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Procesadores móviles más allá de los benchmarks: lo que realmente importa a los usuarios

Actualizado a: 5 de febrero de 2024

Los teléfonos móviles se han convertido en una extensión de nuestra vida diaria. Los utilizamos tanto para comunicarnos como para trabajar e incluso para entretenimiento. Por eso, cuando compramos uno nuevo, solemos tener muy en cuenta algunos aspectos que garanticen un buen rendimiento y una experiencia fluida. Uno de los componentes clave a tener en cuenta es el procesador del smartphone.

Mucha gente cercana que no está muy metida en el mundo de la tecnología me ha comentado más de una vez que se siente perdida a la hora de comparar especificaciones y datos de los procesadores móviles. Más aún cuando intento pasarle los datos de algunos benchmarks. Siendo totalmente sinceros, para un usuario común los benchmarks pueden resultar confusos y no siempre reflejan la verdadera eficiencia de un procesador en el uso diario.

Básicamente, los números en los benchmarks no son lo más importante al considerar el rendimiento de un teléfono móvil. Es esencial evaluar otros factores relacionados con el procesador, como la eficiencia energética y las temperaturas de funcionamiento. De hecho, el vicepresidente de marketing de Qualcomm, Tim McDonough, ya aseguraba hace años que comprar un móvil basándonos solo en su procesador «es como comprar un coche solo por los neumáticos».

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Snapdragon 810 y Snapdragon 8 Gen 1: ineficiencia energética y sobrecalentamiento

Para comprender mejor la importancia del procesador en la experiencia del usuario, podemos analizar el caso del Snapdragon 810, uno de los chips más eficientes en su momento. Este procesador fue utilizado en dispositivos populares como el HTC One M9, OnePlus 2 y Sony Xperia Z3+. A primera vista, los benchmarks sugerían un rendimiento bastante alto. Sin embargo, los usuarios pronto se encontraron con numerosos problemas.

Snapdragon 810 Antutu

Uno de los inconvenientes más notorios fue la rápida y desagradable acumulación de calor. El Snapdragon 810 sufría problemas de sobrecalentamiento, lo que limitaba su capacidad de procesamiento y afectaba negativamente la experiencia del usuario. La sensación de un dispositivo caliente en nuestras manos no solo resulta incómoda, sino que también puede ocasionar un deterioro prematuro de los componentes internos.

Otro problema que afectó al Snapdragon 810 fue su ineficiencia energética. A pesar de su potencial, este procesador era conocido por agotar rápidamente la batería de los teléfonos que equipaba, provocando que muchos usuarios tuvieran que cargar continuamente sus teléfonos. ¿Tiene sentido comprar un dispositivo móvil para tenerlo cada dos por tres enchufado a la red?

Un caso similar ocurrió con el Snapdragon 8 Gen 1, presente en algunos de los mejores teléfonos inteligentes hasta hace poco. A pesar de su reputación, estos dispositivos tuvieron muchos problemas bajo carga, lo que trajo consigo una disminución significativa del rendimiento en situaciones exigentes.

Snapdragon 8 Gen 1 antutu

Una vez más, esto resalta la importancia de tener en cuenta factores más allá de los números de los benchmarks al seleccionar un procesador para nuestro móvil.

Algo similar sucede con los procesadores Exynos de Samsung

Cuando se trata de procesadores móviles, Samsung ha destacado en los últimos años desarrollando su línea de chips Exynos para sus dispositivos. Sin embargo, a pesar de tener un rendimiento similar en los puntos de referencia, los procesadores Exynos han demostrado ser ligeramente inferiores en comparación con los chips de la competencia en el mismo segmento.

Esto provocó que con la llegada de su último buque insignia, el Samsung Galaxy S23 Ultra y compañía, la compañía dejara a un lado los Exynos para equiparlos con Snapdragon 8 Gen 2, uno de los mejores en rendimiento actualmente. Este acuerdo entre ambas compañías parece extenderse a los futuros S24 según adelantaba GSM Arena.

Un aspecto que rara vez se tiene en cuenta en estas comparaciones de procesadores es el rendimiento en fotografía. El ejemplo del Samsung Galaxy S22 Ultra muestra que algunos modelos basados en Snapdragon pueden superar a los dispositivos con procesadores Exynos en este aspecto específico.

Si nos centramos en los teléfonos móviles de gama media, donde los precios son más accesibles, es importante analizar el desempeño de los procesadores Exynos en estos dispositivos.

Algunas pruebas realizadas en el Samsung Galaxy A54 muestran que el Exynos 1380 termina siendo superior al Exynos 1280 del año pasado en el Galaxy A53. Sin embargo, parece que el fabricante aún no ha abordado los problemas más importantes como la baja eficiencia energética y las altas temperaturas, que se vieron agravadas por la carcasa de vidrio.

Algo similar ocurre con el Samsung Galaxy A34, el cual se esperaba que fuera inferior al A54. Aunque lo sea en algunos aspectos, el chip MediaTek Dimensity 1080 utilizado demuestra una mayor estabilidad bajo carga, temperaturas más bajas en todas las aplicaciones y una duración de batería notablemente mejor, a pesar de utilizar baterías de la misma capacidad.

Encontrar el equilibrio entre rendimiento, eficiencia energética y temperaturas adecuadas

No se puede negar que la obsesión por el rendimiento y los puntajes altos en los benchmarks a menudo tiene consecuencias negativas en el uso diario de un teléfono móvil. Es una lástima que, en las presentaciones de nuevos dispositivos, se olvide a menudo que un teléfono móvil no solo se utiliza para juegos o grabar videos en súper alta resolución, actividades que la mayoría de la gente ni siquiera realiza. En realidad, todos salimos perdiendo con este enfoque excesivo en el rendimiento. Aunque no siempre es así.

Es crucial que tanto los fabricantes como los consumidores intenten encontrar un equilibrio adecuado entre el rendimiento y la eficiencia energética. Sobre todo porque los usuarios comunes buscan dispositivos que funcionen bien en tareas diarias sin que se agote rápidamente la batería o se sobrecalienten.

Esto no quita en absoluto nada de importancia real al procesador al comprar un teléfono móvil. Por eso es importante que nos informemos bien a nivel general y no nos quedemos solo con los benchmarks, analizando también otros factores relacionados con el procesador que afectan directamente a su experiencia diaria. Así podremos encontrar dispositivos que se adapten a nuestras necesidades y ofrezcan una experiencia móvil óptima.

Javi Rosagro

Javi Rosagro

Experto en tecnología y periodista digital, me especializo en desentrañar los secretos del hardware y las últimas tendencias tecnológicas. Desde mi primer PC a los 11 años, mi vida ha girado en torno a la innovación y el ecosistema digital. En Guiahardware.es, comparto mi pasión y conocimientos, ayudando a otros a navegar por este mundo fascinante.

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