Trucos iMac imprescindibles para sacarle todo el partido

Última actualización: 8 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Configura los ajustes básicos de macOS, el Dock y las pantallas para adaptar el iMac a tu forma de trabajar desde el primer día.
  • Aprovecha atajos de teclado, Spotlight, Mission Control y Safari para navegar y gestionar ventanas con máxima rapidez.
  • Mejora tu flujo de trabajo con capturas avanzadas, firma de PDFs, integración con iPhone y apps como Notas, Recordatorios y Fotos.
  • Optimiza el rendimiento controlando efectos visuales, apps de inicio, almacenamiento, iCloud y consumo de recursos del sistema.

Trucos para iMac

Si acabas de estrenar un iMac o llevas años con él pero sientes que no lo exprimes, estás en el sitio adecuado. En macOS hay montones de trucos, atajos y funciones ocultas que no siempre son evidentes, y que pueden marcar la diferencia entre usar el Mac “sin más” o tener una máquina afinada, rápida y cómoda durante muchos años.

El objetivo de esta guía es que tengas en un solo sitio todos los trucos para iMac más útiles: desde atajos de teclado, capturas de pantalla avanzadas y trucos de Safari, hasta ajustes de rendimiento, productividad y personalización. Todo explicado en castellano de España, con ejemplos claros y pensando tanto en quien viene de Windows como en quien ya es usuario veterano de Mac.

Primeros pasos y ajustes básicos imprescindibles en tu iMac

Antes de ponerte a instalar apps como si no hubiera un mañana, merece la pena revisar algunos ajustes clave de macOS que evitan problemas desde el primer día, sobre todo si vienes de Windows o si el Mac está recién formateado.

Lo primero es familiarizarte con la tecla Comando (⌘), porque en Mac la mayoría de combinaciones pasan por ahí y sustituyen al clásico Ctrl de Windows en los atajos más habituales (copiar, pegar, cerrar ventana, etc.). Echar un ojo al apartado de Ayuda del Finder también es buena idea: en el menú Ayuda encontrarás secciones como “Cómo se llama en el Mac” que te explican la equivalencia entre términos de Windows y macOS (Panel de control, Mi PC, etc.).

Otra costumbre básica al empezar es activar el clic derecho del ratón o del trackpad. Si usas un ratón de Apple o un trackpad, entra en Ajustes > Ratón o Trackpad y activa la opción de clic secundario. En el trackpad, normalmente se hace clic con dos dedos; en el ratón, puedes definir qué lado hace de botón derecho.

La corrección automática del teclado puede ser muy útil o un auténtico incordio, sobre todo si escribes nombres propios, tecnicismos o cambias de idioma con frecuencia. En Ajustes > Teclado > Ortografía puedes desactivar el autocorrector o ajustar el idioma para que no te cambie palabras que están bien escritas.

Un ajuste delicado es la sincronización de Escritorio y Documentos con iCloud Drive. Esta opción parece muy cómoda, pero puede llenarte la nube en pocas horas si tienes muchos archivos pesados. En equipos recientes suele venir desactivada, pero por si acaso revisa en Ajustes > iCloud > iCloud Drive que la opción de sincronizar Escritorio y Documentos está tal y como tú quieres, no como le venga bien al sistema.

Cuando vayas instalando aplicaciones, tarde o temprano tocará desinstalar. En macOS basta con arrastrar la app a la papelera o borrarla desde la carpeta Aplicaciones; sin embargo, herramientas de terceros (tipo desinstaladores completos) pueden eliminar también restos de preferencias y cachés. Este tipo de apps son útiles si eres de instalar y probar muchas cosas constantemente.

Si necesitas formatear un disco externo, entra en Utilidad de Discos y revisa los formatos: APFS y Mac OS Plus para uso sólo con Mac, exFAT si quieres compatibilidad decente entre macOS y Windows. Elegir bien el formato desde el principio evita dolores de cabeza después.

Un clásico que conviene recordar es que Adobe Flash ya está enterrado. Si tu iMac viene de una migración de un Mac antiguo y encuentras restos de Flash, bórralos sin compasión: ya no sirve para nada y sólo es un posible agujero de seguridad.

Por último, muchas apps se apuntan sin preguntar a arrancar cada vez que enciendes el Mac. En Ajustes > General > Ítems de inicio puedes ver qué aplicaciones se lanzan automáticamente y desactivar aquellas que no necesitas en el arranque. Menos cosas cargando al inicio, arranque más rápido.

Personaliza macOS y el escritorio de tu iMac a tu gusto

Una de las cosas más agradables del iMac es poder dejarlo “a tu manera”. macOS permite personalizar casi todo: interfaz, Dock, fondos, iconos y más, y vale la pena dedicarle un rato.

En Ajustes > Aspecto puedes alternar entre modo claro y oscuro, elegir el color de acento y el color de resalte, así como pequeños detalles como cómo se muestran las barras de desplazamiento. Estos ajustes aparentemente menores hacen que toda la interfaz se vea más acorde a tus gustos y a la luz del entorno (por ejemplo, modo oscuro por la noche).

Si las resoluciones que aparecen por defecto no te convencen, en Ajustes > Pantallas tienes opciones avanzadas para mostrar la lista de resoluciones como listado detallado. Esto te permite forzar resoluciones distintas a las propuestas estándar, algo muy útil si usas el iMac con monitores externos o necesitas un tamaño de interfaz concreto.

También puedes jugar con el “tinte” de las ventanas, dejando que el fondo de escritorio coloree ligeramente las barras de título y menús. Es un efecto estético, pero en algunas configuraciones hace que todo el sistema se vea mucho más cohesionado.

El Dock es otro gran protagonista. Con un clic derecho sobre el Dock o desde Ajustes > Escritorio y Dock puedes modificar su tamaño, decidir si se amplían los iconos al pasar el ratón, elegir en qué borde de la pantalla se muestra y si se oculta automáticamente. Ordenar el Dock a mano, anclando sólo lo que usas a diario y desactivando las apps recientes o sugeridas, te da un acceso directo realmente útil y no un caos de iconos.

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Si te gusta personalizar hasta el último detalle, macOS permite cambiar los iconos de carpetas. Abre la ventana de “Obtener información” de una carpeta, arrastra una imagen PNG o JPG sobre el icono pequeño de la parte superior izquierda y convertirás esa imagen en el nuevo icono. Úsalo para distinguir proyectos, clientes o carpetas críticas de un vistazo.

Los fondos de pantalla y los salvapantallas también tienen su propio panel. En Ajustes > Fondo de pantalla puedes usar fondos de Apple o tus propias fotos, y decidir si se aplican a todos los escritorios o sólo a uno. En Salvapantallas elige el estilo visual y, si quieres, usa álbumes de Fotos o carpetas concretas como fuente, teniendo incluso la opción de que el salvapantallas sea también el fondo fijo.

Si eres del club de los Memojis, no te quedes en el iPhone: desde la app Mensajes o FaceTime puedes crear y usar Memojis directamente en tu iMac, de forma que tu avatar animado te acompañe en videollamadas y chats incluso cuando no estás usando el móvil.

Atajos de teclado y Spotlight: exprime el iMac sin tocar el ratón

El teclado es el superpoder secreto de macOS. Cuantos más atajos recuerdes, más notarás que tu iMac va “a la velocidad de tu cabeza” y no a la del puntero del ratón.

Spotlight es uno de los protagonistas. Con Command + Espacio abres este buscador universal: escribe el nombre de una app para lanzarla, busca documentos, correos, fotos, conversaciones, o incluso resultados de Internet. En Ajustes > Siri y Spotlight puedes decidir qué tipos de resultados quieres que aparezcan, así evitas ruido y aceleras las búsquedas.

Además de buscar, Spotlight funciona como calculadora y conversor de unidades. Si escribes “6 euros en dólares” o una operación tipo “245*1,21”, verás al momento la conversión o el resultado sin abrir ninguna app extra. Es un truco sencillo, pero acaba sustituyendo a la calculadora para el día a día.

Si no te convence la posición por defecto de la ventana de Spotlight, puedes arrastrarla. Abre Spotlight, haz clic en el icono de la lupa y muévelo donde prefieras: el sistema recordará la ubicación que tú elijas en la pantalla.

La sustitución de texto es otra joya oculta. En Ajustes > Teclado > Sustituciones de texto puedes crear abreviaturas que se expanden automáticamente: por ejemplo, que “@@” se convierta en tu correo completo, o “dircasa” en tu dirección postal. Así, cada vez que te encuentres escribiendo lo mismo una y otra vez, bastarás con poner un par de caracteres para que macOS lo rellene.

Para cerrar y gestionar ventanas, recuerda dos combinaciones esenciales: Command + W cierra la ventana activa, mientras que Command + Q cierra por completo la aplicación (aunque tenga varias ventanas abiertas). Es muy común tener la costumbre de cerrar solo ventanas y, sin darte cuenta, dejar un montón de apps abiertas en segundo plano.

Otro atajo útil para la navegación web y en Finder es Command + flecha arriba o abajo: en el navegador te lleva al principio o al final de la página, y en Finder te permite subir un nivel de carpeta o abrir la carpeta seleccionada. Si quieres borrar un archivo sin recibir el clásico diálogo de confirmación, usa Option + Command + Borrar.

Si quieres ocultar rápidamente una ventana sin cerrarla (por ejemplo, en mitad de una videollamada, una app de mensajería o un documento privado), usa Command + H para esconder la aplicación activa. Al volver a hacer clic en su icono en el Dock reaparecerá.

Domina Mission Control, escritorios y Launchpad

macOS viene con un sistema muy potente para gestionar múltiples ventanas y escritorios, ideal si trabajas con muchas apps a la vez y quieres mantener cierto orden sin volverte loco.

Mission Control se abre con Mayúscula + F3 (o con gestos en el trackpad). Al activarlo ves todas las ventanas abiertas, agrupadas por escritorio, y en la parte superior los “Spaces” o escritorios virtuales. Desde ahí puedes añadir escritorios nuevos, mover ventanas de uno a otro y ver de un vistazo todo lo que tienes abierto.

Puedes alternar entre escritorios con Control + flecha izquierda o derecha. Si mientras mantienes pulsada una ventana arrastras hacia un lado, la moverás a otro escritorio. Además, con un clic derecho en un icono del Dock puedes decirle a una app que siempre se abra en un escritorio concreto, muy útil para separar trabajo y ocio.

El Launchpad es el “cajón de aplicaciones” estilo iOS. Puedes abrirlo con la tecla F4 o con su icono en el Dock. Desde ahí organizas las apps arrastrándolas y creando carpetas tal y como harías en un iPhone o iPad. Si tienes muchas aplicaciones, agruparlas en carpetas y páginas te ayuda a encontrarlas mucho más rápido.

Trucos de Safari y navegación web en tu iMac

Safari está muy bien integrado con macOS y suele consumir menos recursos que otros navegadores como Chrome, algo que se nota mucho en iMacs y sobre todo en portátiles. Además de eso, tiene unos cuantos trucos interesantes.

Si sueles abrir muchas pestañas, el atajo Command + W va cerrándolas una a una. Pero si quieres cerrar todas las pestañas excepto la actual, ve al menú Archivo y mantén pulsada la tecla Opción (Alt): verás que “Cerrar pestaña” se transforma en “Cerrar el resto de pestañas” para hacerlo de golpe. También lo puedes hacer con Command + Opción + W.

Para lecturas largas, el modo lector de Safari te limpia la página y te deja sólo el texto y las imágenes principales. Al entrar en un artículo, si el icono del lector aparece en la barra de direcciones, púlsalo y desaparecerán anuncios y distracciones visuales, algo perfecto para concentrarte.

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Otra novedad muy práctica son los perfiles de Safari. Puedes crear perfiles separados (trabajo, personal, estudios…) con sus marcadores, historial, pestañas y extensiones independientes. De esta forma, evitas mezclar cuentas y webs de diferentes contextos y mantienes cada perfil ordenado.

Si alguna web no tiene app nativa para macOS pero la usas a menudo, Safari permite crear webapps: desde el menú Archivo > Añadir a Dock puedes crear un icono de app que abre esa web en una ventana propia. Es ideal para servicios online que usas como si fuesen aplicaciones de escritorio.

Capturas de pantalla avanzadas y firma de documentos

En macOS tienes un sistema de capturas muy completo sin instalar nada. Con unos pocos atajos puedes capturar imagen fija, vídeo, ventanas concretas e incluso firmar PDFs directamente.

Los atajos básicos son:

  • Shift + Command + 3: captura toda la pantalla.
  • Shift + Command + 4: capturar una zona concreta arrastrando con el cursor.
  • Shift + Command + 4 y luego Espacio: pasa a capturar una ventana o menú específico.
  • Shift + Command + Control + 3: captura toda la pantalla, pero la guarda sólo en el portapapeles, lista para pegar.
  • Shift + Command + 5: abre la herramienta completa de capturas, con opciones de vídeo y configuración.

Por defecto las capturas se guardan como PNG en el escritorio, pero puedes cambiar formato y ubicación. Abre Terminal y usa el comando correspondiente para que se guarden en JPG (por ejemplo), y con Shift + Command + 5 > Opciones podrás elegir otra carpeta por defecto para las capturas, manteniendo así el escritorio más limpio.

Si quieres que la captura no genere archivo y vaya directamente al portapapeles, añade la tecla Control a la combinación. Por ejemplo, Shift + Command + Control + 3 o + 4 te permiten hacer capturas que sólo podrás pegar con Command + V donde quieras, muy útil para correos, documentos o chats.

La app Vista Previa (o la app de PDF integrada en macOS) permite firmar documentos sin imprimir nada. Muestra la barra de herramientas de marcado, crea tu firma con el trackpad, la cámara o el iPhone, y aplícala directamente sobre el PDF antes de guardarlo. Esto te ahorra tener que recurrir a servicios externos o impresoras.

Productividad y flujo de trabajo en tu iMac

Más allá de los atajos, macOS incluye pequeñas funciones que, bien usadas, te permiten trabajar más rápido y con menos interrupciones.

Si sueles firmar contratos, escanear documentos o hacer fotos de papeles, puedes usar tu iPhone como escáner o cámara directamente desde el Mac. Haz clic derecho en el escritorio o en una carpeta del Finder, selecciona Importar desde iPhone > Escanear documento, y tu iPhone se convertirá en un escáner inmediato que manda el documento al Mac. Lo mismo aplica para importar fotos al vuelo.

La app Recordatorios puede funcionar como un gestor de tareas básico al estilo GTD si organizas listas y etiquetas: con algo de orden, puedes gestionar proyectos sencillos sin instalar apps de terceros. No es tan potente como aplicaciones especializadas, pero para muchos usuarios es más que suficiente.

Notas también ha subido de nivel. En versiones recientes, al escribir una operación matemática y pulsar “=” te sugiere el resultado, puedes resaltar texto con colores, crear secciones plegables y grabar notas de audio insertadas directamente en la nota. Muy práctico para tomar apuntes rápidos de reuniones.

En Mail, puedes configurar que los mensajes de remitentes bloqueados vayan directamente a la papelera, para que no tengas que estar viendo correos indeseados en la bandeja de entrada. Revisa además las reglas y filtros para automatizar aún más tu correo.

Si usas Safari como navegador principal, recuerda que “favoritos” y “marcadores” no son exactamente lo mismo. Los favoritos suelen mostrarse en la barra superior o al abrir pestañas nuevas, mientras que los marcadores pueden organizarse en carpetas y colecciones más amplias. Tener clara esta diferencia ayuda a mantener tus sitios de referencia siempre a mano.

Contraseñas, seguridad y tiempo de uso

Con macOS 15 llega una app de Contraseñas independiente, que reúne en un solo sitio todas tus claves, passkeys, códigos 2FA y contraseñas WiFi. Frente a entrar a los ajustes del sistema, esta app te permite gestionar credenciales como si fuese un gestor de contraseñas completo, sincronizado con iCloud en todos tus dispositivos.

Desde esta misma app puedes compartir contraseñas mediante grupos familiares o a través de AirDrop, copiando usuario, clave o códigos de verificación con un clic. Es una forma segura y cómoda de evitar mandar contraseñas por mensajería sin cifrado.

En el apartado Tiempo de uso, macOS te deja limitar el tiempo que pasas en ciertas apps. Dentro de Límites de uso de apps puedes marcar redes sociales, juegos u otras aplicaciones y definir un máximo diario o semanal. De esta forma, controlas mejor tu relación con el tiempo de pantalla, tanto en el Mac como en el resto de dispositivos vinculados.

Los modos de Concentración son otra herramienta muy potente. Tienes perfiles para trabajo, personal, sueño, etc., y en cada uno decides qué notificaciones entran, de quién, en qué horario y desde qué apps. Configurarlos una sola vez hace que tu iMac se adapte a cada contexto automáticamente, sin que tengas que estar cambiando ajustes manualmente cada día.

Si además tienes un Apple Watch asociado a la misma cuenta de iCloud, puedes activar el desbloqueo de tu Mac con el reloj. En Ajustes > Contraseña de inicio de sesión podrás habilitar que el Apple Watch desbloquee el iMac y autorice ciertos cambios de seguridad, sin tener que escribir la contraseña cada vez.

Notificaciones, widgets y centro de control

El centro de notificaciones de macOS aparece al pulsar en la fecha o deslizar desde el borde derecho (dependiendo del dispositivo). Desde ahí puedes gestionar alertas y widgets. Aunque dé pereza, dedicarle unos minutos a Notificaciones en Ajustes te permite decidir qué apps pueden molestarte y cómo lo hacen (banners, alertas, sin sonido, etc.).

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En el mismo panel puedes editar los widgets: pulsa en Editar widgets y añade los que más te interesen (calendario, recordatorios, tiempo, notas, apps de terceros…). Incluso puedes ver widgets de apps de tu iPhone si están integradas con el sistema, sin instalar nada extra en el Mac.

El Centro de control, que aparece en la barra de menús, agrupa accesos rápidos a WiFi, Bluetooth, AirDrop, brillo, sonido y más. Además, cuando estás reproduciendo música o un podcast, el Centro de control muestra un pequeño reproductor: al pulsar en él obtendrás controles rápidos de reproducción de apps como Apple Music o Spotify sin abrirlas.

Fotos, Mapas y apps del ecosistema Apple en tu iMac

La app Fotos se ha vuelto mucho más completa. En la barra lateral verás un apartado de Colecciones con agrupaciones por días, viajes, personas, mascotas y recuerdos. También encontrarás secciones específicas para duplicados, tickets, fotos con texto manuscrito, etc., que te ayudan a ordenar grandes mediotecas sin volverte loco.

En cada foto puedes abrir la ventana de información y editar metadatos como fecha, hora y lugar. Esto viene de perlas si has importado fotos antiguas, escaneos o imágenes de cámaras sin GPS, permitiéndote organizar cronologías y ubicaciones manualmente.

Dentro de Fotos existe un modo Mapa que muestra todas tus imágenes sobre un mapa mundi. Moviendo y haciendo zoom verás grupos de fotos por zona, lo que es una manera visual muy agradable de recordar en qué lugares has estado sacando fotos.

La app Mapas también se ha enriquecido con mapas topográficos y rutas de senderismo. Al buscar una zona de montaña puedes ver el relieve y posibles rutas recomendadas, lo que convierte al iMac en una herramienta interesante para planificar escapadas antes de salir de casa.

Rendimiento: cómo hacer que tu iMac vaya más rápido

Si notas que tu iMac va más pesado de lo normal, hay una serie de ajustes poco conocidos que pueden mejorar bastante su fluidez sin necesidad de reinstalar el sistema. Se trata sobre todo de reducir carga gráfica, controlar procesos y optimizar almacenamiento y apps que se ejecutan solas.

En primer lugar, desactiva efectos visuales innecesarios. En Ajustes > Escritorio y Dock puedes quitar la ampliación de iconos y la animación de aplicaciones al abrirse. En Ajustes > Accesibilidad > Pantalla activa “Reducir movimiento”. Estos cambios hacen que las transiciones de macOS sean más directas y livianas, algo que se nota en equipos no tan recientes.

Spotlight, aunque útil, puede ralentizar el sistema mientras indexa. Para forzar una reindexación limpia ve a Ajustes > Spotlight > Privacidad, añade el disco principal a la lista y luego elimínalo. Con esto obligas al sistema a reconstruir el índice de manera ordenada, lo que puede solucionar comportamientos raros y picos de CPU de Spotlight.

Revisa de nuevo las apps que se cargan al inicio en Ajustes > General > Ítems de inicio (o Usuarios y Grupos en sistemas anteriores) y borra de la lista todo lo que no necesites nada más encender el Mac. Cuantas menos apps se lancen solas, más rápido llegará tu iMac al escritorio listo para trabajar.

En el apartado “Acerca de este Mac > Almacenamiento” tienes un resumen de qué ocupa el disco. Desde “Gestionar” puedes borrar archivos grandes, descargas antiguas, copias de seguridad de iOS y mucho contenido olvidado. Mantener al menos un 15-20 % de espacio libre ayuda a que el sistema tenga margen para archivos temporales y swap, algo crítico en Macs con discos más pequeños.

Si quieres ir un poco más allá, apps como DaisyDisk o similares permiten visualizar el uso del disco en forma de gráfico interactivo, detectando enseguida carpetas gigantes. En iMacs antiguos, sustituir el disco duro mecánico por un SSD o ampliar la RAM (si el modelo lo permite) supone un salto enorme de rendimiento a un coste relativamente contenido.

El Monitor de Actividad (en Aplicaciones > Utilidades) es tu aliado para ver qué está consumiendo CPU, memoria o energía. Ordénalo por uso de CPU o memoria y cierra las aplicaciones que veas disparadas sin motivo. Si dejas de usar Chrome con mil pestañas y pasas a Safari con extensiones mínimas, notarás que la RAM respira y el equipo responde mejor.

iCloud Drive también puede influir en el rendimiento al sincronizar continuamente archivos. En Ajustes > Apple ID > iCloud revisa qué apps pueden usar iCloud y limita aquellas que no necesitan sincronización constante. En la configuración de iCloud Drive revisa qué carpetas suben todo el rato y desmarca las que prefieras gestionar de forma más manual o local.

Mantener macOS y las apps actualizados (Ajustes > Actualización de software y App Store > Actualizaciones) suele ser buena idea: muchas versiones nuevas traen mejoras de rendimiento, correcciones de bugs y parches de seguridad que alargan la vida útil del iMac.

Por último, aunque suene trivial, mantener el escritorio limpio importa: cada icono es un elemento que el sistema tiene que dibujar y refrescar. Agrupa archivos en carpetas y evita que tu escritorio sea una selva, ayudando a que Finder sea un poco más ágil y tú tengas todo más localizado.

Con todos estos trucos para iMac —desde los atajos de teclado y las capturas avanzadas hasta la gestión fina de notificaciones, almacenamiento, Safari y rendimiento— puedes conseguir que tu equipo vaya rápido, ordenado y adaptado a tu manera de trabajar, alargando su vida útil durante muchos años y disfrutando de un macOS mucho más fluido y agradable en el día a día.

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