- Nuevos OnePlus 15 y 15R con batería de gran capacidad, pantallas rápidas y salto importante en fotografía.
- Serie OnePlus Turbo 6 y 6V enfocada a gaming, con baterías de 9.000 mAh y pantallas OLED de hasta 165 Hz.
- Rumores de expansión global de la gama Turbo y lanzamiento de un OnePlus 5G con cámara de 320 MP y carga de 240 W.
- Estrategia de OnePlus centrada en autonomía extrema, potencia Qualcomm de última generación y experiencia multimedia avanzada.
OnePlus está viviendo uno de sus momentos más creativos y lo está demostrando con una oleada de lanzamientos que apuntan en varias direcciones: autonomía extrema, pantallas ultrarrápidas, cámaras cada vez más ambiciosas y una clara apuesta por el gaming móvil. Si hace unos años la marca se asociaba sobre todo a la relación calidad-precio, ahora su objetivo es competir de tú a tú con la gama alta más seria… y, de paso, revolucionar la gama media con móviles de lo más agresivos.
En las últimas semanas han ido apareciendo pistas, avances oficiales y rumores muy consistentes sobre los nuevos teléfonos OnePlus: el potente OnePlus 15, su esperado hermano más económico OnePlus 15R, la recién estrenada familia Turbo 6 y Turbo 6V pensada para jugar, e incluso un modelo 5G con cámara de 320 MP y carga de 240 W que apunta directamente a los usuarios más exigentes. Vamos a desgranar todas estas novedades con calma, porque hay mucho que contar y varias decisiones de la marca que cambian bastante el panorama respecto a generaciones anteriores.
OnePlus 15: batería de silicio-carbono y salto serio en fotografía
El OnePlus 15 es la gran apuesta de la firma en la gama alta “generalista”, y destaca sobre todo por un componente muy concreto: su batería. OnePlus ha decidido dejarse de medias tintas e integrar una batería de silicio-carbono de nada menos que 7.300 mAh, una cifra que, sobre el papel, está muy por encima de lo que solemos ver en los buques insignia, normalmente en torno a los 4.500-5.000 mAh.
El resultado práctico de esta batería es poder estar entre tres y cuatro días sin pasar por el enchufe, algo que suena casi a ciencia ficción si vienes de cargar el móvil cada noche religiosamente. Aquí no estamos hablando de un móvil básico con una pantalla pequeña y un procesador limitado, sino de un gama alta con potencia de sobra para juegos exigentes, streaming, uso intensivo de redes sociales y aplicaciones de IA. Precisamente por eso sorprende tanto que la autonomía se acerque a la de aquellos “móviles de antes” que aguantaban una semana, pero en versión siglo XXI.
Lo verdaderamente interesante es que esa enorme batería no se traduce en un ladrillo incómodo. El OnePlus 15 se queda en 161,42 x 76,67 x 8,10 mm y 215 gramos, unas dimensiones que encajan bastante bien con lo que ya estamos acostumbrados a ver en la gama alta. La clave está en el uso del silicio-carbono, un material que permite comprimir más capacidad en el mismo espacio. En la práctica, tienes un móvil de aspecto “normal” pero con un aguante que deja en evidencia a muchos rivales.
En diseño, OnePlus se ha ido acercando mucho a Oppo, quizá demasiado. El OnePlus 15 recuerda bastante al Oppo Find X9 Pro, tanto por el módulo de cámaras como por ese nuevo botón lateral personalizable que sustituye al mítico Alert Slider de la casa. Es una decisión polémica: a nivel funcional ganas un botón configurable para diferentes acciones, pero a nivel de identidad pierdes un elemento muy reconocible de la marca y además refuerzas esa sensación de que los móviles de Oppo y OnePlus empiezan a parecerse demasiado.
Aun así, el acabado del terminal es muy sólido: materiales de calidad, trasera en tono mate y curvas bien resueltas que mejoran el agarre. Es un móvil con aspecto moderno, elegante y bastante cómodo en mano, que solo se ve penalizado en el apartado estético por esa familiaridad con su “primo” de Oppo. Si no te importa ese parecido, vas a encontrar un diseño muy cuidado y sin estridencias.
Pantalla OLED con hasta 165 Hz y brillo pensado para todo tipo de entornos
La pantalla es otro de los puntos fuertes del OnePlus 15. La firma ha montado un panel OLED de 6,78 pulgadas con resolución FHD+ de 2772 x 1272 píxeles, sobrada para que todo se vea nítido sin castigar en exceso el consumo. Los colores vienen algo saturados de fábrica, más que en otros modelos que priorizan la fidelidad absoluta, pero en la práctica la mayoría de usuarios agradece ese toque de viveza extra en iconos, juegos y contenido multimedia.
La tasa de refresco es adaptativa y llega a 120 Hz en uso general, con picos de hasta 165 Hz en juegos compatibles. Aunque el catálogo de títulos preparados para aprovechar esos 165 Hz todavía es limitado, ya hay ejemplos como Honor of Kings donde se aprecia claramente la diferencia de fluidez. Es una de esas cosas que, una vez te acostumbras, cuesta volver atrás; la respuesta táctil y la suavidad en scroll y animaciones marcan un salto notable frente a los clásicos 60 Hz.
En exteriores, el brillo máximo global de unos 1.800 nits ayuda mucho a que la pantalla siga siendo legible, incluso bajo sol directo. No vas a necesitar forzar la vista ni buscar una sombra desesperado. En el extremo contrario, el panel puede bajar hasta aproximadamente 1 nit de brillo mínimo, un detalle muy útil si eres de los que acaban el día doomscrolling en la cama. No es lo ideal para tu sueño, pero al menos la vista no sufre tanto.
Todo este conjunto de especificaciones hace del OnePlus 15 un dispositivo muy atractivo tanto para consumo multimedia como para gaming. La combinación de resolución, frecuencia de refresco y brillo lo sitúan claramente en la parte alta del mercado en lo que a experiencia visual se refiere, manteniendo un cierto equilibrio para no disparar todavía más el consumo de batería.
Snapdragon 8 Elite Gen 5 y 16 GB de RAM: potencia para todo
Para mover esa pantalla y exprimir sus 165 Hz en juegos, OnePlus ha tirado de artillería pesada montando un Snapdragon 8 Elite Gen 5, uno de los procesadores más potentes de Qualcomm. Está pensado para aguantar lo que le eches: juegos como Genshin Impact o los MOBA más exigentes, apps de edición, multitarea intensiva o funciones basadas en inteligencia artificial.
La configuración de memoria tampoco se queda corta, con 16 GB de RAM en las variantes superiores. Esto permite mantener abiertas muchas aplicaciones a la vez sin que el sistema empiece a cerrar procesos o se noten tirones al cambiar de una a otra. Combinado con Android 16 y la capa de la marca, la sensación general es de fluidez constante, incluso en escenarios de uso que pondrían en apuros a móviles menos potentes.
Para evitar que todo este músculo se convierta en un problema de temperatura, el OnePlus 15 incorpora una cámara de vapor bastante generosa. Este sistema de refrigeración se encarga de disipar mejor el calor cuando el procesador lleva un buen rato a tope, como en sesiones largas de juego o al usar aplicaciones pesadas. El resultado es que el terminal mantiene un rendimiento estable sin sobrecalentarse en exceso, algo clave en un móvil que se vende también como opción para gamers.
En conjunto, el OnePlus 15 está claramente preparado para cubrir tanto al usuario básico como al más exigente. Si solo lo quieres para redes, WhatsApp y hacer fotos, vas sobrado; si quieres jugar a lo último con gráficos al máximo y altas tasas de refresco, también. Y esa versatilidad es precisamente lo que persigue la marca con este modelo.
Adiós Hasselblad: nuevo motor fotográfico DetailMax Engine
Uno de los cambios más llamativos del OnePlus 15 llega en el terreno fotográfico. La compañía ha decidido cerrar su etapa de colaboración con Hasselblad y apostar por un desarrollo propio: el motor de procesado DetailMax Engine. Es un movimiento arriesgado, pero que también indica que OnePlus quiere controlar más su identidad visual y no depender de un socio externo.
El hardware de cámaras parte de una configuración triple con 50 megapíxeles en cada sensor: principal, teleobjetivo y ultra gran angular. El sensor principal ofrece un nivel de detalle muy elevado, especialmente de día y en escenas bien iluminadas. Las fotos muestran buena nitidez, un rango dinámico amplio y un tratamiento del color bastante agradable, sin exagerar en exceso pero manteniendo ese punto de contraste que hace que las imágenes “entren por los ojos”.
Cuando la luz empieza a escasear, el sensor principal sigue defendiendo el tipo, aunque se nota algo más de esfuerzo en la representación de los detalles. El software tira de procesado para limpiar ruido y recuperar información, y aunque el resultado general es convincente, no se libra del todo de cierta pérdida de fineza en texturas muy complejas en plena noche. Aun así, es un paso adelante respecto a anteriores generaciones de la marca.
El teleobjetivo de 50 MP con zoom óptico de 3,5 aumentos destaca por un modo retrato con efecto bokeh muy agradable. El recorte del sujeto suele ser preciso y el fondo se difumina con una transición suave, sin bordes raros ni halos extraños. También sorprende el nivel de detalle cuando aplicas varios aumentos, manteniendo una calidad que muchos zoom híbridos no logran. De nuevo, la noche es su punto más débil, donde el ruido se hace más evidente y la nitidez cae algo más.
La mayor sorpresa positiva llega quizá con el ultra gran angular, también de 50 MP. Esta lente, que muchas veces se queda como “secundaria” y con un rendimiento bastante discreto en otras marcas, aquí rinde a un nivel notable. El color se mantiene bastante coherente con la cámara principal y el modo macro, apoyado en este sensor, consigue acercamientos muy resultones. Todo ello hace que el paquete fotográfico del OnePlus 15 sea mucho más redondo que en generaciones previas.
OnePlus 15R: mismo espíritu, precio más contenido
Aunque el OnePlus 15 es muy atractivo, sus 979 euros lo colocan claramente en territorio gama alta-premium, y no todo el mundo puede o quiere gastar tanto en un móvil. Para ese público, la marca ya prepara el OnePlus 15R, una versión más asequible que mantendría buena parte de la experiencia del modelo principal, recortando en algunos puntos para bajar el precio.
OnePlus ha empezado a enseñar en China un modelo que apunta a ser la base de este 15R, bajo el nombre OnePlus Ace 6T. Según los avances oficiales compartidos en Weibo, este dispositivo contará con una pantalla de alta frecuencia de actualización que alcanzará los 165 Hz, igualando en ese aspecto a su “hermano mayor”. Sin embargo, la información completa de especificaciones aún no es pública.
Los rumores apuntan a que el Ace 6T será algo más compacto que el Ace 6 estándar y montará un Snapdragon 8 Gen 5 “normal” (no la versión Elite), junto con una batería especialmente llamativa de 8.000 mAh y carga rápida de 100 W. En la parte trasera, se habla de una doble cámara de 50 MP + 8 MP, una combinación más sencilla que la del OnePlus 15 pero suficiente para un gama media-alta bien equilibrado.
Si el OnePlus 15R acaba tomando como base este Ace 6T, nos encontraríamos con un terminal de gama media con mucha batería y un rendimiento sólido, ideal para quien prioriza autonomía y fluidez pero no necesita la mejor cámara del mercado ni el último procesador tope de gama. Es una receta que suele funcionar muy bien en mercados como India, donde precisamente se espera que el 15R debute en diciembre antes de saltar a otras regiones.
No se descarta, sin embargo, que el OnePlus 15R tome como referencia al Ace 6 “a secas”, con pantalla de 6,83 pulgadas, un tamaño algo mayor, batería de 7.800 mAh con carga de 120 W y el Snapdragon 8 Elite de la generación anterior. Sería una variante algo más grande, con un procesador algo más potente y una carga todavía más rápida, pero con una batería levemente menor que la del supuesto 6T.
Sea como sea, todo apunta a que el OnePlus 15R será un rival muy duro dentro de la gama media. Quien busque un terminal con excelente autonomía, rendimiento de sobra para el día a día y no tenga como prioridad absoluta la cámara, encontrará aquí un candidato muy serio. OnePlus lleva un tiempo “en racha” afinando este tipo de modelos, y este próximo lanzamiento parece seguir la misma línea ganadora.
Serie Turbo 6 y Turbo 6V: la nueva familia gaming de OnePlus
Otra de las grandes novedades de la marca es la serie Turbo, orientada claramente al gaming. En China ya se han presentado los OnePlus Turbo 6 y Turbo 6V, dos teléfonos que apuestan por pantallas con altísima tasa de refresco, enormes baterías y procesadores pensados para exprimir juegos competitivos sin pestañear.
Ambos comparten una batería de 9.000 mAh, la más grande que ha usado la firma en esta línea. Esta cifra deja muy atrás los habituales 5.000-6.000 mAh de la gama media y apunta a sesiones de juego maratonianas sin tener que depender del cargador. Es una apuesta clara por diferenciarse precisamente en el apartado que suele preocupar más a los gamers: cuánto tiempo pueden jugar sin quedarse secos a mitad de partida.
Los Turbo 6 y 6V montan pantallas OLED de 6,78 pulgadas, con tasas de refresco máximas de 165 Hz y 144 Hz respectivamente. El Turbo 6 es el modelo más ambicioso: estrena el Snapdragon 8s Gen 4, un chip de 4 nm con núcleos que alcanzan hasta 3,2 GHz y una GPU Adreno 825. El 6V, por su parte, apuesta por el Snapdragon 7s Gen 4, con frecuencia de hasta 2,5 GHz y GPU Adreno 810, orientado a un segmento algo más económico.
OnePlus presume en el Turbo 6 de un chip adicional Windspeed Edition desarrollado junto a Qualcomm, que integra el Windspeed Gaming Kernel directamente a nivel de procesador. Según la marca, esto mejora la eficiencia energética durante las sesiones de juego y permite mantener altas tasas de FPS consumiendo menos energía, aunque habrá que ver las pruebas reales para valorar hasta qué punto se nota en el día a día.
Para mantener bajo control la temperatura, los Turbo usan el sistema de refrigeración Glacier, el mismo que la compañía ya ha utilizado en sus gamas más altas. A ello se suma un chip de conectividad Wi‑Fi e-sports G1 propio, pensado para reducir latencias en partidas online, y un giroscopio de alta gama que mejora la precisión en juegos que utilizan el movimiento del terminal para apuntar o girar la cámara.
A nivel de batería, la carga rápida SuperVOOC de 80 W permite recuperar gran parte de esos 9.000 mAh en menos de una hora, aunque OnePlus no ha detallado tiempos oficiales exactos. Destaca también la presencia de bypass charging, que envía la energía directamente al sistema mientras juegas enchufado para calentar menos la batería y alargar su vida útil, así como carga inversa por cable de hasta 27 W para alimentar otros dispositivos.
En el apartado fotográfico, los Turbo 6 se centran en cumplir sin encarecer demasiado el producto. Cuentan con un sensor principal de 50 MP con apertura f/1,88 y estabilización óptica, acompañado de un sensor secundario monocromo de 2 MP que, en la práctica, está ahí para rellenar el módulo y apoyar ciertos modos, pero sin grandes aspiraciones creativas. La cámara frontal se queda en 16 MP con apertura f/2,4 y sin grabación de vídeo en 4K.
En cuanto a resistencia, la serie Turbo presume de certificaciones IP66, IP68, IP69 y hasta IP69K, algo poco habitual en móviles de su rango de precio. Esto significa mayor protección frente a polvo, agua e incluso chorros a alta presión, un plus para quien quiere un teléfono de batalla que aguante un trato algo más duro.
Los precios de lanzamiento en China son bastante agresivos: el Turbo 6V parte de los 1.899 yuanes (unos 230 euros al cambio) en su versión de 8 GB + 256 GB, mientras que el Turbo 6 en configuración de 16 GB + 512 GB llega a los 3.099 yuanes (alrededor de 380 euros). Lógicamente, habrá que ver cómo se traducen estas cifras en Europa si finalmente llegan, pero de salida marcan una relación prestaciones-precio muy interesante.
Rumores de expansión global de la gama Turbo
Más allá de los modelos ya presentados, hay filtraciones que hablan de una familia Turbo todavía más ambiciosa para 2026. Los próximos OnePlus Turbo destinados inicialmente al mercado chino habrían pasado por herramientas de benchmark como Geekbench y AnTuTu, dejando entrever parte de sus especificaciones y, lo que es más interesante, insinuando un lanzamiento global posterior.
Según estas filtraciones, la serie arrancaría con al menos dos modelos. El primero montaría un Snapdragon 8s Gen 4, mientras que el segundo apostaría directamente por el Snapdragon 8 Elite Gen 5, el SoC más potente de Qualcomm para ese momento. De esta forma, OnePlus cubriría tanto la gama alta “asequible” como el segmento más extremo para jugadores que quieren literalmente lo máximo.
La propia compañía ha dejado caer que estos Turbo incorporarán la batería más grande jamás vista en un móvil de la marca. Los rumores apuntan a una capacidad de 9.000 mAh con carga rápida de 100 W por cable, lo que prácticamente duplicaría la autonomía de muchos teléfonos actuales con 5.000 mAh. Con esa cifra, el foco vuelve a estar en el gaming de larga duración: poder jugar durante muchas horas sin preocuparte por el enchufe, o incluso usar el móvil como “consola portátil” sin tener que limitarte.
Todo indica que el lanzamiento inicial será en China, previsiblemente en enero de 2026, reservándose un anuncio a nivel global para fechas cercanas al MWC 2026, el gran evento de Barcelona a principios de marzo. No sería la primera vez que OnePlus aprovecha el escaparate del Mobile World Congress para enseñar al resto del mundo productos que ya ha rodado en su mercado local.
Si finalmente se confirma esta estrategia, podríamos ver una línea Turbo global que combine procesadores Qualcomm de gama alta, baterías gigantes y sistemas de refrigeración avanzados, apuntando directamente a usuarios que priorizan el juego móvil por encima de casi cualquier otra cosa. Más allá de gustos, la competencia en este nicho forzará a otros fabricantes a ponerse las pilas, nunca mejor dicho.
Nuevo OnePlus 5G con cámara de 320 MP y carga de 240 W
En paralelo a los 15, 15R y Turbo, OnePlus también prepara un nuevo smartphone 5G que apuesta por las cifras más espectaculares del catálogo. Hablamos de un modelo que llegaría con una cámara principal de nada menos que 320 megapíxeles, carga ultra rápida de 240 W y una pantalla AMOLED de 120 Hz, un combo diseñado para llamar la atención de quienes quieren lo más exagerado en todos los frentes.
En diseño, este OnePlus 5G mantiene el estilo sobrio y minimalista de la marca: líneas limpias, materiales de calidad y sensación de solidez en mano. Pese a la tecnología que integra, la idea es que el dispositivo se siga sintiendo cómodo durante el uso diario, con un reparto de peso equilibrado y bordes bien trabajados para que no “clave” en la mano incluso tras sesiones largas de uso.
La pantalla AMOLED de 120 Hz promete una experiencia muy fluida tanto en navegación por la interfaz como en juegos y reproducción de vídeo. Los negros profundos, el alto contraste y el buen nivel de brillo encajan con lo que se espera de un panel de este tipo, mientras que la alta tasa de refresco aporta esa sensación de rapidez constante que ya casi se ha convertido en imprescindible en la gama alta.
Donde realmente rompe esquemas es en la cámara de 320 MP, una cifra que supera ampliamente lo que manejan la mayoría de smartphones actuales. Un sensor con esta resolución permite capturar un nivel de detalle altísimo, lo que abre la puerta a recortes muy agresivos sin que las fotos se desmoronen. La marca apunta a una calidad cercana a equipos profesionales, con buena reproducción del color, amplio rango dinámico y retratos con profundidad natural.
La grabación de vídeo también se beneficiará de este hardware, con clips más definidos y estables gracias a algoritmos de procesado avanzados. Todavía queda por ver cómo gestiona OnePlus el enorme flujo de datos que genera un sensor así, pero la apuesta apunta a un usuario que prioriza la fotografía y el vídeo casi por encima de cualquier otro apartado.
En rendimiento bruto, este nuevo OnePlus 5G está pensado para aguantar usos muy intensivos. Ya sea para juegos avanzados, edición de contenido, streaming o para usar tu móvil como webcam, multitarea pesada o aplicaciones creativas, la combinación de procesador de última generación y memoria generosa debería permitir una experiencia fluida y sin cuellos de botella apreciables.
La conectividad 5G se da por sentada y se posiciona como un pilar del dispositivo. Velocidades de descarga muy altas, menor latencia y mejor estabilidad en streaming de alta calidad o videollamadas hacen que el teléfono esté preparado tanto para las redes actuales como para las mejoras que vayan llegando en los próximos años, algo importante si piensas mantenerlo a largo plazo.
La carga ultra rápida de 240 W es otro de los titulares del dispositivo. Con esta potencia, hablar de “cargar el móvil en un momento” deja de ser una exageración. En apenas unos minutos se puede recuperar una buena porción de la batería, lo que cambia completamente la forma en la que te organizas: basta un pequeño rato enchufado antes de salir para tener horas de uso por delante, sin necesidad de dejarlo cargando toda la noche.
A pesar de estas cifras tan agresivas, OnePlus también cuida la gestión inteligente de la energía. El sistema ajusta el consumo en función de lo que estés haciendo y trata de priorizar la eficiencia cuando no necesitas toda la potencia, algo clave para que la autonomía real no se vea lastrada por el rendimiento del hardware. Todo ello se apoya en una capa de software relativamente limpia y fluida, sin bloatware excesivo y con opciones de personalización suficientes para adaptarlo a tus manías.
El apartado de sonido y seguridad no se queda atrás. El audio está pensado para acompañar la calidad de la pantalla, con buen volumen y claridad tanto en música como en películas y juegos. En cuanto a seguridad, el terminal recurre a sistemas de desbloqueo rápidos y fiables (lectores bajo pantalla, reconocimiento facial, etc.), evitando que el acceso al móvil se convierta en un cuello de botella en la experiencia diaria.
Con este modelo, OnePlus parece querer dejar claro que también sabe jugar en la liga de los smartphones ultra-premium, esos en los que cada especificación parece pensada para destacar en la ficha técnica y al mismo tiempo ofrecer ventajas reales en el uso cotidiano. Es un teléfono orientado a quien no quiere hacer concesiones y está dispuesto a pagar por tener lo último de lo último.
Mirando el conjunto de lanzamientos y rumores —OnePlus 15, 15R, la serie Turbo y este nuevo 5G ultra ambicioso— queda claro que la marca está pisando el acelerador: apuesta por baterías gigantes, pantallas de hasta 165 Hz, SoC de Qualcomm de primer nivel y cámaras que buscan romper techos. Falta por ver cómo se traducen precios, disponibilidad global y política de actualizaciones, pero si algo está claro es que quien esté buscando novedades en teléfonos OnePlus va a tener un catálogo muy movido del que escoger en los próximos meses.