Cómo mejorar el rendimiento de mi portátil

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Si tienes un equipo portátil y no va demasiado fluido, es probable que te estés preguntando acerca de las posibilidades que tienes para hacer que su rendimiento mejore. La verdad es que tienes a tu alcance varias alternativas para que eso ocurra, algunas de ellas sin invertir nada de dinero en ampliar la memoria, etc. Y eso pasa por realizar algunas optimizaciones del sistema que tal vez no conocías.

Las causas por las que un portátil no va como debería pueden ser muchas y, en ocasiones, no tener relación con el hardware. De hecho, si cuando compraste el ordenador iba mucho mejor de lo que va ahora, los componentes no han cambiado. El motivo lo debes buscar en el software. Solo en el caso de que hayas cambiado de sistema operativo, o que estés usando un software que necesite más requisitos será cuestión de hardware.

Consejos para acelerar el rendimiento de tu portátil (software)

Para solventar los problemas de rendimiento de tu portátil, debes seguir unos sencillos pasos que te pueden ayudar a que vaya mucho mejor de lo que va ahora. Además, como muchos de los pasos no implican invertir dinero, no tienes nada que perder si los pruebas.

1 – Optimizar tu Windows 10

Uno de los motivos que existen por los que no puede ir bien es porque estés usando un sistema operativo poco optimizado. Debes pasar un tiempo optimizando el sistema para adaptarse a tus preferencias, especialmente si usas el equipo para gaming. Para saber todos los pasos necesarios, puedes leer la guía sobre optimización de GuiaHardware.

2 – Optimizar el registro de Windows

Windows tiene la “fea costumbre” de ir degradando su registro con el paso del tiempo, la instalación y desinstalación de software, cuando quitas programas de una forma incorrecta o los mueves de lugar en el disco duro, con las infecciones de malware, etc. Todo eso va dejando residuos y entradas del registro problemáticas que podrían mermar el rendimiento de tu sistema e incluso generar otros problemas mayores.

Por ese motivo, también deberías hacer una limpieza de tu registro usando programas dedicados a estas labores, como el fantástico CCleaner.

3º Desfragmenta tu disco duro

Windows y sus sistemas de archivos también van fragmentando poco a poco los archivos que se guardan. Eso hace que, con el paso del tiempo, los accesos (lectura y escritura) sea cada vez más lenta. Y eso también podría estar lastrando algo tu rendimiento. Para desfragmentar, puedes seguir estos pasos.

4º Revisa si estás infectado con algún tipo de malware

Es frecuente, incluso si tienes un antivirus instalado, que te puedas infectar con algún tipo de malware. Algunos causan problemas de rendimiento, al estar ejecutando procesos en segundo plano. Todos los recursos que usan no serán destinados para las tareas que realmente quieres. Por tanto, es interesante que compruebes estas cuestiones de seguridad. Algunos casos, como las botnets, o el código de minado de criptomonedas, son especialmente alarmantes, y generan graves problemas de rendimiento y sobrecalentamiento.

5º Ampliar el page file o memoria de intercambio

Ten en cuenta que esta memoria actúa como un reservorio de la memoria principal o RAM en tu disco duro. Es decir, todos aquellos procesos que no quepan en la memoria RAM, se volcarán a este otro espacio alojado en una memoria secundaria y permanecerán ahí hasta cuando vuelvan a pasar a la RAM para su inmediata ejecución (en función del planificador de procesos del kernel).

Para poder ampliar este espacio en Windows 10 y aliviar así la memoria RAM, puedes seguir estos sencillos pasos:

  1. Abre la app Configuración.
  2. Luego ve al apartado Sistema.
  3. Haz clic en Sobre.
  4. A la derecha, bajo la sección “Configuración relacionada”, pulsa en Información del sistema.
  5. Pulsa ahora Configuración Avanzada del sistema.
  6. Luego dirígete a la pestaña Avanzado.
  7. Allí debes ir al apartado Rendimiento y pulsar en el botón Configuración.
  8. Nuevamente pulsa en la pestaña Avanzado de la nueva ventana.
  9. En Memoria Virtual, debes hacer clic en Cambiar.
  10. Desmarca la opción de gestión Automática y selecciona el tamaño personalizado.
  11. Ahora deberás especificar el tamaño inicial y máximo de page file en megabytes.
  12. Lo ideal es poner entre 1.5 y 2 veces el tamaño de tu RAM actual. Por ejemplo, si tienes 2GB, entonces puedes poner 4GB (4096 megas). No obstante, para 4GB o más, no deberías seguir esa regla, sino dejarla en 4GB como máximo.
  13. Luego pulsa Aceptar, Aceptar y reinicia el sistema.

6º Deshabilitar la búsqueda indexada

Esta búsqueda permite localizar archivos de forma muy rápida usando el buscador de Explorer, pero puede tener un impacto en el rendimiento. Por tanto, puedes deshabilitar esta opción de la siguiente forma:

  1. Abre la app Configuración de Windows.
  2. Luego ve a Búsqueda.
  3. Elige Búsqueda de Windows.
  4. Ahora, en el apartado Más configuración de búsqueda indexada, haz clic en Configuración avanzada.
  5. Pulsa el botón Modificar.
  6. Pulsa en Mostrar todas las localizaciones.
  7. Ahora limpia todas las selecciones. No dejes ninguna marcada.
  8. Acepta los cambios y listo.

7º Desactiva los efectos visuales

Si no te preocupa demasiado el aspecto de tu interfaz gráfica, puedes eliminar los efectos visuales que consumen más recursos, como las transparencias o algunos efectos al abrir o cerrar ventanas, etc. Para ello, sigue los pasos siguientes:

  1. Ve a la app Configuración.
  2. Luego a Sistema.
  3. Después a Sobre.
  4. Accede a Información del sistema bajo el apartado de Configuración relacionada.
  5. Pulsa en Configuración avanzada del sistema.
  6. Clic en la pestaña Avanzado.
  7. En el apartado Rendimiento, debes pulsar el botón Configuración.
  8. Ahora pulsa en Efectos visuales, que es la pestaña que te aparecerá ahora.
  9. Luego selecciona Ajustar para mejor rendimiento, y desmarca todos los efectos y animaciones que aparecen.
  10. Acepta los cambios y listo.
  11. Ahora, debes hacer lo mismo con la transparencia, para ello en la app Configuración ve a Personalización.
  12. Pulsa en Colores.
  13. El interruptor de Efectos de transparencia debes pulsarlo para que se apague.
  14. Acepta y listo. Tu sistema tiene una apariencia más fea, pero irá más rápido…

8º Formatear

Como último recurso, también puedes formatear tu sistema y volver a gozar de una copia limpia de Windows 10, o del sistema operativo que uses. De esa forma se pueden resolver algunos problemas de software que no quedaban resueltos con ninguno de los procesos anteriores. Para ello, puedes seguir los pasos de nuestra guía.

Consejos para acelerar el rendimiento de tu portátil (hardware)

Si nada de lo anterior te ha funcionado, entonces necesitarás invertir dinero para acelerar la velocidad de tu equipo. Con las nuevas CPUs y GPUs soldadas, las posibilidades para mejorar el rendimiento de un portátil se reduce a dos posibilidades:

¡Cuidado con los drivers que usas! Aunque no puedas cambiar tu GPU, es probable que los controladores de tu tarjeta gráfica necesiten una actualización. Ese simple hecho podría mejorar el rendimiento, especialmente con ciertos títulos de videojuegos.

1º Ampliar memoria RAM

Como saber cuanta memoria RAM soporta mi PCSi todo lo anterior no es suficiente, es probable que necesites más memoria RAM. Para saber cuánta memoria necesitas, debes leer nuestra guía. En ella encontrarás las respuestas. Si tu caso no se ajusta a las necesidades de RAM, deberías plantearte ampliar este componente. Pero siempre recuerda seleccionar una memoria compatible en cuanto al tipo (DDR4,…), formato (SO-DIMM), y también la latencia (aunque éste último dato no genera incompatibilidades).

Lo ideal es que busques el manual de tu portátil (si lo has perdido, en la web del fabricante de tu portátil lo puedes descargar para tu modelo) y compruebes la compatibilidad RAM y si acepta ampliaciones. Ten en cuenta que algunos portátiles no cuentan con slots para ampliarla, o están soldadas y no dejan margen de ampliación…

2º Cambia el disco duro

actualizar tu disco duroPor último, otro de los componentes con margen de mejora en un equipo portátil es el disco duro. Si tienes un HDD, entonces deberías plantearte cambiarlo por un SSD SATA3 o un SSHD. Si tienes un SSD de tipo M.2 NVMe PCIe, es probable que el problema no sea éste. No obstante, revisa también el manual de tu portátil, si por algo monta un HDD, pero admite usar SSD M.2 NVMe PCIe, entonces hacer este cambio podría significar un enorme cambio de rendimiento en el arranque del sistema y en la carga de software…

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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