- Alcanza velocidades de lectura secuencial de hasta 14.500 MB/s, situándose como uno de los SSD más rápidos del mundo.
- Utiliza tecnología NAND de 232 capas y el controlador Phison E26 para optimizar el rendimiento en tareas exigentes.
- Requiere obligatoriamente una solución térmica eficiente para evitar el estrangulamiento por calor a partir de los 81 °C.
- Está orientado a profesionales y entusiastas gracias a su soporte de DirectStorage y cifrado de datos avanzado.
Si estás buscando llevar tu equipo al límite, el Crucial T705 ha llegado para redefinir lo que entendemos por velocidad en el almacenamiento sólido. No es simplemente una actualización menor, sino que se posiciona como el nuevo referente del estándar PCIe Gen5, dejando claro que Micron no se anda con chiquitas a la hora de exprimir el ancho de banda disponible.
Este dispositivo no es para cualquiera, ya que está pensado para aquellos que no soportan esperar ni un segundo más de lo estrictamente necesario. Ya seas un creador de contenido lidiando con archivos 8K o un entusiasta del gaming que quiere aprovechar el DirectStorage y busca el mejor SSD para gaming, este SSD es, básicamente, la cima tecnológica actual en cuanto a transferencias de datos.
Anatomía y potencia bruta del T705

En el corazón de esta bestia encontramos el controlador Phison PS5026-E26, un componente que ya ha demostrado su valía en otras unidades de gama alta. Para alcanzar esas cifras que parecen de ciencia ficción, Micron ha integrado su tecnología NAND de 232 capas, logrando que el flujo de datos sea más fluido que nunca. Además, cuenta con una caché DRAM LPDDR4 que varía según la capacidad: 1 GB para el modelo de 1 TB, 2 GB para el de 2 TB y hasta 4 GB para el de 4 TB.
Hablemos de números, que es donde el T705 realmente presume. Dependiendo de la capacidad que elijas, las velocidades cambian ligeramente, siendo la versión de 2 TB la más rápida con lecturas secuenciales que alcanzan los 14.500 MB/s y escrituras de 12.700 MB/s. El modelo de 1 TB se queda en 13.600/10.200 MB/s, mientras que el de 4 TB ofrece 14.100/12.600 MB/s. Si comparamos esto con la generación anterior, vemos un salto del 18% en lecturas y un 20% en escrituras aleatorias, lo que se traduce en que todo abre instantáneamente.
Gestión térmica y diseño

Tener tanta potencia genera un problema evidente: el calor. Para evitar que la unidad baje su rendimiento por el famoso estrangulamiento térmico (thermal throttling), Micron ofrece versiones con un disipador de aluminio y cobre de primer nivel. Este sistema es pasivo, lo que significa que no hay ventiladores ruidosos molestando, aunque es fundamental que la caja del PC tenga un flujo de aire decente.
Para los que cuidan la estética de su \»setup\», existe una edición limitada con disipador blanco que queda niquelada en placas base claras. Un detalle vital es que, si compras la versión sin disipador, es obligatorio usar el de la placa base o comprar uno aparte; de lo contrario, la unidad empezará a regular la temperatura a partir de los 81 °C y se apagará por seguridad al llegar a los 90 °C.
Rendimiento en pruebas reales y sintéticas
Cuando pasamos al barro con herramientas como CrystalDiskMark, el T705 vuela, alcanzando lecturas de hasta 14 GB/s. En entornos de Windows 11 con Blackmagic Disk Speed Test, los resultados siguen siendo brutales con lecturas cercanas a los 10 GB/s. Pero lo más interesante ocurre en las pruebas de arranque de servidores (Boot-Bench-1), donde ha superado con creces los objetivos de OCP, posicionándose como la mejor opción Gen5 para entornos de trabajo intensos.
En el día a día, como en el benchmark de Final Fantasy XIV, los tiempos de carga caen a unos 6,3 segundos, situándolo en el top 10 de SSDs probados hasta la fecha. Aunque en transferencias de archivos pequeños la diferencia con un Gen4 es menos notoria, en el manejo de grandes volúmenes de datos (como edición de vídeo), el T705 se pone la medalla de oro sin discusión.
Funciones avanzadas y seguridad
No todo es velocidad; la integridad de tus archivos es sagrada. El T705 incorpora la tecnología RAIN (Matriz Redundante de NAND Independiente) y algoritmos de integridad multicapa para evitar la corrupción de datos. Además, utiliza el almacenamiento en caché SLC dinámico, reservando aproximadamente el 11% de la capacidad para mantener el rendimiento al máximo.
En cuanto a seguridad, no se han quedado cortos: incluye cifrado AES-256 y compatibilidad con TCG OPAL 2.01, ideal para quienes manejan información sensible. Todo esto viene respaldado por una garantía que suele extenderse hasta los 5 años o según el límite de TBW (Total de Bytes Escritos), que llega hasta los 2.400 TBW en el modelo de 4 TB.
Consideraciones de compra y precio
Seamos sinceros, este SSD tiene un precio que duele. Con costes que oscilan entre los 240 y los 730 dólares según el modelo, es una inversión considerable. Para el usuario medio que solo juega a unos cuantos títulos o navega por internet, un SSD PCIe 4.0 es más que suficiente y mucho más barato. Sin embargo, para el entusiasta del hardware que quiere lo mejor de lo mejor, el coste es el peaje por acceder a la vanguardia.
Es importante mencionar que no es la mejor opción para una PS5, ya que la consola no aprovecha la interfaz Gen5, ni tampoco para portátiles donde el consumo eléctrico y el calor podrían ser un problema; para estos casos es mejor buscar los mejores SSD para portátiles. Es un componente diseñado específicamente para estaciones de trabajo y PCs de gama alta con placas base compatibles.
Este dispositivo se corona como el rey absoluto de la velocidad en el mercado actual, fusionando la potencia del controlador Phison con la eficiencia de la NAND de Micron. Aunque su precio sea prohibitivo para muchos y exija una refrigeración estrictamente controlada, quien busque el máximo rendimiento de lectura posible hoy en día encontrará en el T705 la herramienta definitiva para eliminar cualquier cuello de botella en su sistema.