empresas o infraestructuras mayores.
- Incluye ESM, parches en vivo del kernel y herramientas de cumplimiento y gestión centralizada como Landscape.
- La activación requiere cuenta Ubuntu One y asociar cada máquina mediante un código o token, ya sea desde la interfaz gráfica o por terminal.
Si usas Ubuntu en tu ordenador personal o en un servidor, seguro que te preocupan la seguridad, las actualizaciones y el mantenimiento a largo plazo. Durante años, Ubuntu LTS ha sido una apuesta segura gracias a sus cinco años de soporte, pero Canonical ha dado un paso más con Ubuntu Pro, un sistema de suscripción que está generando muchas dudas… y también algún que otro cabreo entre usuarios que se sienten presionados por los mensajes emergentes.
En este artículo vamos a desgranar con calma qué es exactamente Ubuntu Pro, qué ofrece, cómo activarlo en escritorio y en servidores, qué implicaciones tiene a largo plazo para el Ubuntu “de siempre” y cómo encaja todo esto con la idea de un sistema operativo gratuito. La idea es que, cuando termines de leer, tengas claro si necesitas Ubuntu Pro, cómo conseguir el dichoso código/token y qué tienes que hacer según la versión de Ubuntu que estés usando.
Qué es Ubuntu Pro y qué aporta respecto a Ubuntu estándar

Ubuntu Pro es, básicamente, una suscripción avanzada de soporte y seguridad para Ubuntu que ofrece Canonical. No es un sistema nuevo ni una edición distinta, sino una capa adicional de mantenimiento sobre tu Ubuntu normal, pensada tanto para usuarios domésticos que quieren olvidarse de reinstalar cada poco tiempo, como para empresas que necesitan estabilidad, cumplimiento normativo y parches rápidos.
La idea es ampliar y reforzar lo que ya ofrece una versión LTS. Mientras que un Ubuntu LTS estándar tiene cinco años de soporte oficial, Ubuntu Pro estira esa vida útil hasta un total de 10 años de soporte en muchas versiones. Esto lo consigue no solo prolongando las actualizaciones del núcleo del sistema, sino extendiendo la cobertura de seguridad a miles de paquetes que, en la edición normal, dejan de tener mantenimiento mucho antes.
En el fondo, podríamos ver Ubuntu Pro como una especie de “versión extendida” de Ubuntu, con la misma base que ya conoces, pero con extras pensados para quienes priorizan la seguridad y la estabilidad extrema: parches en caliente del kernel, más paquetes cubiertos, cumplimiento de marcos de seguridad reconocidos, herramientas de auditoría y gestión centralizada, etc.
Es importante recalcar que Ubuntu Pro no sustituye al Ubuntu gratuito de siempre ni lo elimina. La instalación estándar sigue siendo totalmente usable sin Pro, con sus cinco años de soporte LTS. Ubuntu Pro es un complemento opcional (aunque a veces la forma en que se anuncia en el sistema pueda dar la sensación de que es obligatorio, y ahí es donde ha aparecido bastante polémica).
Características clave y ventajas de Ubuntu Pro

La principal baza de Ubuntu Pro es el mantenimiento de seguridad ampliado (ESM, Extended Security Maintenance). Mientras que un Ubuntu normal se centra sobre todo en el repositorio principal (main) durante su vida útil, Ubuntu Pro extiende los parches y actualizaciones de seguridad a un conjunto muchísimo más amplio de paquetes.
Con ESM activado, Canonical promete actualizaciones de seguridad para más de 2.300 paquetes del repositorio principal y la posibilidad de cubrir hasta más de 25.000 o incluso 30.000 paquetes en el repositorio Universe, especialmente para vulnerabilidades críticas o de alta gravedad (CVEs importantes). Esto significa que muchas aplicaciones y librerías de terceros que normalmente quedarían “congeladas” sin parches, siguen recibiendo correcciones de seguridad durante años.
Otro punto fuerte es el parcheo en vivo del kernel (livepatch). Con esta función, el sistema puede aplicar ciertos parches de seguridad críticos al kernel sin que tengas que reiniciar el equipo. Es una característica clave en entornos de producción y servidores donde cada reinicio implica un potencial tiempo de inactividad y molestias para usuarios o clientes.
Ubuntu Pro también suma herramientas orientadas al cumplimiento normativo y la auditoría de seguridad. Hablamos de soporte para marcos como FIPS, FedRAMP, DISA-STIG o CIS, muy comunes en entornos gubernamentales, financieros o corporativos donde hay que cumplir reglas estrictas. Estas herramientas ayudan a automatizar tareas de configuración, hardening, auditoría y generación de informes para que los sistemas se ajusten a esos estándares.
Para empresas con muchos equipos, Ubuntu Pro se integra con Landscape, la solución de Canonical para gestión de dispositivos. Desde un panel unificado puedes supervisar y administrar múltiples máquinas Ubuntu, programar actualizaciones, aplicar parches, revisar el estado de cumplimiento y automatizar buena parte de la administración diaria. Esto reduce bastante el trabajo manual en infraestructuras grandes.
Ubuntu Pro es gratuito… ¿para quién y con qué límites?
Uno de los puntos que más se suele malinterpretar es el tema del precio. Canonical ha planteado un modelo mixto: Ubuntu Pro es gratuito para uso personal hasta un máximo de cinco dispositivos. Esto incluye ordenadores de escritorio, portátiles o incluso servidores personales que administres tú mismo sin fines empresariales.
A partir de ese límite, o si hablamos de una organización que gestiona varias instalaciones de Ubuntu a nivel profesional, sí que entra en juego la suscripción de pago. En entornos empresariales el coste se justifica por el soporte oficial, la asistencia y la herramienta Landscape para orquestar toda la flota de equipos.
Este modelo provoca cierta fricción porque, al actualizar el sistema, muchos usuarios se encuentran con avisos insistentes del estilo “Prueba gratuita de Ubuntu Pro” o mensajes sugiriendo que activen la suscripción. Para quien solo quiere un sistema gratuito que funcione sin ruido, esos recordatorios pueden recordar a la manera en que Windows empuja servicios adicionales, lo que ha generado bastantes críticas en la comunidad.
Es importante tener claro que, aunque el sistema pueda “invitarte” con insistencia a activar Ubuntu Pro, no estás obligado a hacerlo. Tu Ubuntu seguirá recibiendo actualizaciones de seguridad en el marco de los cinco años estándar de LTS. Eso sí, si quieres los diez años completos y la cobertura extendida de paquetes, entonces sí necesitas activar la suscripción (gratuita o de pago, según tu caso).
En el sitio web de Canonical se ofrece además la posibilidad de iniciar una prueba gratuita de 30 días de Ubuntu Pro con “acceso completo” a las características de la suscripción de pago. Esta opción está pensada sobre todo para organizaciones que quieran evaluar el servicio antes de comprometerse o para quienes manejan más de cinco máquinas y quieren ver qué tal encaja en su infraestructura.
Qué supone Ubuntu Pro a largo plazo para el Ubuntu “de siempre”
La aparición de Ubuntu Pro ha levantado la sospecha de algunos usuarios que temen que sea el primer paso hacia la “muerte del Ubuntu gratuito” o hacia un modelo más restrictivo. Sobre todo, cuando tras un simple aviso de actualizaciones del sistema te salta un cuadro de diálogo invitándote a activar algo que suena a plan de pago.
Sin embargo, la realidad técnica a día de hoy es que Ubuntu sigue siendo un sistema operativo gratuito y plenamente funcional sin necesidad de Pro. Las versiones LTS mantienen sus cinco años de soporte oficial, que para la mayoría de usuarios domésticos e incluso para muchos entornos de escritorio profesional son más que suficientes. Nada te obliga a ampliar esos años.
Lo que sí está ocurriendo es que Canonical ha optado por integrar de forma muy visible la opción de Pro en el propio flujo del sistema: aparece en los mensajes de actualización, en la herramienta de bienvenida de las nuevas versiones y en el Centro de seguridad. Eso puede dar la impresión de que es algo “imprescindible”, aunque en realidad sea voluntario.
Hay que tener en cuenta que, en el contexto empresarial, Canonical compite con soluciones como Red Hat, que ofrece también soportes de 10 años y opciones gratuitas para un cierto número de máquinas. Ubuntu Pro, precisamente, intenta ponerse a la altura o mejorar esa oferta en términos de años de soporte, abarcando también el escritorio y un número razonable de equipos domésticos sin coste.
La crítica más repetida por parte de la comunidad no va tanto al contenido del plan, que es objetivamente atractivo para quien necesita estabilidad a largo plazo, sino al procedimiento de alta y activación, que muchos consideran engorroso. La combinación de registro en Ubuntu One, tokens, comandos y páginas web separadas puede resultar innecesariamente compleja, sobre todo si se compara con la experiencia de otras distribuciones en el ámbito empresarial.
Ubuntu Pro en las nuevas versiones: 24.04 LTS y futuras 26.04 LTS
Con las versiones recientes y futuras, Canonical está cambiando la forma en la que se integra la activación de Ubuntu Pro en el sistema. Por ejemplo, en Ubuntu 26.04 LTS (todavía futura en el momento de redactar esta información), se ha eliminado la antigua utilidad “Software y Actualizaciones” de las instalaciones predeterminadas y se ha trasladado la configuración de Pro al nuevo Centro de seguridad.
Además, se ha añadido un paso específico para Ubuntu Pro en la herramienta de bienvenida o configuración inicial (el paquete gnome-initial-setup modificado por Ubuntu). Es la típica pantalla que ves la primera vez que inicias sesión tras instalar el sistema, donde ajustas privacidad, ubicación, informes, etc.
En ese asistente inicial aparece una pantalla que te propone “Habilitar Ubuntu Pro” o “Omitir por ahora”. Si eliges saltártelo, más adelante puedes volver a la configuración desde la aplicación del Centro de seguridad en el escritorio, sin problema. La idea de Canonical es hacer más visible y “fácil” la activación, aunque algunos usuarios consideran que es demasiado intrusivo en un proceso que debería ser lo más sencillo posible.
Si decides habilitarlo en ese momento, el sistema te muestra un código de adjunción (attach code) que tienes que usar para vincular la máquina con tu cuenta. Ese código se puede copiar y pegar en la página web ubuntu.com/pro/attach, una vez que hayas iniciado sesión con tu cuenta de Ubuntu One. También se facilita un enlace clicable para evitar tener que escribir la URL a mano.
Para usuarios ya familiarizados con Ubuntu y con cuenta Ubuntu One, el proceso es razonablemente directo. Pero para alguien que llega nuevo, no siempre queda claro qué es Ubuntu One, por qué necesita una cuenta y qué ventajas obtiene además de Ubuntu Pro. Aquí sería deseable una explicación algo más guiada, con un poco de contexto y enlaces claros al registro de la cuenta.
Existe también la opción de introducir manualmente un token, algo orientado sobre todo a entornos corporativos donde un administrador de sistemas o un gestor de cuenta proporciona ese token previamente gestionado para que los usuarios simplemente lo añadan. Para uso doméstico, normalmente basta con el código estándar que genera la propia herramienta de bienvenida o el Centro de seguridad.
Si no estás usando la interfaz gráfica o prefieres hacer todo por terminal, puedes acceder al panel web de Ubuntu Pro, obtener el token que se te asigne y luego aplicarlo desde la línea de comandos en tu servidor, tal y como veremos a continuación.
Activar Ubuntu Pro en versiones anteriores: el caso de Ubuntu 24.04 LTS
El nuevo flujo de registro también se puede utilizar en Ubuntu 24.04 LTS, aunque con un pequeño matiz: es necesario instalar el Centro de seguridad desde la Snap Store para tener acceso a la nueva interfaz que gestiona los paneles de Ubuntu Pro. Una vez instalada la aplicación, encontrarás secciones específicas para:
– Gestionar el Mantenimiento de seguridad extendido (ESM).
– Ver qué paquetes están cubiertos por las actualizaciones ampliadas.
– Activar o desactivar opciones como el parcheo en tiempo real del kernel.
– Revisar el estado de tu suscripción Pro y cuántas máquinas tienes asociadas.
Desde estos paneles, el sistema te volverá a ofrecer el código de adjunción que debes copiar y pegar en la web de Ubuntu Pro. Una vez completes el proceso en el navegador, la máquina quedará vinculada a tu cuenta y se activarán automáticamente los componentes Pro en el sistema.
Conviene recordar que Ubuntu Pro está todavía considerado “beta” en algunos de sus componentes, pero el procedimiento de registro no se espera que cambie drásticamente a corto plazo. Lo que sí está evolucionando es la interfaz gráfica desde la que se gestiona, que poco a poco se va integrando mejor en el escritorio, dejando atrás la necesidad de tocar tanto la línea de comandos en el caso de usuarios no expertos.
Cómo conseguir tu cuenta de Ubuntu One y el código/token de Ubuntu Pro
Todos los caminos para activar Ubuntu Pro empiezan por lo mismo: tener una cuenta en Ubuntu One. Ubuntu One es el sistema de identidad único de Canonical, algo así como tu “cuenta global” para todos sus servicios (tienda de snaps, Ubuntu Pro, Landscape, etc.).
Si todavía no tienes cuenta, el propio flujo de alta de Ubuntu Pro te llevará a una página donde puedes registrarte rápidamente con un correo electrónico y una contraseña. También puedes acudir por tu cuenta a la web de Ubuntu y crear la cuenta antes de tocar nada en tus equipos. Aunque buena parte de la documentación oficial está en inglés, siempre puedes apoyarte en un traductor automático si lo necesitas.
Una vez que entras en el panel de Ubuntu Pro en la web, verás que tienes hasta cinco máquinas disponibles de forma gratuita para uso personal. Al principio no aparecerá ningún token activo ni equipo asociado, así que el siguiente paso es generar o usar el código/token para enlazar tu primera máquina.
En entornos de escritorio modernos, ese código suele mostrarse directamente en la herramienta de bienvenida, en el Centro de seguridad o en el cuadro de diálogo que aparece cuando el sistema te sugiere activar Pro. Solo tienes que copiarlo y pegarlo en la web de adjunción que se indica (normalmente ubuntu.com/pro/attach). Después de confirmar, la web y la máquina se sincronizan y el sistema queda registrado bajo tu suscripción.
Si no estás usando la interfaz gráfica o prefieres hacer todo por terminal, puedes acceder al panel web de Ubuntu Pro, obtener el token que se te asigne y luego aplicarlo desde la línea de comandos en tu servidor, tal y como veremos a continuación.
Activar Ubuntu Pro en un servidor (por ejemplo en un VPS de DigitalOcean)
Para quienes tienen un servidor Ubuntu en un proveedor como DigitalOcean, OVH o similares, Ubuntu Pro resulta especialmente interesante porque permite extender la vida útil de versiones que están a punto de quedarse sin soporte estándar. Un caso típico es el de un VPS con Ubuntu 18.04 LTS, cuyo soporte base termina, pero que con Pro puede seguir recibiendo actualizaciones de seguridad unos años más.
El procedimiento general para activar Ubuntu Pro en un servidor es bastante directo, aunque implica usar sudo en la terminal. Lo primero es asegurarte de que el sistema está completamente actualizado antes de hacer cambios importantes, para evitar conflictos de paquetes o dependencias.
Normalmente, comenzarías por ejecutar:
sudo apt update
sudo apt upgrade
Después, conviene comprobar que tienes instalado el paquete ubuntu-advantage-tools, que es el que proporciona las herramientas necesarias para gestionar la suscripción Ubuntu Pro desde la línea de comandos. Si no estuviese instalado, puedes hacerlo con:
sudo apt install ubuntu-advantage-tools
Una vez tengas tu token o código de Ubuntu Pro (obtenido desde la web de Ubuntu tras iniciar sesión en Ubuntu One), el paso clave es adjuntar la máquina a tu suscripción con el comando:
sudo pro attach TOKEN
Al ejecutar esa orden, el sistema se conectará a los servidores de Canonical, validará el token y comenzará a habilitar los componentes Pro correspondientes a tu versión de Ubuntu. Al finalizar, te mostrará un listado de servicios activados y las opciones de actualización disponibles, incluyendo ESM y livepatch si están soportados.
Para terminar de dejarlo todo listo, es recomendable volver a lanzar:
sudo apt update
sudo apt upgrade
Con esto te aseguras de que se descargan e instalan las actualizaciones de seguridad ampliadas que ahora tienes disponibles gracias a Ubuntu Pro. De esta manera, puedes mantener tu servidor funcionando con la misma versión de sistema durante más tiempo, sin la presión inmediata de tener que migrar o reinstalar, algo que muchas veces da pereza cuando todo “simplemente funciona”.
La experiencia de usuario: avisos, críticas y margen de mejora
Más allá de las ventajas técnicas, una parte importante del debate gira en torno a la experiencia de uso. Muchos usuarios de Ubuntu 22.04 y otras versiones se han encontrado con diálogos emergentes al buscar actualizaciones en los que se ofrece -o casi se “empuja”- Ubuntu Pro, con mensajes como “Prueba gratuita de Ubuntu Pro” o cuadros que parecen más publicidad que información neutral.
Este tipo de avisos hace que algunos usuarios sientan que Ubuntu se está acercando peligrosamente a la estrategia de otros sistemas operativos comerciales, donde se promocionan servicios adicionales de forma insistente. Para quien solo quiere un sistema limpio, sin suscripciones ni extras, estos recordatorios pueden resultar molestos y dar la impresión de que el Ubuntu de siempre está cambiando de filosofía.
Hay también críticas al propio proceso de suscripción, que mucha gente describe como un “parto” innecesariamente complejo. Entre tener que registrarse en Ubuntu One, localizar la página adecuada, entender qué es un token, copiarlo, pegarlo, ejecutar comandos y revisar estados, se genera una barrera de entrada que desluce el potencial del servicio.
Incluso hay quien compara la experiencia con la de otros actores del sector, apuntando a que Red Hat ofrece 10 años de soporte para hasta 16 máquinas de forma gratuita con un procedimiento que, en algunos aspectos, resulta más simple o mejor documentado. En ese sentido, Ubuntu tiene todavía recorrido para pulir su proceso y presentarlo de una forma más amable para el usuario de a pie.
Aun así, la mayoría coincide en que Ubuntu mantiene una excelente experiencia de escritorio y que, para una enorme cantidad de usuarios, los cinco años de soporte estándar LTS son suficientes sin necesidad de meterse en el “mundo Pro”. Quien realmente necesita esos 10 años o las herramientas de cumplimiento suele estar dispuesto a pasar por un proceso algo más elaborado.
En conjunto, Ubuntu Pro es una pieza más en el ecosistema de Canonical que refuerza la oferta empresarial sin eliminar la posibilidad de seguir usando Ubuntu gratis y sin suscripciones. Saber qué ofrece, cómo activarlo y, sobre todo, si realmente lo necesitas, te permitirá tomar decisiones con cabeza y evitar la sensación de que te están metiendo algo “a la fuerza” cuando, en realidad, sigue siendo opcional.
