- Soporte para procesadores Intel Socket LGA2011 con chipset X79 y memoria Quad-Channel hasta 64 GB.
- Configuraciones avanzadas de GPU con múltiples ranuras PCI-Express 3.0 para SLI y CrossFireX.
- Conectividad robusta mediante doble puerto Gigabit Ethernet, USB 3.0 y soporte para SSD Caching.
Si te gusta exprimir el hardware al máximo, sabrás que las placas con el chipset Intel X79 son el terreno de juego ideal para aquellos que no se conforman con lo estándar. La serie ASUS P9X79 llega para cubrir esas necesidades de rendimiento bruto, orientándose a un público que busca potencia real, ya sea para montar una estación de trabajo profesional o un PC de gaming muy serio.
A simple vista, modelos como la P9X79 Deluxe destacan por una estética cuidada donde el negro del PCB contrasta con tonos azules y blancos en los disipadores pasivos. No es solo una cuestión de fachada; el diseño está pensado para que el flujo de aire y la gestión térmica sean los protagonistas, evitando que los componentes se calienten demasiado bajo cargas pesadas.
Anatomía y gestión térmica de la placa
En cuanto a su estructura, sigue el patrón clásico del socket LGA2011. Lo que llama la atención es su sistema de refrigeración, compuesto por cuatro disipadores. El más imponente protege el chip principal y se apoya en otro mediante un heatpipe para optimizar el flujo. Además, existen dos disipadores específicos para las fases de alimentación, conectados también por tubos de calor y con un diseño estriado que ayuda a disipar el calor de forma mucho más eficiente.
El montaje de la CPU es el habitual de Intel, con ese doble sistema de seguridad para asegurar que el procesador quede perfectamente anclado. A los lados del socket encontramos la zona de memoria, que es una auténtica bestia con ocho ranuras DIMM. Esto permite alcanzar hasta 64 GB de RAM DDR3, soportando frecuencias que llegan a los 2.400 MHz y aprovechando la tecnología de cuatro canales (quad-channel) y perfiles XMP.
Capacidades de expansión y almacenamiento
Si hablamos de gráficas, esta placa no se anda con chiquitas. Cuenta con 4 ranuras PCI-Express x16, aunque su funcionamiento varía según cuántas tarjetas instales; por ejemplo, si usas tres, operarán en modo x16, x8 y x8. En el caso de la versión E WS, enfocada a workstations, la cosa sube de nivel con hasta siete puertos PCI-E 3.0, permitiendo configuraciones masivas de GPGPU sin que los puertos reduzcan drásticamente su velocidad.
Para el almacenamiento, disponemos de una mezcla de puertos SATA II y SATA III. Un detalle muy potente es la inclusión de la tecnología ASUS SSD Caching II, que permite usar unidades SSD como memoria caché para acelerar los tiempos de carga. Además, la placa soporta configuraciones RAID 0, 1, 5 y 10, asegurando que los datos estén protegidos o se lean a velocidades voladoras.
Conectividad y panel trasero
El panel posterior es un auténtico despliegue de puertos. Tenemos 10 conectores USB, de los cuales 6 son 3.0, y un botón de reset para la BIOS que te salva la vida cuando haces overclocking. Para la red, incorpora un doble puerto Gigabit Ethernet (controlados por el chip Intel i210 en algunos modelos) y Bluetooth 2.1+EDR para conectar periféricos inalámbricos sin complicaciones.
En el apartado sonoro, el sistema Realtek ALC898 ofrece audio 7.1 con salida óptica S/PDIF, ideal para quienes buscan una experiencia auditiva envolvente. También encontramos puertos eSATA combo USB, que son muy útiles para mover archivos pesados desde discos externos con mayor rapidez que el USB tradicional.
Tecnologías eléctricas y rendimiento
Para mantener todo bajo control, ASUS ha implementado sus tecnologías DIGI+ y EPU. Estas herramientas sirven para gestionar el voltaje de forma inteligente, permitiendo que el usuario elija entre un consumo optimizado de energía o llevar la máquina al límite en busca de la máxima estabilidad y potencia. Los condensadores están fabricados para aguantar el paso de los años, mejorando la durabilidad general del equipo.
En cuanto al precio, aunque varía según el modelo exacto (como la PRO o la E WS), se sitúa en la gama alta. Es probable que estas placas superen fácilmente los 300 o 400 euros, debido a que utilizan componentes de grado profesional diseñados para trabajos intensivos y computación de alto rendimiento.
Esta placa base se consolida como una opción robusta gracias a su soporte de 64 GB de RAM DDR3, su versatilidad para configuraciones Multi-GPU y un panel de conexiones muy completo con UEFI y red Intel. Es una herramienta diseñada para quienes necesitan un soporte técnico sólido y una capacidad de expansión masiva en un formato ATX estándar.