- Combina cabezales PrecisionCore S800 con robótica de 6 ejes para imprimir en superficies irregulares.
- Soporta hasta 5 colores, incluyendo blanco y barniz para crear efectos de textura y capas base.
- Reduce el impacto ambiental y el trabajo manual al digitalizar procesos analógicos tradicionales.
- Es aplicable a sectores diversos como el automotriz, deportivo, cosmético y electrónico.
La industria de la personalización ha dado un salto cualitativo impresionante con la llegada de una tecnología que rompe los esquemas de lo convencional. Ya no hablamos de imprimir sobre superficies planas o ligeramente curvas, sino de una solución de impresión directa sobre formas que permite llevar el diseño a cualquier objeto, por muy complejo que sea su relieve.
Esta innovación, impulsada por el ecosistema de Epson, llega para solucionar el quebradero de cabeza que suponía decorar piezas tridimensionales. Al mezclar la precisión de la inyección de tinta con la versatilidad de la robótica industrial, se abre un abanico de posibilidades creativas que hasta hace nada parecían sacadas de una película de ciencia ficción.
La tecnología detrás de la magia: Contourjet

El corazón de este sistema es la combinación del cabezal de impresión S800 PrecisionCore, que destaca por ser extremadamente compacto, y un robot industrial de seis ejes. Esta pareja tecnológica es la que permite que el cabezal se mueva con una agilidad pasmosa, adaptándose a curvas, ranuras y superficies irregulares sin perder la calidad.
Para que el resultado sea impecable, el sistema no solo confía en el brazo robótico, sino que incorpora mecanismos de elevación independientes. Esto significa que se puede ajustar la altura del cabezal en tiempo real, asegurando que la tinta caiga exactamente donde debe, independientemente del ángulo de la pieza.
Capacidades técnicas y versatilidad de color

Si nos ponemos técnicos, estamos hablando de una resolución de 600 ppp x 600 ppp, lo que garantiza que los detalles sean nítidos y profesionales. Pero lo que realmente marca la diferencia es su capacidad de gestión de tintas, ya que puede manejar hasta cinco colores distintos (como la gama CMYK más el blanco).
Un punto clave es la integración de tinta blanca y barniz transparente. Esto no es solo un detalle estético; permite crear capas base sobre materiales oscuros o añadir efectos de textura y relieve que hacen que el producto final tenga un tacto y un aspecto premium, ideal para quienes buscan un acabado sofisticado.
Impacto en la producción y el medio ambiente

Pasar de procesos analógicos a este sistema digital supone un alivio para cualquier planta de producción. Se elimina gran parte del trabajo manual y se optimiza el espacio de fabricación, ya que no hace falta almacenar placas ni materiales auxiliares complejos.
Además, el enfoque es muy sostenible. Al aplicar tinta únicamente en las zonas necesarias y en la cantidad justa, se reducen drásticamente los residuos y el consumo de material. Es una forma de producir que no solo es más rápida, sino que cuida mucho más el entorno, reduciendo la huella ecológica de la marca.
Aplicaciones reales y sectores beneficiados

Este sistema no está pensado para un solo nicho, sino que es una herramienta todoterreno. En el sector del automoción, es ideal para personalizar piezas tanto del interior como del exterior del vehículo. En el mundo del deporte, permite decorar cascos o equipamiento con una precisión milimétrica.
- Electrónica y hogar: Desde electrodomésticos hasta gadgets personalizados.
- Industria cosmética y bebidas: Envases con formas orgánicas y embalajes de lujo.
- Aplicaciones funcionales: Impresión de sensores mediante el uso de tintas conductivas.
El modelo de negocio es flexible, adaptándose desde el artesano o la tienda online que mueve volúmenes bajos, pasando por imprentas profesionales con demandas medias, hasta llegar a líneas semiindustriales que gestionan grandes tiradas de producción.
Estrategia de despliegue y futuro
El desarrollo de esta tecnología ha sido fruto de años de trabajo en el Inkjet Innovation Lab Fujimi. Para asegurar que el sistema funcione en el mundo real, se han creado entornos de pruebas y validación sobre sustratos reales, permitiendo que los clientes comprueben la viabilidad de sus proyectos antes del despliegue masivo.
La visión es clara: ofrecer una solución integral que no se limite al hardware. Epson busca alianzas estratégicas para proporcionar un ecosistema completo que incluya desde la selección de tintas específicas hasta el procesamiento de imágenes avanzado y un soporte postventa robusto.
Esta tecnología redefine la fabricación digital al permitir que cualquier objeto tridimensional se convierta en un lienzo, optimizando la rentabilidad mediante la automatización y reduciendo el desperdicio de materiales gracias a la precisión del sistema robótico y los cabezales PrecisionCore.