- Activa y configura los modos Ahorrar datos y bajo consumo para reducir el uso de red y prolongar la autonomía del iPad.
- Ajusta brillo, notificaciones, localización y actualizaciones en segundo plano para limitar procesos que consumen batería y datos.
- Controla streaming, copias en iCloud y descargas automáticas para evitar que el iPad gaste megas y energía sin que te des cuenta.
- Cuida la batería y elige bien cuándo y cómo compras tu iPad (modelos, ofertas y reacondicionados) para ahorrar también en dinero.
Si usas tu iPad a diario, seguro que te has dado cuenta de que no solo se gasta la batería, también se dispara el consumo de datos y el dinero que inviertes en el dispositivo. Entre apps en segundo plano, streaming, videollamadas y suscripciones varias, el coste real de tener un iPad puede subir más de lo que parece a primera vista.
La buena noticia es que hay un montón de trucos para ahorrar en iPad tanto en batería, como en datos móviles y en el precio de compra y mantenimiento. En esta guía completa vas a encontrar todo lo que necesitas: desde cómo activar los modos de ahorro de datos y batería, hasta cómo configurar iCloud, notificaciones, actualizaciones y qué tener en cuenta si quieres comprar un iPad gastando lo mínimo posible.
Modo Ahorrar datos en iPad: reduce el consumo de Internet
Una de las formas más directas de recortar consumo y evitar sustos en la factura de tu operador es activar el modo Ahorrar datos, tanto en redes móviles como en Wi‑Fi. Este modo limita lo que las apps pueden hacer en segundo plano y ajusta la calidad de lo que se descarga o se reproduce.
En redes móviles, el iPad permite que actives esta función para datos celulares de forma general o para líneas concretas si usas varias SIM o eSIM. Según tu operador, el nombre del ajuste puede variar ligeramente, pero el objetivo es siempre el mismo: que la conexión móvil se use solo para lo imprescindible.
Para configurarlo sobre datos móviles, entra en Ajustes > Datos móviles (o Datos celulares), entra en Opciones de datos y activa la opción de modo Ahorrar datos. Si tienes más de un número configurado, verás cada línea por separado y podrás encender el ahorro en la que quieras.
También puedes reducir el consumo cuando estás en Wi‑Fi, algo muy útil si tienes un router con límite de datos, compartes conexión desde el móvil o usas redes muy lentas. Solo tienes que ir a Ajustes > Wi‑Fi, tocar el botón de información (la i en un círculo) de la red a la que estás conectado y activar la opción Ahorrar datos.
Gracias a iCloud, las preferencias del modo Ahorrar datos para cada red Wi‑Fi se sincronizan en todos tus dispositivos Apple, de manera que si marcas una red como “de ahorro” en el iPad, tu iPhone o tu Mac también respetarán esa configuración cuando se conecten a la misma red.
Cuando el modo Ahorrar datos está activo, muchas aplicaciones se adaptan automáticamente: reducen la calidad del contenido en streaming, frenan la actividad en segundo plano y aplazan sincronizaciones pesadas. Esto se nota especialmente si consumes mucho contenido multimedia o usas servicios que sincronizan archivos grandes.
En el sistema, las apps de Apple también se ajustan. Por ejemplo, en la App Store se bloquean las descargas automáticas y la reproducción de vídeos previos; en Música se desactiva la transmisión en alta calidad y se frenan las descargas automáticas; en Podcasts se limita la frecuencia con la que se comprueba si hay episodios nuevos y solo los baja cuando hay Wi‑Fi.
Otros servicios internos también se recortan: News deja de precargar artículos, iCloud pausa copias de seguridad y la actualización de Fotos de iCloud, y FaceTime reduce la tasa de bits de vídeo para gastar menos ancho de banda. Todo esto se traduce en menos datos consumidos y, de paso, algo menos de uso de batería.
Cómo exprimir la batería de tu iPad al máximo

Los iPad pueden ofrecer fácilmente unas 10 horas de uso moderado, pero con juegos, vídeo en streaming y apps pesadas ese tiempo cae en picado. Con una serie de ajustes inteligentes puedes estirar bastante la autonomía diaria y alargar la vida útil de la batería a largo plazo.
El primer paso es usar el modo de bajo consumo, pensado para reducir actividad en segundo plano cuando la batería empieza a bajar, y aplicar ajustes avanzados de batería.
Además del modo de bajo consumo, es clave controlar qué aplicaciones se comen la batería. Desde el menú de Batería puedes ver qué apps consumen más energía y revisar sus permisos: desactiva la actividad en segundo plano en aquellas que no necesitan estar siempre conectadas o reduciendo al mínimo sus actualizaciones.
La localización es otro punto crítico. Muchas apps piden acceso a tu ubicación sin que realmente sea necesario, y eso implica que el GPS y otros sensores estén más tiempo activos. Entra en Ajustes > Privacidad > Localización y, app por app, configura el acceso en opciones como “Nunca” o “Al usar la app” para reducir procesos en segundo plano y de paso proteger tu privacidad.
La pantalla es el componente que más energía consume en cualquier tablet, así que controlar el brillo marca la diferencia. El brillo automático, disponible en los ajustes de Pantalla, adapta la intensidad de la pantalla según la luz ambiental. De esta forma, en interiores o en entornos oscuros el iPad baja el brillo de forma automática y reduce el gasto.
Otro ajuste muy efectivo es el modo oscuro. Cambiar la interfaz a tonos oscuros no solo resulta más cómodo a la vista de noche, también puede ayudar a minimizar el consumo en determinadas pantallas y, sobre todo, baja el impacto visual en entornos con poca luz. Puedes activarlo en Ajustes > Pantalla y brillo, añadir un botón directo en el Centro de control o programar horarios para que se active solo al anochecer.
En el apartado de Accesibilidad tienes más herramientas útiles para el ahorro. Si activas Reducir movimiento en Ajustes > Accesibilidad, el sistema recorta animaciones, efectos y transiciones. Son detalles estéticos que, aunque dan fluidez, también implican algo más de carga de trabajo para el procesador y la gráfica, por lo que desactivarlos ayuda a sumar minutos de batería.
Las notificaciones también influyen más de lo que parece. Cada alerta puede despertar la pantalla, activar vibración y encender la conexión de datos. Si limitas qué apps pueden notificarte y cómo lo hacen, consigues que el iPad pase más tiempo en reposo real. Gestiona todo en Ajustes > Notificaciones, desactivando las que no son importantes o marcando que lleguen “en silencio” al Centro de notificaciones.
Algo parecido ocurre con la función de “Levantar para activar”, que despierta la pantalla cuando coges el dispositivo. Es cómoda, pero implica que el iPad esté siempre atento a movimientos. Si la desactivas en Ajustes > Pantalla y brillo, evitas encendidos innecesarios cuando solo mueves la tablet o la guardas en una mochila.
Para rizar el rizo, en Accesibilidad > Pantalla y tamaño del texto puedes activar Reducir punto de brillo, lo que permite oscurecer todavía más la pantalla que con el control de brillo normal. Es ideal cuando usas el iPad en completa oscuridad y quieres minimizar tanto la fatiga visual como el gasto energético.
Por último, no subestimes el impacto de reiniciar el dispositivo de vez en cuando. Un apagado y encendido semanal ayuda a cerrar procesos que se han quedado colgados y a liberar recursos, lo que se traduce en un comportamiento más estable y, con frecuencia, en menos consumo de batería.
Ajustes de conectividad para gastar menos batería y datos
La conectividad es otro gran agujero de consumo. Tener Wi‑Fi, Bluetooth, datos móviles, AirDrop y otros servicios siempre activos supone que el iPad esté continuamente buscando redes y dispositivos, algo que impacta de lleno tanto en la batería como en la tarifa de datos si usas SIM.
Empezando por el Wi‑Fi, si sabes que no lo vas a usar durante un tiempo, entra en Ajustes > Wi‑Fi y apágalo desde el interruptor general. Además de evitar que el iPad esté escaneando redes cercanas, reducirás posibles conexiones a redes abiertas que puedan resultar inseguras.
Con el Bluetooth ocurre algo similar. En Ajustes > Bluetooth puedes desactivar la función cuando no uses auriculares, teclados u otros accesorios inalámbricos. Así evitas que el iPad esté buscando dispositivos cercanos constantemente, algo que, por muy optimizado que esté, implica un consumo extra a largo plazo.
Si tu iPad tiene datos móviles, desactivar la conexión cuando no la necesitas también ayuda a controlarlo todo. Desde Ajustes > Datos móviles puedes apagar completamente el uso de la red móvil, o bien restringir qué apps pueden usar esos datos para que solo las realmente importantes tengan acceso cuando no hay Wi‑Fi.
AirDrop es otra función cómoda pero que mantiene tanto Bluetooth como Wi‑Fi en modo especial para detectar otros dispositivos cercanos. Si no vas a compartir archivos, entra en Ajustes > General > AirDrop y selecciona la opción de desactivarlo para evitar que el iPad esté continuamente anunciándose a otros equipos Apple.
En situaciones de mala cobertura, activar el modo avión es una de las mejores decisiones para ahorrar batería. Cuando la señal es muy débil, el iPad sube la potencia de la antena para mantenerse conectado, lo que hace que la batería se derrita en poco tiempo. Con el modo avión detienes por completo esa búsqueda agresiva de señal.
Si sueles viajar y tirar de roaming, conviene ir un paso más allá y revisar qué apps pueden usar datos móviles. Desactiva el uso de datos móviles en servicios como actualizaciones de apps, copias de iCloud, reproducción automática de vídeos o sincronización de fotos, y prioriza siempre que esas tareas se hagan solo cuando estés bajo Wi‑Fi.
Configurar apps y servicios para gastar menos en datos e Internet
Además de los ajustes generales, cada app puede tener opciones que influyan en tu consumo de datos. Controlar estas preferencias te ayuda a ahorrar en iPad cuando estás fuera de casa o conectando mediante tethering desde el móvil.
Un primer punto clave son las actualizaciones automáticas de aplicaciones. Si dejas que el iPad descargue nuevas versiones de todas tus apps mediante datos móviles, la tarifa puede sufrir muchísimo. Desde Ajustes > App Store puedes desactivar las descargas automáticas y exigir que solo se actualice cuando haya Wi‑Fi.
Algo similar sucede con servicios de streaming como Apple Music. Si reproduces música solo en streaming con conexión móvil, cada lista de reproducción o álbum consume bastantes megas. En la configuración de Música, descarga tus listas favoritas para escucharlas sin conexión y limita el uso de datos móviles para reproducción o descargas.
En plataformas de vídeo como Netflix u otros servicios compatibles, conviene aprovechar las descargas offline de películas y series. Antes de salir de viaje o de casa, baja el contenido que quieras ver por Wi‑Fi. Así evitas que la reproducción en streaming se coma tu tarifa de datos en unas pocas horas.
La fototeca en iCloud también merece atención especial. Por defecto, cada foto que haces se sincroniza en la nube, lo que es muy cómodo pero consume tanto datos como batería. Entra en Ajustes > Fotos > Datos móviles y desactiva la subida con datos móviles si quieres que las fotos esperen a un Wi‑Fi para sincronizarse.
Otra fuente de consumo silenciosa es la reproducción automática de vídeos en apps como la App Store o ciertos sitios web en Safari. Desactiva esta opción en los ajustes de cada app o en la configuración de accesibilidad de movimiento, de manera que los vídeos no empiecen a reproducirse solos y no gasten datos sin que te des cuenta.
En Mail, la función de “Buscar nuevos datos” o “Push” provoca que el iPad esté preguntando constantemente al servidor si tienes correos nuevos. Si no necesitas esa inmediatez, ve a Ajustes > Mail > Cuentas > Obtener datos y establece la obtención de correos en modo manual o en intervalos más largos, reduciendo así las conexiones continuas.
La actualización en segundo plano es otra característica que suma consumo. En Ajustes > General > Actualización en segundo plano puedes desactivar por completo esta función o limitarla a Wi‑Fi. Esto evita que las apps estén actualizando contenido cuando no las estás usando, algo que reduce tanto el uso de datos como el drenaje de batería.
Otras funciones que influyen en la autonomía y el rendimiento
Más allá de la conectividad y el uso de datos, hay un buen puñado de pequeños detalles que afectan a cuánto aguanta tu iPad sin pasar por el cargador y a cómo se comporta el sistema en el día a día.
El ajuste de bloqueo automático es vital. Si estableces un tiempo muy largo para que la pantalla se apague sola, tendrás más minutos de brillo activo sin necesidad. En Ajustes > Pantalla y brillo > Bloqueo automático elige un intervalo corto (por ejemplo, 2 minutos) para que la tablet no se quede encendida de más cuando te despistas.
Los widgets del escritorio y de la vista de Hoy son muy cómodos para ver información rápida, pero muchos de ellos tienen que actualizarse de forma casi constante. Si quieres apurar batería, elimina aquellos que no necesitas manteniendo pulsado sobre ellos y seleccionando “Eliminar widget” o, en el caso de pilas, “Eliminar pila”.
El Ecualizador de la app Música también tiene su pequeño impacto. Al aplicar efectos de audio, el procesador trabaja un poco más. Si no te hace falta, ve a Ajustes > Música > Ecualizador y selecciona desactivarlo para que la reproducción musical sea algo menos exigente para la batería.
Otra función a vigilar es Handoff, que permite continuar lo que estabas haciendo en otro dispositivo Apple (por ejemplo, pasar una web abierta del iPad al Mac). Es muy práctico, pero implica que los dispositivos estén atentos unos a otros. Entra en Ajustes > General > AirPlay y Handoff y desactívalo si no lo usas con frecuencia para reducir el tráfico entre equipos.
Las descargas automáticas y actualizaciones de apps en segundo plano son otro clásico. Incluso sin darte cuenta, el iPad puede estar descargando nuevas versiones de apps, recursos internos y demás. Desde Ajustes > App Store puedes deshabilitar las actualizaciones automáticas o limitar que se realicen solo mediante Wi‑Fi, lo que ayuda a conservar tanto batería como datos.
En el apartado de privacidad, Apple permite compartir datos de diagnóstico y uso para mejorar sus servicios. Aunque el impacto no es enorme, detener ese envío constante puede ayudar un poco. Entra en Ajustes > Privacidad > Análisis y mejoras y desactiva la opción de compartir análisis si prefieres priorizar batería y privacidad.
Cuidar la salud física de la batería y del dispositivo
Además de los ajustes de software, la forma en la que tratas físicamente el iPad tiene un impacto directo en cuánto dura la batería a lo largo de los años y en si tendrás que adelantar la compra de un nuevo dispositivo o no.
Las temperaturas extremas son de lo peor para una batería de iones de litio. Apple recomienda mantener el dispositivo en un rango aproximado que vaya de temperaturas muy bajas a temperaturas moderadamente altas, evitando especialmente el calor intenso. Dejar el iPad al sol dentro del coche o usarlo mientras se recalienta puede dañar de forma permanente la batería y otros componentes.
Durante la carga, es buena idea quitar la funda si notas que el dispositivo se calienta demasiado. Muchas fundas atrapan el calor, y la combinación de carga y mala ventilación no es precisamente amiga de la batería. Siempre que puedas, deja que el iPad cargue en una superficie lisa y sin nada que obstruya la disipación de temperatura.
También conviene cuidar los ciclos de carga. Aunque las baterías modernas están diseñadas para cargarse sin demasiadas complicaciones, es preferible mantener el nivel de batería entre el 20 % y el 80 % siempre que sea posible, en lugar de dejar que llegue a 0 o tenerlo constantemente al 100 % conectado al cargador.
Utilizar el iPad mientras se carga no es peligroso en condiciones normales, pero conviene evitarlo cuando ya ha alcanzado el 100 % y sigue enchufado. En esos casos, lo ideal es desconectarlo para que la batería no esté sometida a una tensión constante de carga prolongada.
Mantener el sistema actualizado también influye en el rendimiento energético. Cada nueva versión de iPadOS suele incluir mejoras de eficiencia, correcciones de errores y parches de seguridad que pueden hacer que el dispositivo consuma menos en determinadas tareas. Desde Ajustes > General > Actualización de software puedes comprobar si tienes la última versión instalada.
Si notas que con el paso del tiempo la batería dura mucho menos de lo esperado, puedes probar antes algunas medidas drásticas como reiniciar el dispositivo con frecuencia o incluso hacer un restablecimiento completo de ajustes de fábrica en Ajustes > General > Transferir o restablecer , tras hacer una copia de seguridad de tus datos. Esto elimina configuraciones y posibles errores acumulados que pueden estar afectando al rendimiento general.
Ahorrar dinero al comprar o renovar tu iPad
Más allá de la parte técnica, también puedes “ahorrar en iPad” gastando menos dinero cuando decides comprar uno nuevo o cambiar el que ya tienes. No siempre hace falta irse al modelo más caro ni comprarlo de lanzamiento para disfrutar de una buena experiencia.
Un primer truco es aprovechar los programas de intercambio o canje que ofrecen operadoras y algunas tiendas. Entregando tu iPad o tablet actual puedes obtener crédito para descontar del precio del modelo nuevo, y en muchas ocasiones hay promociones que dan bonificaciones extra por determinados dispositivos.
También existen servicios especializados en recomprar tablets para pagarte en efectivo, algo que te da libertad total para comprar después el iPad donde más te convenga, ya sea en la tienda oficial o en otro distribuidor con mejor oferta.
Si necesitas tanto un móvil como una tablet nueva, revisa los packs o combinaciones de dispositivos que ofertan las operadoras. En ocasiones puedes conseguir un iPad muy rebajado, o incluso incluido, al contratar ciertos planes de datos con un iPhone concreto. Las opciones suelen ser más limitadas, pero los descuentos pueden ser bastante agresivos.
Antes de lanzarte a por el modelo más potente, piensa realmente qué uso le vas a dar. Puede que te encanten los iPad Pro más grandes y ambiciosos, pero si tu idea es leer, navegar, ver series y hacer algún trabajo ligero, seguramente un modelo más sencillo, una generación anterior o con pantalla más pequeña será más que suficiente.
Además, valora si necesitas una versión con datos móviles 4G o 5G. Los modelos solo Wi‑Fi son claramente más baratos y, si casi siempre vas a usar el iPad en casa, en la oficina o puedes compartir Internet desde tu móvil cuando lo necesites, puede que la variante con módem integrado sea un gasto innecesario, más aún cuando implica pagar también una tarifa mensual de datos.
Otro truco clásico es aprovechar grandes periodos de rebajas como Black Friday, Prime Day o campañas de Navidad. En esas fechas es muy frecuente ver descuentos importantes en tablets, incluidas las de Apple, por lo que si puedes esperar unas semanas, tu bolsillo lo agradecerá con bastante probabilidad.
Por último, no descartes la opción de comprar un iPad reacondicionado. Si lo haces en un vendedor de confianza, recibirás un dispositivo revisado y restaurado profesionalmente, con garantía y con un precio sensiblemente inferior al de uno nuevo. En muchos casos están casi impecables, y cuando presentan algún desgaste estético es justamente cuando el ahorro en el precio se vuelve todavía más interesante.
Al final, ahorrar en tu iPad supone combinar varias estrategias: ajustar bien los modos de ahorro de datos y de batería, limitar servicios en segundo plano, cuidar la salud física del dispositivo y elegir con cabeza cuándo y cómo compras tu tablet. Con estas pautas, es mucho más fácil disfrutar del iPad sin que tu factura de datos, tu batería o tu cuenta bancaria se resientan más de la cuenta.