- Sistema de refrigeración líquida de 360 mm con ventiladores CycloBlade 7 de alto flujo y bajo ruido.
- Pantalla LCD IPS de 2,1 pulgadas totalmente personalizable mediante el software MSI EZ Display.
- Montaje simplificado gracias a un bracket unificado compatible con sockets Intel y AMD.
- Rendimiento térmico sobresaliente en CPUs de alta potencia con una gestión acústica muy eficiente.
Si eres de los que no se conforman con un PC que simplemente funcione, sino que quieres que tu equipo sea el centro de todas las miradas, la MSI MPG CoreLiquid P22 360 llega para romper moldes. Esta refrigeración líquida no solo busca mantener las temperaturas a raya en los procesadores más exigentes, sino que apuesta fuerte por la estética minimalista y una capacidad de personalización que deja boquiabierto a cualquiera, disponible tanto en un elegante color negro como en un blanco impoluto.
Lo que realmente hace que este modelo destaque sobre el montón es su integración de tecnología avanzada en un formato muy accesible. Desde una pantalla LCD IPS circular que te permite vigilar el sistema en tiempo real, hasta un sistema de montaje que es, sencillamente, pan comido. MSI ha querido simplificar la vida del usuario, eliminando complicaciones innecesarias para que puedas pasar más tiempo jugando o trabajando y menos tiempo peleándote con los tornillos y los manuales.
Un despliegue técnico pensado para el rendimiento
Entrando en harina con el hardware, el sistema se apoya en un radiador de 360 mm fabricado enteramente en aluminio con un armazón de acero para garantizar la máxima robustez. Este bloque de intercambio de calor cuenta con 12 conductos internos (seis de ida y seis de vuelta) y un aleteado ondulado muy denso, lo que permite que el calor se disipe con una eficacia pasmosa. Un detalle crucial es que los tubos están fabricados en EPDM+IIR (caucho butílico), un material que evita la evaporación del líquido y asegura que el sistema dure años sin dar problemas.
La bomba es el corazón del conjunto y opera a un máximo de 3400 RPM, con una vida útil estimada de unas 50.000 horas. Para optimizar el flujo, MSI ha implementado los nuevos ventiladores CycloBlade 7. Estas aspas rediseñadas, que incluyen un aro de estabilización, logran mover hasta 62,6 CFM de aire con una presión estática de 2,36 mmH2O. Lo mejor es que, a pesar de su potencia, mantienen un ruido contenido de unos 31,1 dBA, evitando que tu habitación parezca una pista de aterrizaje.
Montaje intuitivo y compatibilidad total
A la hora de instalarla, MSI ha dado en el clavo. Han desarrollado un bracket de fijación unificado que sirve tanto para sockets de Intel como de AMD (incluyendo los más recientes como AM4, AM5, LGA 1700 y 1851), lo que reduce drásticamente la cantidad de piezas que tienes que manejar. El proceso es tan directo que ni siquiera hace falta leer las instrucciones; basta con colocar los tornillos elevadores y ajustar el bloque sobre el procesador, el cual cuenta con muelles para controlar la presión exacta sobre el chip.
En cuanto a la gestión de cables, el sistema de conexión en cadena (daisy-chain) de los ventiladores es una bendición para los amantes del cable management, ya que evita que el interior de la caja se convierta en una jungla de cables. El paquete se completa con una cubierta estética para el bloque de CPU, pasta térmica y todo el kit de montaje necesario para que no tengas que comprar nada extra.
Personalización visual y control inteligente
El plato fuerte es, sin duda, la pantalla IPS de 2,1 pulgadas con una resolución de 540 x 540 píxeles. A diferencia de otros modelos, esta pantalla se gestiona a través del software MSI EZ Display (ojo, que no se usa MSI Center). Desde aquí puedes monitorizar la temperatura de la CPU y GPU, la velocidad de la bomba y los ventiladores, todo extraído directamente de los sensores de la placa base. Además, puedes subir tus propios GIFs o imágenes de hasta 500MB para darle un toque único a tu setup.
La iluminación ARGB integrada en el anillo interior de los ventiladores se puede sincronizar fácilmente con la placa base, permitiendo que todo el ecosistema de luces vaya a juego. Aunque el software es sencillo y directo, algunos usuarios podrían echar de menos la posibilidad de eliminar las imágenes predeterminadas de la rotación, pero en general, la experiencia visual es sencillamente espectacular.
Rendimiento real bajo presión
En las pruebas de estrés con procesadores de última generación, como el Ryzen 7 9800X3D, la P22 360 ha demostrado estar a la altura. En configuraciones de stock, mantiene temperaturas medias muy saludables alrededor de los 82ºC bajo carga máxima, evitando picos peligrosos gracias a la capacidad térmica del radiador. Si optas por modos más eficientes como el modo ECO, las temperaturas caen drásticamente hasta los 56ºC en algunos escenarios, demostrando que el sistema escala perfectamente según la potencia del CPU.
En el apartado sonoro, la experiencia es muy satisfactoria. Incluso cuando los ventiladores están a máximas revoluciones, el ruido se mantiene en unos 44 dBA, lo que la convierte en una de las opciones más silenciosas de su gama. El único punto donde se podría mejorar es en la longitud de los tubos, que con menos de 40 cm pueden resultar algo justos si tienes una caja extremadamente grande o quieres hacer una instalación muy específica.
