Auriculares para PC: análisis y reviews en detalle

Última actualización: 10 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Existen múltiples tipos de auriculares para PC (gaming e Hi‑Fi) diferenciados por formato, apertura y conexión, cada uno con ventajas según el uso.
  • Parámetros como sensibilidad, impedancia, respuesta en frecuencia y distorsión determinan volumen, claridad y si se necesita amplificación externa.
  • En gaming influyen especialmente comodidad, micrófono, baja latencia y compatibilidad, mientras que en Hi‑Fi prima un sonido equilibrado y detallado.
  • Combinando un buen casco (gaming o Hi‑Fi) con una interfaz o DAC sencillo se puede lograr en PC un sistema de audio muy superior a la media.

Auriculares para PC analisis y reviews en detalle

Si estás pensando en renovar tus cascos para jugar en PC, ver pelis o escuchar música, verás que el mercado está lleno de modelos gaming, Hi‑Fi, inalámbricos, con RGB, con cancelación de ruido… y elegir se puede hacer bola. En esta guía vas a encontrar un análisis en detalle de auriculares para PC, con reviews, tipos, conceptos técnicos y muchos modelos recomendados, tanto para jugar como para disfrutar de audio de calidad.

El objetivo no es que compres lo primero que veas, sino que entiendas qué ofrece cada categoría y qué datos técnicos importan de verdad. A partir de todo lo que recogen las mejores guías especializadas (Xataka, Profesional Review, TechRadar, Puregaming y otras) te resumimos y reescribimos todo en un solo artículo: tipos de auriculares, qué debes mirar antes de comprar, verdad y mentira del 7.1 virtual, y una selección muy amplia de cascos gaming y Hi‑Fi por rangos de precio.

Cómo elegir auriculares para PC: más allá de la estética gaming

Los cascos con luces y aspecto agresivo llaman la atención, pero lo que manda es la calidad de sonido, la comodidad y la compatibilidad con tu PC y otros dispositivos. Unos buenos auriculares generales sirven perfectamente para jugar, y muchas veces suenan mejor que algunos “gaming” llenos de marketing.

A la hora de escoger, piensa primero en el uso principal: gaming competitivo, jugar de forma casual, escuchar música Hi‑Fi, ver cine, trabajar o hacer llamadas. A partir de ahí, deberás decidir si quieres algo con micrófono integrado, si prefieres cable o inalámbrico, y qué forma y tamaño de auricular te resulta más cómodo.

Otro punto clave es el perfil de sonido: muchos cascos para jugar realzan los graves para dar más impacto a explosiones y disparos, sacrificando equilibrio. En cambio, los modelos Hi‑Fi suelen ofrecer un sonido más neutro y detallado, ideal para música y para localizar enemigos en shooters sin artificios de software.

Tipos de auriculares: forma, apertura y usos recomendados

Antes de meternos con modelos concretos, conviene tener claro qué formas de auriculares hay y qué implican en comodidad, aislamiento y sonido. Gracias a la experiencia acumulada en las principales guías, podemos diferenciar varios formatos físicos y tipos de “copa” (abiertos, semiabiertos y cerrados).

Formatos por tamaño y colocación

En función de cómo se apoyan en la oreja o en el canal auditivo, encontramos estos tipos principales, muy habituales tanto en gaming como en uso diario:

  • Earbuds o de botón: se apoyan en la entrada del oído, sin sellarlo por completo. Se popularizaron con AirPods y similares. Ofrecen comodidad y ligereza, pero el aislamiento es medio y la fidelidad no suele llegar al nivel de otros formatos más grandes.
  • In‑ear: se introducen en el canal auditivo usando puntas de silicona de distintos tamaños. Tienen mejor aislamiento pasivo y suelen ofrecer más detalle que los earbuds, aunque a algunos usuarios les resultan menos cómodos si se mueven mucho o si no aciertan con la talla de almohadilla.
  • On‑ear o supraaurales: apoyan las almohadillas sobre la oreja, sin rodearla entera. Son más ligeros que los grandes de diadema cerrada, con buena calidad de sonido, pero aprietan directamente el pabellón auditivo y aíslan menos del exterior.
  • Over‑ear o circumaurales: las almohadillas rodean toda la oreja, sellando alrededor. Permiten integrar drivers grandes, mejor escena sonora e incluso las mejores cancelaciones de ruido. Son los más usados en gaming y Hi‑Fi, tanto cerrados como abiertos.
  • De nuca: una diadema pasa por detrás del cuello, normalmente combinada con Bluetooth y protección contra el sudor. Son típicos de deporte, pero menos habituales para jugar en PC, donde suelen preferirse diseños de diadema clásica.
  • Microauriculares o headsets: en el contexto gaming, se usa este término para cualquier auricular que integra micrófono dedicado y pensados para voz, normalmente circumaurales.

Auriculares abiertos, semiabiertos y cerrados

Más importante aún que el formato físico es saber si el casco es abierto, semiabierto o cerrado, porque cambia por completo la experiencia auditiva y el aislamiento.

  • Abiertos: la parte posterior del driver permite que el sonido salga hacia fuera. A cambio, ganan en escena sonora, aire y naturalidad. Escucharás mejor los medios y agudos, con graves menos “bombeados”. El gran pero es que apenas aíslan: tú oyes el entorno y quien está cerca oye tu música o tu partida.
  • Semiabiertos: punto intermedio. Mantienen algo de ventilación y apertura para mejorar el equilibrio y dar algo más de graves que un abierto puro, pero el aislamiento sigue siendo limitado. Ideales para estudio, DJs y mezcla en entornos controlados.
  • Cerrados: el driver va en una cámara sellada. Se consigue mejor aislamiento del ruido exterior y graves más profundos y contundentes. Son los más recomendables para gaming competitivo, uso en la calle, oficinas ruidosas o si no quieres molestar a nadie en casa.
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Los modelos abiertos brillan en sesiones largas y trabajo de audio, mientras que los cerrados son la apuesta segura para jugar sin distracciones y escuchar cada paso o recarga en shooters. En muchos catálogos verás versiones abiertas y cerradas del mismo casco, justamente para cubrir ambos usos.

Con cable o inalámbricos

Otro gran dilema: ¿cable o libertad de movimientos? Ambas opciones tienen ventajas y pegas, y la elección dependerá de cuánto valoras la baja latencia, la comodidad y la calidad máxima de sonido.

  • Auriculares con cable: son más baratos a igualdad de calidad, no tienen batería ni latencia apreciable, y delegan el sonido en la tarjeta de tu PC o en un DAC externo.
    • Jack 3,5 mm: la conexión analógica típica. Es fiable, universal y depende de la calidad de la fuente (PC, consola, DAC…).
    • USB: muchos cascos gaming integran su propia tarjeta de sonido por USB. Suelen ofrecer software de ecualización, 7.1 virtual y micrófono integrado. La calidad depende del DAC que lleven dentro.
    • XLR: conexión balanceada para estudio profesional, pensada para usarse con interfaces de audio dedicadas. En gaming casero apenas se usa, pero en Hi‑Fi y producción es un estándar por su ruido bajísimo y estabilidad.
  • Inalámbricos: la comodidad gana enteros si te libras del cable. Son ideales para jugar en el sofá, moverte por la habitación o alternar entre PC, consola y móvil.
    • Bluetooth: lo traen casi todos los dispositivos. Interesa la versión más reciente (5.2-5.4) porque mejora la compresión, la estabilidad y la latencia, sobre todo con códecs como LDAC, aptX Adaptive o LC3.
    • 2,4 GHz con dongle USB: es la opción estrella en gaming competitivo. La conexión dedicada reduce al mínimo la latencia y las interferencias, manteniendo una calidad alta y estable. Normalmente se conecta a PC/PS/Xbox mediante un receptor USB‑A o USB‑C.

En oficina y uso doméstico general, un buen Bluetooth resulta comodísimo; para gaming competitivo y estudio, el cable o el 2,4 GHz siguen siendo la referencia, sobre todo si quieres sincronía perfecta imagen‑sonido.

Conceptos técnicos clave: sensibilidad, impedancia y rango de frecuencia

No hace falta ser ingeniero de sonido para entender cuatro parámetros que salen en todas las fichas técnicas y que influyen directamente en volumen, claridad, exigencia de amplificación y detalle sonoro.

Sensibilidad

La sensibilidad indica cuántos decibelios (dB) emiten los cascos por cada miliwatio de potencia (dB/mW). A mayor valor, más volumen consiguen con la misma señal de entrada. Lo habitual va de 80 a 120 dB/mW; muchos cascos de estudio rondan 90-100 dB/mW y los de botón suben más.

Una sensibilidad alta significa que sonarán más fuerte con poco volumen en el PC o el móvil, pero también que es más fácil forzarlos o generar distorsión si la electrónica no es muy fina. Los de baja sensibilidad pueden sonar mejor controlados, pero a veces requieren una interfaz o amplificador para rendir al máximo.

Impedancia

La impedancia, medida en ohmios (Ω), representa la resistencia que ofrecen los drivers al paso de la señal. Valores más bajos (16-32 Ω) implican que se mueven mejor con poca potencia, por lo que son perfectos para móviles, mandos de consola o portátiles sin tarjeta de sonido dedicada.

A partir de 60-80 Ω y especialmente en modelos de 250-300 Ω o más, ya entramos en terreno de estudio y Hi‑Fi: necesitarán un buen amplificador o interfaz de audio para sacarles todo el jugo, pero a cambio suelen ofrecer una dinámica y control superiores. Muchos cascos profesionales que verás más abajo se mueven en impedancias altas.

Rango de frecuencia y otros parámetros

Casi todos los fabricantes anuncian un rango de frecuencia (por ejemplo, 20 Hz-20 kHz, 5 Hz-40 kHz…). En la práctica, el oído humano se mueve aproximadamente en ese 20-20.000 Hz, así que más allá de eso es sobre todo marketing. Lo importante es cómo se comportan los drivers en cada zona (graves, medios, agudos) y cuánto distorsionan.

Si el fabricante detalla la relación señal‑ruido y la distorsión armónica total (THD), mejor: en DACs y cascos de gama alta se puede ver una THD muy baja (0,05 % o menos) y relaciones SNR de más de 110 dB, señal de que el sonido será limpio y sin fondo ruidoso.

¿Sirven los auriculares Hi‑Fi para jugar?

La respuesta corta es sí, y más de lo que parece. Muchos jugadores profesionales, cuando no están atados a patrocinios, usan auriculares Hi‑Fi de marcas como Beyerdynamic, Audio‑Technica, AKG o Sennheiser para jugar y escuchar música, acompañados de una buena tarjeta de sonido o DAC externo sencillo.

La gran ventaja es que estos modelos prescinden de virtualizaciones agresivas, software cargado y perfiles excesivamente “gamer”, apostando por un audio más equilibrado, con mejor escena y posicionamiento real. Con una interfaz económica tipo Behringer UMC22 o M‑Audio M‑Track Duo y unos Shure SRH440A, por ejemplo, por unos 140 € montas un equipo de audio brutal que sirve tanto para videojuegos como para producción ligera o podcast.

El mito del 5.1/7.1 virtual en cascos gaming

Muchos auriculares para PC presumen de “5.1” o “7.1” en la caja, pero en realidad solo tienen dos drivers físicos (izquierdo y derecho). Lo que hacen es emular sonido envolvente por software, añadiendo retardos, reverberaciones y filtros para dar sensación de 360º.

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En algunas pelis o juegos cinemáticos puede quedar resultón, pero en shooters competitivos a veces empeora la precisión de los pasos y el posicionamiento, porque colorea la señal original. La parte buena es que casi siempre puedes activar o desactivar ese modo desde el software del fabricante, así que conviene probar y decidir en qué títulos te aporta algo y en cuáles no.

Auriculares gaming baratos para PC (menos de 100 €)

Si tienes un presupuesto ajustado pero quieres algo digno para jugar, comunicarte por Discord y usar el PC a diario, el rango de entrada ofrece varias joyas. Muchos montan drivers de 40-50 mm, micrófono decente y compatibilidad con PC y consolas, y algunos incluyen 7.1 virtual por software.

En esta franja destacan modelos como los EPOS Sennheiser PC 8 (diseño tipo teleoperador con USB y micrófono muy claro), los Logitech G432 y G435 (clásicos superventas con drivers de 50 y 40 mm respectivamente y versiones con cable e inalámbricas), o propuestas como los Astro A10, HyperX Cloud Stinger/Core y Razer BlackShark V2 X, todos ellos circumaurales y pensados para largas sesiones, y Corsair HS35 V2.

Los Logitech G432, por ejemplo, integran drivers de 50 mm, DTS Headphone:X 2.0 y un micrófono cardioide de 6 mm, además de venir con DAC USB para gestionar el sonido desde el software G HUB. Los G435 apuestan por un enfoque ultraligero e inalámbrico con tecnología LIGHTSPEED y Bluetooth, ideales si quieres algo sin cables para PC, consola y móvil.

EPOS con su H3 Hybrid y otros modelos mezcla lo mejor de los dos mundos: pueden usarse por cable o inalámbricamente, tienen diadema cómoda y almohadillas intercambiables, batería cercana a las 37 horas y detalles curiosos como el botón para activar 7.1 o cambiar perfiles de audio al vuelo.

Auriculares gaming de gama media y alta con cable

Cuando subimos por encima de los 100 € en cascos con cable aparecen productos que, sin irse del todo a lo profesional, ya juegan en otra liga: mejores materiales, sonido más equilibrado, drivers de mayor calidad y micrófonos muy cuidados.

Dentro del universo gaming puro destacan los Logitech G Pro X (y su variante inalámbrica Lightspeed), cascos certificados por jugadores de eSports que combinan drivers de 50 mm de neodimio, construcción robusta de acero y aluminio, dos juegos de almohadillas y una tarjeta de sonido USB con 7.1 virtual y ecualización avanzada, y modelos como MSI Immerse GH50 Wireless.

También sobresalen modelos como los EPOS H6Pro, disponibles en versión abierta y cerrada, con un sonido muy detallado, mínima fatiga auditiva y un micrófono desmontable con imán de excelente calidad. Son una opción perfecta si quieres algo con enfoque profesional pero manteniendo la estética y la funcionalidad gaming (mute al levantar el brazo, compatibilidad total con PC, consolas y Switch, etc.).

Por otro lado, muchos jugadores se pasan directamente a auriculares Hi‑Fi de gama media para jugar y escuchar música: Audio‑Technica ATH‑M50x, Beyerdynamic DT 990 Pro, Shure SRH440A y SRH840A, AKG K612 Pro o K702… Todos ellos circumaurales (abiertos o cerrados) con drivers de 40-45 mm, rangos de frecuencia ampliados, impedancias algo más altas y un sonido mucho más serio que la mayoría de cascos “gaming” de colores.

Auriculares Hi‑Fi de gama alta para PC

Si buscas un salto definitivo en calidad de audio y no te importa invertir más (sin entrar en locuras de más de 1000 €), hay varios modelos que se repiten en todas las guías de referencia. Son cascos pensados para audiófilos, mezcla y masterización, pero que funcionan de lujo para juegos, pelis y música en PC cuando los acompañas de un buen DAC.

Entre los míticos están los Sennheiser HD 650 y HD 600, abiertos, con escena amplia, detalle soberbio y muy baja distorsión; los Audio‑Technica ATH‑R70x, ligerísimos, con drivers de 45 mm y respuesta de hasta 40 kHz; o los AKG K702, con membranas Varimotion y una firma equilibrada que rinde genial en FPS, series y música variada.

Estos modelos suelen moverse en impedancias de 250-300 Ω o incluso más, por lo que un amplificador dedicado o interfaz de audio es prácticamente obligatorio si quieres que suenen como deben. A cambio, obtendrás un nivel de detalle, separación de canales y naturalidad que difícilmente ofrecen unos cascos gaming al uso.

Auriculares gaming inalámbricos y multiplataforma para PC

El usuario de PC actual muchas veces juega también en consola, se mueve por la casa, responde llamadas desde el móvil y quiere un solo casco para todo. De ahí que proliferen los auriculares inalámbricos híbridos con doble conexión (2,4 GHz + Bluetooth), funciones avanzadas y baterías enormes.

En la gama media destacan los SteelSeries Arctis Nova 7 Wireless, con drivers de 40 mm, sonido espacial 360º, compatibilidad con Tempest 3D Audio (PS5) y Microsoft Spatial Sound (PC), además de una batería que ronda las 38 horas. Usan dongle USB‑C y también Bluetooth, lo que les permite alternar entre PC, consola, Switch y móvil con mucha flexibilidad.

Subiendo un peldaño, los SteelSeries Arctis Nova Pro Wireless añaden cancelación activa de ruido, batería intercambiable con carga en caliente (prácticamente juegas sin parar) y una base GameDAC Gen 2 con chip ESS Sabre, doble entrada USB‑C y pantalla integrada para ecualizar sin abrir software.

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Corsair compite con modelos como los HS80 Max Wireless y HS80 RGB Wireless, que combinan drivers de 50 mm con compatibilidad Dolby Atmos, autonomía espectacular por Bluetooth (más de 100 horas en el Max) y software iCUE para controlar RGB, sonido 7.1 virtual y perfiles. Los Virtuoso Max Wireless se sitúan como buque insignia de la marca, con drivers capaces de llegar a 40 kHz, audio espacial, doble conexión simultánea (Bluetooth + dongle) y micro de alta gama.

En el ecosistema de Razer, los BlackShark V2 Pro (última generación) y Barracuda X Chroma mezclan TriForce drivers de 40-50 mm, conectividad HyperSpeed Wireless de muy baja latencia, buenos micrófonos cardioides o supercardioides y detalles como iluminación Chroma RGB o sonido THX Spatial Audio para una experiencia inmersiva.

Auriculares para PC orientados a confort, oficina y uso general

No todo es RGB y headshots: muchos usuarios de PC necesitan cascos cómodos, con buena cancelación de ruido, para trabajar, viajar o ver series. Aquí entran en juego marcas como Bose, Sony, Bowers & Wilkins, Apple, Creative o Marshall, con auriculares pensados para uso diario y teletrabajo.

Modelos como los Bose QuietComfort Headphones y QuietComfort Ultra, los Sony WH‑1000XM4/M5/M6, los AirPods Max o los Bowers & Wilkins Px7 S3 destacan por su cancelación activa de ruido de primer nivel, conectividad Bluetooth multipunto, micrófonos integrados y perfiles de sonido muy pulidos. Aunque no sean “gaming”, funcionan perfectamente en PC para videollamadas, cine y juegos casuales.

Otras opciones como los Audio‑Technica ATH‑M20xBT, Logitech Zone Vibe 100, Marshall Major IV o Creative Zen Hybrid SXFI ofrecen combinaciones interesantes de comodidad, buen sonido, modos de cancelación de ruido, códecs avanzados y, en muchos casos, posibilidad de usarlos también por cable con jack 3,5 mm.

Intrauriculares y earbuds para PC y gaming

Si no quieres unas orejeras grandes o buscas algo más discreto y portátil para combinar PC y móvil, los intraauriculares con Bluetooth y, a veces, dongle USB para baja latencia son una alternativa real a los cascos tradicionales.

En este terreno destacan los SteelSeries Arctis GameBuds, que llevan el ADN sonoro de la marca a formato earbud, con Bluetooth 5.3, 2,4 GHz mediante receptor USB, modos de audio espaciales, buena autonomía y app de control muy completa. Son, de hecho, una de las opciones más completas para jugar en PC usando in‑ears.

Junto a ellos hay una avalancha de modelos orientados a música y uso general pero que encajan perfectamente en PC: JBL Tour Pro 3 (con estuche con pantalla y retransmisión inalámbrica desde entrada jack), Huawei FreeBuds Pro 2 y 6i, Google Pixel Buds Pro 2, Nothing Ear (2), Sony WF‑C700N y WF‑1000XM5, Apple AirPods Pro 2 y AirPods 4, Bose QuietComfort Earbuds, Jabra Elite 5 o Edifier Stax Spirit S3, entre muchos otros.

Casi todos ellos incluyen cancelación de ruido activa, resistencia al agua o sudor, micrófonos para llamadas y varios códecs Bluetooth. Para gaming competitivo siguen sin ser ideales por latencia, salvo cuando incorporan un dongle específico de 2,4 GHz (como los Sony INZONE Buds), pero para jugar single‑player, viajar y usar el PC a diario son comodísimos.

Qué hace realmente buenos a unos auriculares gaming para PC

Después de revisar guías, análisis y fichas técnicas, se repiten una serie de factores que marcan la diferencia entre un casco cualquiera y uno que merece la pena. Más allá del diseño, lo que de verdad importa es compatibilidad, comodidad, sonido, micrófono y controles.

  • Compatibilidad: fíjate en si el modelo está optimizado para PC, PlayStation, Xbox, Switch o todas a la vez. Hay cascos con variantes específicas (Xbox/PS) y otros totalmente multiplataforma.
  • Comodidad: almohadillas de espuma viscoelástica, buena distribución del peso en la diadema, copas que giren un poco y peso razonable para aguantar horas.
  • Sonido y drivers: lo ideal es partir de drivers de 40 mm o más, buena sensibilidad (≈95 dB) y respuesta entre 20 Hz y 20 kHz. A partir de ahí, mejor si el sonido es equilibrado y no solo “bassy” a lo loco.
  • Micrófono: la clave es que sea entendible y con buen rechazo del ruido de fondo. Mejor si cuenta con cancelación de ruido por hardware o IA, brazo ajustable y opción de desmontarlo o silenciarlo al levantarlo.
  • Controles físicos: accesos directos para volumen, mute del micro, cambio de perfil o mezcla juego/chat facilitan mucho la vida, sobre todo en pleno ranked.
  • Extras: cancelación activa de ruido, software de ecualización avanzado, luces RGB, giro de copas 90º para apoyarlas en el cuello o doble conexión inalámbrica suman puntos si se van a aprovechar.

Si todo esto viene acompañado de una construcción sólida y un servicio de software mínimamente cuidado, tendrás unos auriculares para PC versátiles que no solo brillen en ficha técnica, sino en el día a día.

Al final, el mejor auricular para PC no es solo el que mejor especificaciones tiene, sino el que encaja con tu presupuesto, tu gusto sonoro y tu forma de usar el equipo: desde soluciones muy económicas con buen micrófono hasta conjuntos Hi‑Fi con DAC externo, hoy es posible montar desde un setup humilde pero efectivo para jugar y trabajar hasta un entorno audiófilo serio que convierta tu PC en el centro de tu sistema de audio.

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