Pantalla de iPad: tipos, averías y opciones de reparación

Última actualización: 16 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • La mayoría de problemas de iPad se concentran en la pantalla, batería y puerto de carga, aunque también fallan audio, botones y cámaras.
  • Existen distintas calidades de pantallas y baterías (original, OEM y genérica) cuyo impacto en rendimiento, autonomía y seguridad es muy distinto.
  • Antes de cambiar hardware conviene descartar fallos de software con reinicios, actualizaciones, revisión de batería y restauraciones.
  • La reparación puede hacerse en Apple, servicios autorizados, talleres independientes o por cuenta propia, siempre valorando riesgos y garantías.

Pantalla de iPad rota y reparación

Si has llegado hasta aquí seguramente tu iPad ha sufrido algún susto: una caída tonta, la pantalla que ya no responde como antes, la batería que se agota volando o un puerto de carga que hace lo que quiere. Tranquilidad, porque la mayoría de estos problemas tienen solución, y en muchos casos es más sencillo (y barato) de lo que parece cuando entiendes bien qué está fallando y qué repuesto necesitas.

El objetivo de esta guía es contarte, con todo lujo de detalles, qué tipos de pantallas de iPad existen, qué diferencia hay entre los distintos recambios (originales, OEM, genéricos), qué averías son típicas en un iPad, cuándo es software y cuándo es hardware, y qué opciones reales tienes para reparar tu tablet Apple por tu cuenta o con un servicio técnico profesional.

Problemas más habituales en la pantalla del iPad y otros fallos de hardware

Problemas habituales de pantalla de iPad

La avería estrella de cualquier iPad es, sin discusión, la pantalla dañada. Un golpe en la esquina, una caída desde el sofá o un pequeño accidente en la mochila y el cristal puede agrietarse, el táctil dejar de responder o la imagen volverse completamente negra.

Cuando la pantalla sufre un impacto, pueden pasar varias cosas: que solo se rompa el cristal, que falle el digitalizador (la parte táctil), que el panel LCD/OLED deje de mostrar imagen o una mezcla de todo a la vez. Es habitual ver líneas extrañas, zonas que no responden al tacto, manchas de color o directamente un apagón total de la pantalla.

Un cristal roto no es solo un problema estético. Además de ser incómodo usar el iPad, se pueden desprender minúsculos trozos de vidrio que te corten las manos y, lo que es peor, esas grietas pueden dejar pasar polvo y humedad al interior, dañando batería, placa base u otros componentes con el tiempo.

En algunos modelos, como ciertos iPad de generaciones anteriores, el cristal (digitalizador) y el panel de imagen van separados; en otros, como muchos iPad Pro o modelos más modernos, la pantalla viene laminada en un solo bloque, así que normalmente se sustituye el conjunto completo.

Batería del iPad agotada o con fallos de autonomía

La segunda gran queja de los usuarios de iPad es la batería que ya no aguanta el ritmo. Todas las baterías de ion-litio se degradan con el uso y el paso del tiempo: pierden capacidad, se descargan más rápido y pueden hacer que el sistema funcione peor.

Algunos síntomas claros de que la batería de tu iPad pide relevo son las cargas cada vez más frecuentes, apagones cuando aún marca porcentaje de batería, reinicios inesperados o una pérdida evidente de autonomía aunque uses el iPad igual que siempre.

Apple diseña las baterías de iPad para mantener alrededor del 80 % de capacidad tras unos 1000 ciclos de carga, pero factores como el calor, cargarlo siempre al 100 % o dejarlo morir completamente muchas veces aceleran ese desgaste químico interno.

Puerto de carga Lightning o USB‑C con problemas

Otro punto débil con el paso de los años es el conector de carga. El polvo, las pelusas del bolsillo, golpes en la clavija o incluso la humedad pueden provocar que el iPad deje de cargar bien o que el ordenador no lo reconozca.

Cuando el puerto de carga falla, los síntomas más habituales son carga intermitente, necesidad de mover el cable hasta encontrar la posición “mágica”, mensajes sobre detección de líquido o directamente que el dispositivo no cargue ni se conecte a ningún equipo.

Altavoces, micrófonos y otros elementos de audio

El sonido también se resiente con el tiempo, sobre todo si usas mucho el iPad para ver vídeos o jugar. La suciedad acumulada en las rejillas de los altavoces, una caída fuerte o un fallo interno pueden hacer que el audio se escuche bajo, distorsionado o desaparezca por completo.

Con los micrófonos ocurre algo parecido: si en llamadas de FaceTime, grabaciones de voz o vídeos notan que apenas te escuchan o se oye muy lejos, puede haber polvo, líquido o un daño físico afectando a uno de los micrófonos internos.

Botones físicos que dejan de responder

El uso diario pasa factura a botones como el Home, el de encendido o los de volumen. Con el tiempo se pueden quedar hundidos, dejar de hacer clic o no registrar bien la pulsación.

En muchos casos el problema está en el flex interno que conecta esos botones a la placa o en suciedad acumulada, pero a nivel de usuario se manifiesta igual: pulsas y no ocurre absolutamente nada.

Otros fallos de hardware: cámaras, conectividad y placa base

Aunque con menor frecuencia, también aparecen problemas en la cámara, Wi‑Fi o Bluetooth. Fotos borrosas, manchas en la lente, flash que no salta, redes que no se conectan o una señal muy débil aun estando cerca del router son signos de que algo no anda bien.

En situaciones más graves, la avería puede estar en la propia placa base, lo que se traduce en iPads que no encienden, fallos intermitentes difíciles de diagnosticar o errores constantes al restaurar el sistema operativo.

Tipos de pantallas para iPad: tecnologías, calidades y compatibilidad

Tipos de pantallas para iPad

Cuando llega el momento de cambiar la pantalla del iPad, lo primero es tener claro qué tipo de panel lleva tu modelo y qué calidades de recambio existen en el mercado: originales Apple, OEM de alta calidad o compatibles más económicos, y si además necesitas usar tu iPad como pantalla externa, consulta cómo usar el iPad como pantalla para Nintendo Switch.

Pantallas originales Apple y tecnologías de visualización

Las pantallas originales son las mismas que monta Apple de fábrica o fabricadas por los mismos proveedores bajo sus especificaciones. Encajan a la perfección, mantienen el brillo máximo, la fidelidad de color, el refresco y el comportamiento táctil exacto del dispositivo original.

Dentro de las pantallas originales de iPad conviven varias tecnologías según el modelo y la gama:

  • Pantallas Liquid Retina (IPS LCD): presentes en la mayoría de iPad, iPad Air y iPad mini, así como en algunos iPad Pro más antiguos. Usan paneles LCD IPS con buenos ángulos de visión y colores muy precisos.
  • Pantallas Liquid Retina XDR (Mini‑LED): disponibles en determinados iPad Pro de 12,9 pulgadas de generaciones recientes. Siguen siendo LCD, pero con retroiluminación Mini‑LED para ofrecer un brillo muy elevado y un contraste mucho más profundo, ideal para contenido HDR.
  • Pantallas Ultra Retina XDR con Tandem OLED: la tecnología más avanzada en iPad Pro modernos con chip M4, basada en dos capas OLED superpuestas. Consiguen negros perfectos, brillo altísimo (hasta alrededor de 1600 nits en HDR), colores muy vivos y mejor durabilidad frente al desgaste típico del OLED.
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Elegir una pantalla original suele ser la opción más cara, pero a cambio no tienes problemas de compatibilidad con iPadOS, True Tone, sensores de luz, Apple Pencil ni avisos extraños de autenticidad.

Pantallas OLED/AMOLED de recambio (aftermarket)

En algunos iPad que originalmente montan LCD, se comercializan repuestos OLED o AMOLED de terceros. Son capaces de ofrecer negros puros y un contraste infinito al iluminar cada píxel por separado.

Estas pantallas suelen ser más delgadas y eficientes al mostrar tonos oscuros, pero su precio también es más alto que el de un panel LCD tradicional, y conviene montarlas en servicios que sepan ajustarlas correctamente para evitar problemas de calibración o consumo.

Pantallas INCELL y TFT: opciones económicas y de compromiso

En el mercado de recambios abundan las pantallas tipo INCELL, una tecnología LCD en la que la capa táctil va integrada dentro del propio panel en lugar de ir como una lámina separada.

Las INCELL son más finas y ligeras que las LCD clásicas, ofrecen una respuesta táctil bastante buena y una calidad de imagen aceptable, situándose como un término medio entre un recambio económico y uno de máxima gama.

Por debajo de las INCELL se encuentran los paneles TFT genéricos, que son los más básicos. La retroiluminación es constante, los negros se ven más grisáceos y los ángulos de visión o la viveza de colores están lejos del nivel de una pantalla original de iPad.

La diferencia visual entre una pantalla TFT barata y la original suele ser evidente: menos brillo, menos uniformidad y un tacto que, en ocasiones, no responde con la misma suavidad.

Impacto de usar pantallas no originales en tu iPad

Apple advierte de forma muy clara sobre los riesgos de utilizar pantallas que no son originales, sobre todo si la reparación la realiza alguien sin formación adecuada.

Entre los problemas más frecuentes al montar una pantalla de baja calidad se encuentran:

  • Fallos de Multi‑Touch: zonas que no responden, toques fantasma o pulsaciones que se registran en el lugar incorrecto.
  • Errores con Apple Pencil: pérdida de precisión o trazos que no siguen bien tus movimientos.
  • Color y brillo mal calibrados: pantallas demasiado amarillas o azules, brillo máximo reducido, falta de uniformidad o True Tone que deja de funcionar como debería.
  • Mayor consumo de batería si el panel está mal optimizado y obliga al sistema a trabajar más para ofrecer un brillo aceptable.

Además, una reparación mal hecha puede dejar tornillos o chapas internas mal colocadas, con el riesgo de que un metal presione la batería y provoque sobrecalentamientos o incluso daños físicos graves.

Baterías originales, OEM y genéricas para iPad

Batería y componentes internos de iPad

Al cambiar la batería de un iPad, te vas a encontrar con tres grandes familias de recambios: originales Apple, OEM de alta calidad y baterías compatibles genéricas.

Batería original Apple

La batería original es la que Apple utiliza en sus propias reparaciones, diseñada para integrarse con la gestión energética de iPadOS y con la electrónica interna del dispositivo.

Garantiza compatibilidad total con las funciones de salud de la batería, protección frente a picos de corriente y el rendimiento previsto por el fabricante. Normalmente solo se obtiene a través de Apple o proveedores de servicio autorizados.

Baterías OEM de alta calidad

El término OEM (Original Equipment Manufacturer) genera bastante confusión. En sentido estricto, se refiere a fabricantes que producen para Apple, pero venden parte de su producción sin marca o con otra denominación.

En el mundo de los recambios se suele usar OEM para hablar de baterías de gama alta no oficiales, muy cercanas en rendimiento y seguridad a las originales, pero a un precio más ajustado.

En algunos modelos modernos, al montar una batería que no es directamente de Apple, el sistema puede mostrar un mensaje avisando de que no puede verificar si la pieza es genuina, aunque eso no impide el uso normal ni suele afectar a la autonomía real.

Baterías compatibles genéricas y riesgos

Por último, están las baterías compatibles más baratas, fabricadas por terceros sin relación con Apple ni con sus proveedores principales.

Aunque algunas pueden salir “buenas”, la calidad es muy desigual: menor capacidad de la indicada, desgaste prematuro, calentamientos o falta de protecciones internas contra sobrecargas o cortocircuitos.

En un dispositivo caro como un iPad, arriesgarse con una batería de dudosa procedencia no suele compensar el ahorro, especialmente si usas la tablet a diario para trabajar o estudiar.

Por qué se degrada la batería de tu iPad

El envejecimiento de la batería se debe a varios factores combinados que afectan a la química interna de las celdas de ion-litio.

  • Ciclos de carga: cada descarga y carga completa cuenta como un ciclo. Pasado un cierto número (en torno a los 1000 en iPad modernos), la capacidad útil cae por debajo del 80 %.
  • Temperaturas extremas: el calor es el gran enemigo de la batería; dejar el iPad al sol, cargarlo tapado con fundas gruesas o usarlo cerca de fuentes de calor acelera su degradación. El frío intenso también puede afectar temporalmente al rendimiento.
  • Mantenerlo siempre al 100 % o dejarlo morir completamente: estar constantemente al máximo de carga o dejar que se apague por completo de forma habitual somete a la batería a un estrés adicional.
  • Edad química: aunque lo uses poco, el simple paso del tiempo deteriora los componentes internos.

Gracias a funciones como la carga optimizada o la limitación al 80 % en algunos modelos, iPadOS intenta alargar la vida útil de la batería, pero tarde o temprano llegará el momento de sustituirla si quieres recuperar la autonomía original.

Cómo diferenciar un problema de hardware de uno de software

No todo fallo aparente de un iPad implica cambiar pantalla, batería o placa. Muchas veces el problema está en iPadOS, en una app mal optimizada o en ajustes que se han descontrolado.

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Síntomas típicos de problemas de software

Hay una serie de comportamientos que, aunque parecen graves, suelen estar relacionados con el sistema y no tanto con componentes físicos:

  • Lentitud extrema o bloqueos frecuentes: a menudo causados por falta de espacio de almacenamiento, demasiadas apps abiertas o una versión de iPadOS con errores puntuales.
  • Reinicios sin motivo aparente: pueden deberse tanto a batería en mal estado como a conflictos con apps o fallos del sistema operativo.
  • Consumo elevado de batería tras una actualización: es habitual que, justo después de actualizar, el sistema realice tareas en segundo plano y la autonomía baje uno o dos días hasta estabilizarse.
  • Fallo de Wi‑Fi o Bluetooth: antes de pensar en la antena o el chip de red, conviene revisar el router, olvidar la red, reiniciar el iPad o restablecer ajustes de red.
  • Apps que se cierran solas: muchas veces es la aplicación concreta la que necesita una actualización, no el iPad quien tenga un problema físico.

Pasos básicos de diagnóstico a nivel usuario

Antes de concluir que tu iPad está “muerto” o que necesitas una reparación cara, merece la pena probar unas cuantas comprobaciones sencillas:

  • Reiniciar el iPad: tanto un apagado normal como un reinicio forzado (varía según el modelo) pueden resolver fallos temporales.
  • Actualizar iPadOS: instalar la última versión disponible corrige errores conocidos y mejora la compatibilidad con apps.
  • Revisar el almacenamiento disponible: si estás casi al límite, borra apps, fotos o archivos que no necesites desde Ajustes > General > Almacenamiento del iPad.
  • Consultar la salud de la batería (si el modelo lo permite) en Ajustes > Batería > Salud de la batería para ver la capacidad máxima y las posibles recomendaciones.
  • Restablecer ajustes o ajustes de red sin borrar tus datos personales, desde Ajustes > General > Transferir o restablecer el iPad.
  • Restaurar el sistema mediante un ordenador usando el modo recuperación o DFU si los problemas persisten y parecen de software.

Si después de todo esto sigues con pantalla rota, sin carga, botones muertos o errores constantes al restaurar, es muy probable que la causa esté ya en el hardware y toque plantearse una reparación con repuestos.

Opciones para reparar la pantalla de iPad: Apple, servicios autorizados e independientes

Cuando decides reparar la pantalla de tu iPad tienes básicamente tres caminos: acudir a Apple directamente, ir a un proveedor de servicio autorizado o recurrir a un servicio técnico independiente especializado en productos de la marca.

Apple Store y proveedores de servicio autorizados

La vía más segura y “oficial” es tramitar la reparación con Apple o con uno de sus proveedores de servicio autorizados. Utilizan piezas originales, siguen los procedimientos y herramientas recomendados por el fabricante y ofrecen garantía sobre la intervención.

Dependiendo de tu ubicación, puedes llevar el iPad en persona a una Apple Store, a un SAT autorizado o enviarlo por mensajería a un centro de reparaciones de la propia Apple.

Una ventaja añadida es que en modelos de iPad Pro recientes, el sistema muestra en Ajustes > General > Información si la pantalla montada es original y si la reparación se ha completado siguiendo los procesos de Apple, apareciendo un historial de servicio y piezas.

Servicios de reparación independientes con acceso a piezas originales

También existen talleres independientes que han firmado acuerdos para disponer de piezas originales y ciertos recursos de diagnóstico, aunque no sean distribuidores oficiales de Apple.

Estos centros suelen ofrecer precios más competitivos que un Apple Store, pero conviene fijarse bien en su reputación, en la calidad de los repuestos y en el tipo de garantía que ofrecen sobre la reparación.

Servicios técnicos especializados en iPad y recogida a domicilio

En España hay empresas enfocadas casi en exclusiva a la reparación de dispositivos Apple, que a diario cambian pantallas de iPad, sustituyen digitalizadores, baterías y conectores de carga para todo tipo de modelos, incluyendo iPad de 7ª generación, Air, mini, Pro o incluso series ya descatalogadas.

Muchos de estos servicios ofrecen recogida y entrega a domicilio: tú solo tienes que empaquetar el iPad, la empresa gestiona el envío, realiza la reparación y te devuelve la tablet como nueva en unos días.

Los plazos habituales para un cambio de pantalla de iPad suelen moverse entre 3 y 5 días laborables, dependiendo del volumen de trabajo y de la disponibilidad de piezas.

Un punto fuerte de estos talleres especializados es la transparencia: es habitual que en su web puedas consultar el precio cerrado por modelo y tipo de reparación, con mano de obra, componentes e impuestos incluidos para evitar sustos finales.

Centros físicos, sin cita previa y cobertura geográfica

Además de la reparación a distancia, muchos servicios cuentan con tiendas físicas donde puedes acudir sin cita previa para dejar tu iPad.

En ciudades grandes como Madrid o Palma de Mallorca ya existen varios centros dedicados a la reparación de pantallas de iPad, y se están abriendo nuevos en ubicaciones como Bilbao o Málaga para cubrir más zonas.

En paralelo, las empresas que operan a nivel nacional ofrecen recogida en casi cualquier punto de la Península, Baleares e incluso Canarias, para que puedas acceder a un buen servicio técnico vivas donde vivas.

Reparar la pantalla de iPad por tu cuenta: herramientas, pasos y riesgos

Si te gusta el mundo del bricolaje tecnológico, quizá te plantees cambiar la pantalla o la batería de tu iPad en casa. Es posible, pero no es una reparación sencilla y es imprescindible ir con cabeza.

Herramientas mínimas para abrir un iPad con seguridad

Olvídate de destornilladores de juguete y cuchillos de cocina. Para abrir un iPad con garantías necesitas un kit de herramientas específico y algo de paciencia.

  • Fuente de calor controlada: pistola de calor en modo suave o almohadilla térmica tipo iOpener para ablandar el adhesivo de la pantalla.
  • Ventosa y púas de plástico: para levantar ligeramente el cristal y cortar el pegamento alrededor del marco sin deformarlo ni rayarlo.
  • Espátulas y palancas de plástico (spudgers, pry tools): sirven para desconectar conectores y hacer palanca en componentes sin riesgo de cortocircuitos.
  • Destornilladores de precisión: Phillips muy pequeños (#000, #00) y, según el modelo, puntas especiales como pentalobe o tri‑point.
  • Pinzas finas antiestáticas: para manipular tornillos diminutos, chapas y cables flex.
  • Equipo antiestático: pulsera y/o alfombrilla conectada a tierra para evitar descargas que dañen los chips.
  • Alcohol isopropílico de alta pureza: para retirar restos de adhesivo sin dejar residuos.
  • Gafas de seguridad y guantes si la pantalla está hecha añicos, para no cortarte con el cristal.
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Muchos kits de pantalla o batería incluyen herramientas básicas, pero conviene comprobarlo en la descripción del producto porque no siempre son suficientes o de buena calidad.

Esquema general del cambio de pantalla o batería

Cada modelo de iPad tiene su propia “coreografía” de tornillos y cables flex, así que siempre debes seguir una guía específica, pero a grandes rasgos el proceso se parece bastante entre generaciones.

  1. Preparar el entorno y hacer copia de seguridad: trabaja en una superficie limpia y bien iluminada, descarga la batería por debajo del 25 % por seguridad y realiza una copia de tus datos en iCloud o en un ordenador.
  2. Abrir el iPad ablandando el adhesivo: aplica calor alrededor del marco, coloca la ventosa para levantar un poco el cristal e introduce una púa de plástico para ir cortando el pegamento poco a poco, sin levantar demasiado la pantalla para no arrancar cables.
  3. Desconectar primero la batería: localiza su conector en la placa, retira la chapita metálica, desatornilla si es necesario y utiliza un spudger de plástico para desconectarla antes de tocar cualquier otro flex.
  4. Retirar pantalla o batería antigua: en el caso de la pantalla, se desconectan los cables del panel, el táctil y el botón Home (si lo lleva) y se retira el conjunto. En la batería, se despega con cuidado usando tiras adhesivas, algo de calor o alcohol isopropílico para soltar el pegamento.
  5. Colocar el recambio y probarlo en “seco”: conecta solo la nueva pantalla o batería, vuelve a conectar la batería y enciende el iPad antes de sellar todo para comprobar imagen, táctil, sonido, botones, etc.
  6. Limpiar, pegar y cerrar: una vez verificado que todo funciona, se limpian los restos de adhesivo del marco, se colocan tiras nuevas específicas para el modelo y se pega la pantalla ejerciendo presión uniforme por todo el borde.

Durante todo el proceso la organización de tornillos y chapas es vital; mezclar tornillos o colocar uno demasiado largo en el sitio equivocado puede perforar la placa u otros componentes internos.

Precauciones críticas al manipular un iPad

Más allá de la dificultad técnica, hay aspectos de seguridad que no se pueden pasar por alto a la hora de abrir un iPad.

  • Las baterías de litio son muy delicadas: nunca las dobles, perfores ni aplastes. Si notas olor fuerte, hinchazón o humo, aléjate y no intentes seguir.
  • La electricidad estática puede estropear la placa al instante: usa pulsera ESD y evita trabajar sobre superficies textiles o muy secas.
  • Los cables flex son frágiles como el papel: no los tires ni los pliegues en ángulos extremos, y levanta siempre los conectores usando herramientas de plástico.
  • No abuses del calor: aplica solo el justo para ablandar el adhesivo. Demasiada temperatura puede dañar la pantalla nueva, la batería o incluso deformar la carcasa.
  • Protege tus manos y ojos si el cristal está hecho trizas: los fragmentos pequeños son muy cortantes y pueden acabar en cualquier sitio.

Problemas frecuentes con la pantalla del iPad y cómo los abordan los servicios profesionales

En los servicios técnicos especializados en iPad se repiten una y otra vez ciertos escenarios relacionados con la pantalla, que dan una buena idea de lo que te puedes encontrar.

Pantalla rota, pero cristal aparentemente entero

En algunos modelos, especialmente en generaciones como el iPad 7ª generación, puede darse el caso de que el cristal parezca intacto, pero no se vea nada en la pantalla o la imagen presente fallos severos.

En estas situaciones el técnico suele optar por cambiar el digitalizador o el conjunto completo de pantalla, según cómo vaya ensamblado el panel con el cristal en ese modelo en concreto.

Cristal agrietado o con muchos arañazos

El caso más típico es la pantalla destrozada tras un golpe. Los microcristales que se desprenden son molestos y peligrosos, y además pueden dañar la funda o rayar otras superficies con las que entren en contacto.

La sustitución del cristal o del módulo completo devuelve no solo la estética, sino también la comodidad de uso, evitando cortes y garantizando una interacción táctil precisa.

Pantalla que no responde, líneas o “apagones” parciales

Cuando el iPad deja zonas sin respuesta táctil, aparecen líneas verticales/horizontales o partes de la imagen se van a negro, el problema puede estar en el digitalizador, en el panel LCD/OLED o en algún cable flex dañado.

Los servicios profesionales revisan visualmente y con pruebas rápidas estos componentes y, si detectan daños físicos, sustituyen la pantalla, el flex o incluso la placa, según la gravedad y el coste de la reparación.

Daños por líquidos en la pantalla

La entrada de agua u otros líquidos es otro motivo habitual de avería. Puede provocar desde manchas permanentes dentro del panel hasta cortocircuitos en la zona de la placa responsable de la imagen.

En estos casos se limpia la corrosión, se sustituyen los componentes afectados y, si la pantalla presenta manchones o halos, se cambia el módulo por uno nuevo.

Personalizar y gestionar la pantalla de bloqueo del iPad

Más allá de la reparación, iPadOS ofrece varias opciones para adaptar la pantalla a tus gustos, sobre todo en lo que se refiere a la pantalla de bloqueo.

Desde los ajustes puedes elegir fondos de pantalla, fotos favoritas, estilo de la hora, widgets con información rápida e incluso crear varias pantallas de bloqueo diferentes y cambiar entre ellas.

Una función especialmente práctica es vincular modos de concentración a cada pantalla de bloqueo: por ejemplo, puedes tener una pantalla específica para cuando estás trabajando, otra para ocio o para estudio, con notificaciones y foco visual diferentes.

También es posible eliminar pantallas de bloqueo que ya no uses, manteniendo solo las que realmente te resulten útiles en el día a día.

Al final, cuidar y reparar la pantalla de tu iPad, elegir bien el tipo de recambio, saber cuándo el problema es de hardware o de software y decidir si hacerlo tú mismo o acudir a profesionales marca la diferencia entre convivir con un dispositivo a medio gas o disfrutar de nuevo de esa sensación de estrenar tablet, con una imagen nítida, tacto preciso, buena autonomía y la tranquilidad de que cada componente está donde debe estar.

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